<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863</id><updated>2011-09-03T04:06:22.518-07:00</updated><category term='mina san josé'/><category term='Adriana Polloni'/><category term='33'/><category term='copiapó'/><category term='सीन पण'/><category term='reflexiones'/><category term='DINE'/><category term='libertad'/><category term='asesinato'/><category term='asociación ilícita'/><category term='fotóग्राफो'/><category term='mivudp'/><category term='इन्दुस्त्रिया del सिने'/><category term='reportajes'/><category term='Pinochet'/><category term='Gerardo Huber'/><category term='mineros'/><category term='coronel'/><category term='पपराज्ज़ी'/><category term='Augusto Pinohcet'/><title type='text'>Ahora veamos...</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>27</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-6774907508951936707</id><published>2010-10-22T06:53:00.000-07:00</published><updated>2010-10-22T06:53:39.642-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='33'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mina san josé'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mineros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='copiapó'/><title type='text'>Hasta la última cabeza</title><content type='html'>&lt;style&gt;@font-face {  font-family: "Cambria";}p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal { margin: 0cm 0cm 10pt; font-size: 12pt; font-family: "Times New Roman"; }div.Section1 { page: Section1; }&lt;/style&gt;     &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TMGXPtl4ZpI/AAAAAAAAAFc/l7lO7l3sWHw/s1600/33003.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TMGXPtl4ZpI/AAAAAAAAAFc/l7lO7l3sWHw/s320/33003.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 20pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Fueron 70 días. 33 mineros atrapados a 622 metros bajo la tierra, que pese a la distancia, nunca estuvieron solos. Un payaso, un joven cantante que dejó todo por ayudar y la numerosa presencia de medios de comunicación de todas partes del mundo, fueron parte de una hostilidad que duró 69 días ya que el último, sólo fue alegría.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;El camarógrafo de un medio chileno lo obligaba a posar de lado, un poco más abajo o mejor a la derecha. Le pide una y otra vez que se presente, pero no así, no como lo está haciendo. Finalmente, la cámara comienza a grabar a Víctor Parra, un joven de 17 años, de notorios rasgos aimaras, con una sonrisa humilde que destacaba sus grandes y desordenados dientes blancos, color que resalta por su piel oscura y su pelo liso y negro, brillante por la intensidad de un sol sofocante que hace fruncir el seño a Víctor para que pueda mirar bien al periodista que le entrevista.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Ambos están en un pequeño monte de la árida mina San José de Copiapó, ubicada en la tercera región de Chile, el lugar donde han permanecido atrapados desde el 5 de agosto los 33 mineros. Víctor Parra está sentado sobre las piedras calientes y delante de él, una bandera chilena con el nombre de cada minero enterrado a 622 metros de profundidad, debido al derrumbe en una mina que desde el 2004 acumula 42 multas por incumplimiento de normas de seguridad, han sufrido la muerte de tres trabajadores en derrumbes de distintas épocas y la amputación de una pierna a otro de ellos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Sus propietarios, Marcelo Kemeny y Alejandro Bohn, de la “Minera San Esteban”, según familiares, aún no han pedido disculpa ni mucho menos, han ofrecido una solución. Todo indica que la empresa cerrará y que 300 trabajadores quedarán sin trabajo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Luego de las indicaciones del camarógrafo, Parra se presenta: “Bueno, yo soy Víctor Parra e inventé una canción para nuestros 33 hermanos mineros. Esta canción está en primera persona ya que habla como si yo fuera el minero número 34, es bastante empática y para ustedes va con mucho cariño”. De inmediato comienza a rasgar imperfectamente su guitarra, pero a los pocos segundos, a ese sonido amateur lo acompañó una voz dominante, afinada y tan fuerte como para ser escuchada en la profundidad de la mina:&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Ese sol que alumbra sobre mí, me da fuerzas para seguir aquí.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Con mis manos llevaré a mi hogar, el sustento del trabajo que hice allí.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Pero en aquel día como otros, no fue igual, todo oscureció.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Una niebla espesa sin retorno, con 33 amigos me inundó.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Cómo puedo estar aquí, si mi familia espera por mí.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Pero no me rendiré, con fuerzas yo me mantendré de pié.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;El parque más concurrido&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;45 kilómetros al noroeste de Copiapó, capital de la Región de Atacama, en el desierto más seco del mundo, está la mina San José, lugar que durante 70 días ha acaparado la atención de todo el mundo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;El día del rescate, el control policial es estricto. Tres barreras hay que superar para llegar a la mina, y cada una más difícil que la anterior. El serpenteante camino de tierra concluye en el último eslabón, el que se sobrepasaba únicamente con credencial en mano, ya sea de “familiar”, “rescatistas” o “prensa”. Ya adentro se respiraba un aire distinto, como si esa muralla invisible que era la última barrera policial, separase dos ambientes, con ruidos, olores y colores distintos. El de antes, rutinario, pasivo y desértico. El segundo, el mismo desierto, pero tapizado en banderas de Palestina, España, Argentina, Bolivia, Chile, Canadá, México y Marruecos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;También hay carpas que sirven de comedores comunales, estantes con las fotos y mensajes de apoyo para cada uno de los enterrados, antenas de televisión y móviles de las cadenas más grandes del mundo. El búnker de la BBC, al lado de un pequeño puesto de un grupo de radio aficionados locales. El ruido de los generadores de corriente eléctrica, los helicópteros que aterrizan y despegan sin tregua, las barreras de contención, el campamento Esperanza, donde duermen las familias directas de los mineros, son los matices más destacados del entorno. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Sobre los cerros, la policía custodia a caballo por si alguien intenta pasarse de listo y quisiera entrar a la mina desde una zona alternativa. Desde las alturas se puede ver además al enorme grupo de periodistas con cámaras que, a punta de golpes, corren en grupos a medida que aparece alguna autoridad con una noticia nueva. Más abajo, un payaso entretiene con globos y bromas a los niños que recién salían de “La Sala”, una escuelita para los hijos de mineros que abandonaron por obligación sus colegios. Al costado, otros pequeños persiguen una pelota de fútbol y una joven quinceañera se divierte sobre la moto de un policía que amablemente le daba un paseo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;En medio del jolgorio, una pantalla gigante emite transmisiones en vivo de un canal noticioso local. La voz relata los detalles del 12 de octubre en la mañana, a pocas horas del rescate que sacó a tierra a los 33 mineros. Tras el monótono tono de voz de los reporteros, que solo se distinguen por el idioma, camina con un encendedor en la mano, David, hermano del minero Mario Sepúlveda, más conocido como Súper Mario, un hombre extrovertido e inquieto. “Trato de prenderle una vela a mi hermano”, dice mientras el viento frustra su noveno intento. Al instante se detiene y sigue: “En verdad yo no sabría decir en qué lugar saldrá Mario… Yo no lo veo hace tiempo ¿sabe? Porque el lleva tres años trabajando en la mina y la verdad de las cosas es que no nos hemos visto casi nada. Con esto nos vamos a unir como familia, va a servir para eso, para reencontrarnos, porque el Mario vuelve a nacer”. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;El reencuentro es el tema más tocado por los familiares de los mineros atrapados, a quienes durante el año se acostumbran a no verlos, sin importar si tienen una semana libre o no. “Las circunstancias de la vida los separan de sus seres queridos y esta tragedia sirve para la unión. Todo gracias a la fe y a Dios”, cuenta Pabla González, una pastora cristiana que viajó desde Antofagasta para dar apoyo en la mina. Tras ella, bajando del monte con las 33 banderas, un grupo de oradores evangélicos vuelven de una jornada espiritual. El grupo es liderado por un viejo guitarrista que canta con una fuerte voz añeja y raspada, seguido por nueve mujeres que repiten desganadas lo que el orador dice, como si estuviesen obligadas a hacerlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;El día comienza a irse y corren fuertes rumores de que el rescate será a las 19:00 horas o incluso a las 18. Aunque cualquier noticia de ese tipo solo se puede escuchar entre rumores, ya que ningún medio quiere perderse la primicia de ser los primeros en instalarse en “la plataforma”, un lugar destinado a la prensa, lejos de la cápsula por donde serán extraídos los mineros, literalmente succionados del fondo de la tierra. El aparato que los sube se llama Fénix 2 y está pintado con los colores de chile.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;A las 17:00 los rumores del eventual adelanto del rescate se desmienten y ahora los secretos a voces insinúan que a las 22 horas se asomará la primera cabeza, la de Florencio Ávalos, el primero en salir, el único nombre publicado por las autoridades hasta esa hora. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;La atención mediática se disipa, pero a los pocos segundos vuelve a centrarse en un nuevo punto de la mina. Esta vez los combos y patadas entre periodistas, que corren juntos como una manada de elefantes, se concentran cerca del comedor del campamento Esperanza, nombre que le pusieron los propios familiares de los mineros. Al lugar había llegado Miguel Piñera, “El Negro”, hermano del presidente de Chile, un famoso hombre de la noche que hace fama en los programas de farándula y que a menudo canta, pero con una voz poco fina. Es gordo, moreno y de pelo largo, negro y seco, pajoso y siempre viste la misma ropa negra, una camisa con un pantalón y una boina que nunca nadie no se la ha visto en su cabeza. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Sin embargo no es Miguel Piñera el único motivo del despelote. Entre las cámaras está Víctor Parra con su guitarra, escuchado atentamente por el mencionado “Negro” y en ocasiones interrumpido por el mismo en un intento de coro a dúo. El pequeño Parra canta:&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;Esa luz hermosa de mi corazón, de a poco se apaga en este socavón.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;Siento que han pasado ya mil años, la espera es dura, pero vivo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;Vivo porque sé que allá afuera, mi familia sin cesar se esmera.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;Y esa luz que en mi oscureció, de nuevo retoma sus fuerzas.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Cómo puedo estar aquí, si mi familia espera por mí.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Pero no me rendiré, con fuerzas yo me mantendré de pié.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;“Es tan lindo como canta mi hijo oiga”, comenta una mujer de 78 años, delgada y pequeña, como casi todos los nativos del desierto de Atacama. Dientes chuecos, pelo negro y liso, piel morena y mirada triste, tal como el resto, pero habladora como ningún otro ser que haya estado en el campamento. “Pero él no es mi hijo”, sigue sin que nadie le pregunte. “Su canción es emocionante, nos llegó al corazón porque el Víctor es bueno, está haciendo cosas lindas por nosotros. Nos trae alegrías y todo eso gracias a Dios hermano, porque somos todos iguales y todos tienen que tener lo mismo”, comenta mientras Piñera abraza a Parra, que sin quererlo, en verdad lo está estrangulando, pero el joven solo ríe incómodamente. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Celestina Bugeño es la mujer que no para de hablar. Ella es la madre de Víctor Zamora, minero atrapado a más de 600 metros bajo tierra, con quien había perdido todo contacto hasta antes del derrumbe. Madre e hijo casi se habían olvidado mutuamente y nada parecía reunirlos, sin embargo la tragedia lo hizo. Celestina está en el campamento desde el primer día en que se habilitó un lugar de acogida y promete que todo cambiará. &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Celestina habla de Parra como si fuera su hijo porque así lo ha sido en el último mes. Fue ella quien apadrinó al cantante en la mina, ya que Víctor Parra solo se apareció una tarde de agosto, cuando se supo que los mineros estaban con vida, el día 19, sin un techo donde dormir ni qué comer. “Yo llegué con mis propios medios, sin dinero, dejando la escuela y a mi familia. Pero cuando me escucharon cantar, un diario de Calama, El Americano, me financió el viaje y la estadía en el campamento, luego de varios días en que la señora Celestina me ayudó”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;La madre adoptiva de Víctor es para él la definitiva. El joven nortino perdió a su mamá cuando era un niño. Según cuenta Celestina Bugueño, que a criterio de ella lo dice en voz baja, pero que sin embargo con sus “secretos” se suman cada vez más intrusos, “este niño vio morir a su madre ¿sabe? Ella murió por él, dejó la vida a cambio de su hijo cuando notó que lo iba a atropellar un auto. Así murió su mamá, por salvarlo”.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;“¡C-H-I, chi. L-E, le. Chi-chi-chi, le-le-le, los mineros de Chile!”&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;El afamado grito comienza a escucharse cada vez más. Ya es de noche y el sol seco del día comienza a transformarse en un helado viento, con temperaturas de hasta cero grados. Los periodistas instalan sus equipos de televisión en la plataforma para ver de frente el rescate y una carpa es cada vez más poblada por corresponsales de prensa que se instalan a despachar el minuto a minuto de la operación llamada “San Lorenzo”. El lugar parece un bar moderno, con dos plasmas y mucha gente hablando al mismo tiempo, en todos los idiomas posibles. Muchos ríen y un estadounidense agradece vía contacto telefónico, el hecho de que lo hayan seleccionado como corresponsal. &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Son las 23:00 y la tensión es fuerte, ya ha pasado una hora del último anuncio del ministro de minería, Laurence Golborne, cuando informaba que el rescate se produciría a las 22 horas. Entre tanto, dos periodistas argentinos, que hace unas horas se juraban amor eterno, ahora se enfrentan en una discusión que termina con un botellazo debido a un problema de despacho. Otro enviado especial de la BBC practica reiteradas veces qué dirá y cómo lo dirá en el momento en que se vea la cabeza de Florencio Ávalos. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Debajo de la plataforma está el campamento Esperanza, donde han vivido durante 70 días los familiares directos. Es una pequeña aldea con carpas blancas de techos amarillos y naranja, a la que ninguna persona externa puede entrar, aunque sí asomarse. Ahí hay misa a las 18 horas todos los días y la rutina es siempre la misma: orar y esperar, comer, dormir cinco horas diarias y volver a orar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Alrededor duerme el acoso informático, con más de 200 medios de prensa y 2.000 periodistas conviviendo con 300 familiares. En el único callejón viven los familiares no directos y es ahí donde se concentra toda la atención del rescate. En esa pequeña calle bordeada por rejas, como si fuera un recital, se han instalado televisores de los distintos canales nacionales. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;En el lugar se reparte té y café gratis, hay banderas chilenas por todos lados, se escucha el C-H-I cada un minuto, los niños inflan globos y hay hasta caras pintadas. Todos esperan el gran momento, dos hermanas rezan el rosario entre lágrimas, un hombre viejo toca la guitarra con los ojos cerrados y unos cuarenta policías terminan sus faenas y son despedidos entre aplausos y gritos de agradecimiento por los familiares.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Finalmente, a las 23:15, la espera culmina. La cápsula Fénix 2, de 3,95 centímetros de alto, con un peso de 460 kilos, desciende hasta el refugio con el primer rescatista, Manuel González, quien será acompañado por otros tres más y quien será el último en salir del refugio, el encargado de apagar la luz, el que selló la faena donde trabajó Codelco –Corporación Nacional del Cobre-, la ACHS –Asociación Chilena de Seguridad- y la empresa minera Geotec. Al final, en una bandera chilena escribiría: “misión cumplida”, esa era la promesa bajo el derrumbe entre el Gobierno y los mineros. &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;A las 00:10 se siente un silencio corto, pero completo. A pocos centímetros de la aparición del primer minero, la tensión es tanta que nadie dice nada, a pesar de los gritos previos. Pero cuando Florencio Ávalos aparece en la superficie, la mina San José explota en gritos de emoción, abrazos entre personas que no se conocían, llantos, rezos y plegarias al cielo. Abajo, en el campamento, cada personaje que solidarizó con los familiares entona el himno nacional, incluidos los familiares del minero boliviano, Carlos Mamani, único extranjero entre los atrapados. “Hoy día somos hermanos, no existe la distancia, están todos igual de vivos, por eso me uno a los chilenos, porque somos hermanos”, dice Edwin Mitamita, amigo de Mamani, quien se emociona al saber que su presidente Evo Morales había llegado a la mina para ver salir a su compatriota desde las profundidades. &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Rolly, un payaso que viajó desde Iquique, de la villa Alto Hospicio, una de las poblaciones más peligrosas debido a su delincuencia. “A mí nadie me pagó nada, yo solo vengo para alegrar a los niños en un momento tan difícil. Mi sueldo es ver a estos pequeños sonreír”, dice con emoción el payaso.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;Como Rolly también llegó un maratonista uruguayo, quien ganó una carrera en su país para instalar su bandera en la mina, en señal de apoyo. Alfides recorrió 52 kilómetros la noche del rescate y llegó justo a tiempo. Además, otra maratonista, pero de ruedas, tuvo que recorrer 32 kilómetros en su silla para llegar a la mina, partiendo a dedo desde Santiago, 800 kilómetros al sur de Copiapó. Bernardita Lorca se llama la mujer minusválida. Ella está sola mirando atónita cómo todos celebran, su cara expresa emoción, sus grandes ojos azules no dejan de parpadear y dice con una voz tímida que intenta sobreponerse al ruido de la muchedumbre: “esto es emocionante. En una oportunidad a ellos los parió una mujer, ahora los está pariendo la tierra y Dios les está dando otra nueva vida y por eso yo he venido aquí esta noche”. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;Hasta el final&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Cambria; font-weight: normal;"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;La mañana siguiente sigue siendo eufórica. A las 10 am., ya se han liberado once mineros y cada uno de los rescates desata la misma algarabía, a pesar de no variar en lo más mínimo. Arriba, en la plataforma, Sebastián Piñera inicia su discurso de misión casi cumplida junto a Evo Morales, el presidente de Bolivia. Morales lleva un chaleco de lana negro, unos pantalones de cotelé y unas zapatillas simples. “Bolivia jamás va a olvidar. Porque éste es un hecho histórico, inédito. Y estos hechos nos unen cada día más y más. Estos acontecimientos traen mayor confianza entre Bolivia y Chile (…) De verdad una gran sorpresa y agradezco a los 32 mineros que acompañaron a mi hermano Carlos Mamani”. &lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Cambria;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Cambria; font-weight: normal;"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;Afuera del campamento esperanza, pocos minutos después de las declaraciones de Evo Morales, Cristina Núñez, la mujer que le pidió matrimonio al minero Claudio Yáñez mientras éste permanecía atrapado en el refugio sin saber cuándo saldría, espera a que algún auto le de un aventón hasta Copiapó, a ella y su familia. Al rato se detiene un auto y la lleva. Cristina, robusta y morena, de carácter rígido y serio, le dice al chofer que tiene que bajar rápido para volver a subir en la tarde. ¿El motivo? “si bien a mi marido ya lo sacaron de la mina y lo enviaron al Hospital de Copiapó, aún quedan familias esperando a su minero. No podemos dejarlos solos hasta que salga el último”, comenta hasta antes de quedarse dormida.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Cambria;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Cambria; font-weight: normal;"&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;A su lado la acompañan primos y hermanos, en total son cinco y entre todos recuerdan una canción que se les quedó pegada para siempre. Recuerdan incluso la letra con que terminaba:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-family: Cambria;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;Cómo puedo estar aquí, si mi familia espera por mí.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Pero no me rendiré, con fuerzas yo me mantendré de pié.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 35.4pt; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i&gt;Y una vez fuera de aquí, con ellos he de compartir.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-6774907508951936707?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/6774907508951936707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=6774907508951936707' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6774907508951936707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6774907508951936707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2010/10/hasta-la-ultima-cabeza.html' title='Hasta la última cabeza'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TMGXPtl4ZpI/AAAAAAAAAFc/l7lO7l3sWHw/s72-c/33003.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-4553267826923882131</id><published>2010-08-12T18:16:00.000-07:00</published><updated>2010-09-15T08:04:18.845-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adriana Polloni'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Augusto Pinohcet'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gerardo Huber'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='DINE'/><title type='text'>For god your soul, for us your blood. El caso Huber (Parte III)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;Lee desde el principio de esta historia: &lt;a href="http://vicentesb.blogspot.com/2010/07/los-secreto-del-coronel-parte-i.html"&gt;Parte 1 aquí&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://vicentesb.blogspot.com/2010/07/enlace-mortal-la-ultima-visita-san.html"&gt;Parte 2 aquí&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TGScqhOd8wI/AAAAAAAAAEw/QMuzyXWDhKw/s1600/Entretecho+003.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TGScqhOd8wI/AAAAAAAAAEw/QMuzyXWDhKw/s320/Entretecho+003.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span lang="EN-US" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;For god your soul, for us your blood&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;“Fue un hijo ejemplar, un hermano, un amigo sin par, un amante esposo, un padre, un camarada de armas, un hombre de mando y de principios cristianos con grandes valores morales, como la lealtad, el respeto, la honorabilidad y bondad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Sintió siempre un gran amor por su patria, su familia y su querida institución. Y es todo esto lo que perdurará en nuestras mentes y corazones como un legado inolvidable para las nuevas generaciones de militares de su querido Ejército, para sus valerosos hijos Astrid, Alex y José Ignacio. Son también estos los valores que tendremos presentes para seguir adelante en la vida, aquella misma que compartimos con Gerardo, con sufrimientos, alegrías, sacrificios y sobre todo mucho amor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Quienes le conocimos verdaderamente le recordaremos siempre con un gran cariño y seguiremos confiando en él, aunque ya no esté con nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; margin-left: 247.8pt; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; margin-left: 247.8pt; margin-right: 0cm; margin-top: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Adriana P. de Huber e hijos”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Esa fue la carta de despedida de la familia Huber a su padre para el funeral realizado en el cementerio Parque del Recuerdo y que Adriana recuerda con extrañeza: “Nadie debía acercarse a mí ni a mi familia. Nadie me dio el pésame. De la iglesia Julio Muñoz me subió a un auto y en el cementerio había tanta gente que me impresionó”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;En esas circunstancias, en medio del dolor y el desconcierto, la viuda del coronel recibió de un oficial desconocido un papel desprolijamente cortado, con un timbre del Regimiento de Telecomunicaciones del Ejército de Chile.&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;“De: Cdte. en Jefe del Ejército.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;A: Sra. Adriana de Huber&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Se ha aclarado una situación que nos tenía muy preocupados. A pesar de la pena que esto significa, el haber encontrado los restos de su difunto esposo, ha traído como consecuencia un mayor consuelo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Junto a Lucía los acompañamos en estos momentos de dolor y pesar lamentando no poder estar presente en estos momentos por estar pasando revista en la zona norte del país”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;A pesar de que los militares se retiraron parcialmente de la vida de Adriana, lo que más le preocupaba era la manera cómo sus amigos la amedrentaban para intentar frenar su intención de llevar el caso ante la justicia ordinaria y descubrir por fin a quienes encubrieron durante tanto tiempo el secuestro y asesinato de su marido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Fue esa intención de lucha la que puso entre las cuerdas a Adriana Polloni durante los meses siguientes al funeral de su marido. Uno de los primeros y más graves hechos ocurrió durante el invierno de 1992. La lluvia en Santiago caía fuerte y una esquina de la pieza de Adriana comenzó a mojarse. Desde el techo caía bastante agua. Llamó a Alex para que subiera al entretecho y solucionara el problema. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Mientras su hijo tapaba la gotera, ella fue a preparar algo de comer. Al poco rato apareció Alex demacrado y aterrado. Con la voz temblorosa le dijo: “Mamá, no vas a creer lo que hay allá arriba”. Al subir, Adriana vio que en una de las vigas de madera del entretecho, estaba escrito con tiza, en un inglés deplorable: “For God your soul, for my your blod”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;A la viuda del coronel Huber la envolvió el pánico. Sin embargo, más que eso, lo que sintió fue una rabia incontrolable. No podía soportar que se rieran de su familia en su casa, menos jugando con la muerte de su marido. Hoy, cuando narra ese hecho, recuerda que “estos tipos entraban para amenazarme. Ya no era sólo que me siguieran, querían que sintiera temor de estar en mi propia casa”. Temor que se acrecentó cuando, en el 2005, José Ignacio subió al entretecho para fotografiar la frase. Apenas lo hizo, se encontró con una nueva sorpresa. Esta vez se agregaba al escrito anterior, su traducción al castellano: “Para Dios tu alma, para mí tu carne”. &amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;A esta mujer que bordea los 60 años, los seguimientos le parecen una rutina.&amp;nbsp; Desde el año 92 siempre ha tenido la certeza de que hay alguien detrás de ella. Comparte esta sensación con sus hijos; José Ignacio dice que, “cada vez que emprendíamos nuevas acciones legales para aclarar lo de mi papá, se sentía más movimiento, llegaban extraños que se estacionaban afuera de la casa”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;José Ignacio Huber sobrepasa los 1,80 metros, tiene el pelo claro y liso y no se parece mucho a su madre. Tiene más rasgos Huber que Polloni. Hoy día, a los 25 años, cuenta que casi no tiene recuerdos de su niñez. Su padre desapareció cuando sólo tenía seis años y la memoria es vaga. Asegura que recién mejoró después de los 12. “Me acuerdo muy poco de lo vivido entre los 6 y los 12. Hasta me hice hipnosis, pero ni eso me ayudó”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Hoy vive solo con su madre y a pesar de los olvidos, recuerda perfectamente la presencia constante de militares afuera de su hogar. “Fue difícil porque incluso en cosas pequeñas me afectaba”, dice prolongando un silencio que interrumpe de golpe. “A pesar de que oportunidades he tenido, pololeé por primera vez a los 18 años porque sentía que podía exponerla y la siguieran a ella”. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Más que a sus hermanos, a José Ignacio le pusieron el ojo encima con saña. Un día, cuando salía de la universidad, como de costumbre fue al paradero de micros. En el recorrido hasta su casa se fijó que dos hombres se subieron en el mismo lugar que él y lo miraron fijamente durante todo el viaje. “Sentí algo extraño, los tipos me intimidaron y me puse muy nervioso”, recuerda. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="color: black; font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Al levantarse de su asiento, también lo hicieron ellos y cuando se bajó, lo siguieron. “Ahí me asusté y empecé a caminar rápido para llegar a mi casa, y al final terminé corriendo”, cuenta hoy más tranquilo. Este hecho lo llevaría a tomar la decisión de irse de Chile. Literalmente escapó a Ecuador donde hacía algunos años su hermana Astrid se había establecido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;La última esperanza de Adriana&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Adriana enterró a su marido, pero las dudas que rodeaban las causas de su muerte continuaban. Durante los primeros años prefirió no hacer nada, ya que sentía que su familia aún no estaba preparada para comenzar un proceso judicial. Sobre todo José Ignacio, que aún era muy pequeño para enfrentar lo que tiempo después resultaría de las acciones judiciales que la familia llevó a cabo. Lo único que sabía era que el caso de su marido estaba en el juzgado de policía local de Puente Alto, dependiente de la Corte de Apelaciones de San Miguel, caratulado como suicidio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;El 24 de agosto de 1995 Adriana estaba en su casa frente al televisor. Escuchó estupefacta que comenzaron hablar sobre la primera exhumación del cuerpo de Gerardo Huber. “Yo me enteré por las noticias que lo habían sacado de la tumba para comprobar si realmente se trataba de él”, cuenta Adriana. Asegura que nunca dudó que el cuerpo era el de su marido, pero al juzgado de Puente Alto, cada cierto tiempo llegaban rumores que aseguraban haber visto a Huber por la calle. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Esta sería una de las primeras acciones concretas, en materia judicial, que llamaría especialmente la atención de Adriana. Especialmente porque la exhumación fue solicitada por la jueza Brisa Marina Pérez, que por ese entonces era la jueza subrogante. “Lo más extraño fue que quien comenzaba con estas diligencias era una persona que había estado de reemplazo. Me sorprendió además que no me hubiera informado”, dice Adriana, aún asombrada. &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Pero a pesar de lo doloroso que fue, Polloni escucharía por primera vez lo que ella había callado por presión y miedo: su marido no se había suicidado; había sido víctima de un homicidio calificado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Pedro León, perito en criminalística de la Policía de Investigaciones, fue quien revisó el cuerpo de Gerardo Huber para determinar la causa cierta de su muerte. Tras realizar diferentes exámenes, León tuvo la oportunidad de reunirse con Adriana, Alex y Jorge Polloni, en la oficina de la jueza Brisa Pérez. En esa ocasión, León sostuvo que “al coronel le dispararon con un arma de mira telescópica calibre 308, las huellas digitales se las borraron con esmeril y perdió su rostro desde la nariz hacia arriba”, según recuerda Adriana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;León fue más allá, y tras una segunda autopsia se atrevió a confirmar que lo de Gerardo Huber no podía ser suicidio. Explicó que la pérdida de parte importante de la cara se puede producir sólo por una onda expansiva de un proyectil con trayectoria preestablecida, con una velocidad mayor a la del sonido. Armas de ese tipo, en esa época, sólo poseían militares y policías.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;A medida que el relato de León avanzaba, Adriana, se ilusionaba cada vez más, sobre todo porque se acercaba a lo que ella siempre creyó. Pero hasta ese momento la declaración no tenía ninguna validez jurídica, ya que en esa oficina no había ningún actuario que pudiese transcribir y validar los dichos del perito. Por lo mismo fue citado días después para que expusiera su conclusión, esta vez frente a un actuario. Todos quedaron perplejos al escucharlo decir: “Lo que dije no es cierto, fue un supuesto que no puedo asegurar. Le pido perdón a la familia pero no puedo validar mi hipótesis”, son los dichos que León sostuvo en el juzgado y que Adriana recuerda con indignación. “Ese no era un León, era un ratón”, cuenta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Luego de retractarse, Brisa Pérez lo llamó a su oficina. Adriana hasta hoy recuerda los gritos de la mujer, increpando a León por su cobardía. Tras la discusión, el funcionario de Investigaciones le preguntó a la jueza si había una salida alternativa que evitara el contacto con la prensa, apostada en las afueras del juzgado. Ella lo miró, le indicó una puerta trasera y Pedro León comenzó a caminar a paso agitado. No obstante, Adriana lo increpó y le dijo: “Mira a mi hijo y mírame a mí. Nunca te vas a olvidar de nuestras caras (…) a ti te amenazaron”. La exhumación y los peritajes ya no servirían de nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Pero no fue la única ocasión en que al cuerpo de su marido sería exhumado, en junio de 1997. La jueza María Soledad Espina, que había tomado el caso hacía pocos meses, pidió una nueva diligencia para determinar la verdadera causa de la muerte de Huber. Sería la primera acción clara de la justicia para poner en jaque la tesis del suicidio que durante años se trató de imponer.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;En esa ocasión, el carabinero Jorge Antonio Aguirre fue el coordinador del equipo multidisciplinario que realizó los exámenes al cuerpo de Huber, dando a conocer a la justicia sus conclusiones expuestas en el sumario. En éstas establece que &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;“el coronel Huber recibió un balazo en la cabeza y a consecuencia falleció, y en lo personal creo que fue tirado al río después de haber recibido el impacto de bala”&lt;/i&gt;. Como prueba pericial sostuvo que el cadáver no tenía ninguna marca que revelara la intervención de animales como ratones. Además, que un cuerpo que permanece alrededor de ocho días sumergido, por la actividad química gaseosa propia del organismo, sale a flote, por lo que el cuerpo del coronel debió ser encontrado mucho antes de la fecha de aparición. Y finalmente que si Huber se hubiese suicidado, en el puente El Toyo habrían quedado innumerables rastros de ello, como las esquirlas de la bala, sangre y restos del cuerpo o la vaina del proyectil.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;A pesar de los avances en la investigación, la justicia aún no lograba establecer quiénes habían sido encubridores en este asesinato. Para ese entonces, Adriana ya sospechaba de Julio Muñoz, Carlos Krumm y Manuel Provis: los tres habían cambiado sus declaraciones con el tiempo. “Todas las noches, antes de que se fuera, escuchaba a Julio hablando con alguien y recuerdo que le decía todo lo que habíamos hecho durante el día”, cuenta Adriana Polloni. Pero no sería hasta escuchar las casetes que habían quedado en la grabadora instalada por el BIE, que Polloni descubriría que su amigo Julio Muñoz, durante todas esas noches, informaba sobre cada movimiento que se registraba en la casa de Gerardo Huber. Hoy, los tres están procesados por la muerte del coronel.&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Los militares no se habían olvidado que una grabadora guardaba cada una de las conversaciones telefónicas. Es más, muchas veces fueron cautelosos y preferían hablar desde otros teléfonos o directamente en persona, sobre todo cuando era información que consideraban importante. Pero aún así, algunos diálogos quedaron registrados, y Alex se encargó de guardar cada casete que hoy es material probatorio dentro de la investigación judicial. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Sin embargo, era muy poco lo que conseguían los jueces, incluso porque muchas veces se les perdía la información que recopilaban. Esto, hasta la llegada de María Inés Horvitz, abogada del Consejo de Defensa del Estado (CDE), que se interesó por el caso ya que estaba muy relacionado a la exportación de armas a Croacia. “Por eso me involucré en él, para conseguir mayor información sobre el Caso Armas”, recuerda la abogada que tomó el caso del coronel asesinado en el 2001. Pero antes de empezar a investigar, para Horvitz fue necesario ganarse la confianza de la familia Huber y en especial de Adriana, que no creía que la participación del CDE ayudara en algo para esclarecer la muerte de su marido. Pero con cada acción judicial nueva que veía, Adriana se motivaba a continuar y hacer más incisiva la investigación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Los primeros contactos de la abogada con Adriana fueron por teléfono, ya que esta última se encontraba en Ecuador en la casa de Astrid. “Creo que conversamos más de una hora sobre todo lo que había pasado con Gerardo”, recuerda Adriana. Lo primero que le pidió cuando llegó a Chile fue que declarara frente a la jueza Gabriela Gómez, contando lo que había vivido. Para Horvitz esto era fundamental, ya que “en las primeras declaraciones habían omitido información importantísima por presiones o miedo, por ejemplo el nombre de Hernán García Pinochet”, dice la abogado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Cuando regresó a Santiago, Adriana se reunió con la representante del CDE frente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. Junto a Alex, partieron al juzgado ubicado en Puente Alto para que la jueza tomara la declaración. Horvitz le pidió a Adriana que la acompañara en el auto y le contara rápidamente lo que declararía frente a la jueza. Polloni habló de todo lo ocurrido desde el 92 hasta el 2001. Cuando llegaron al lugar, se estacionaron y tras ellas lo hizo Alex. Segundos después llegó un tercer auto, que se estacionó delante del vehículo de Horvitz, dejándole un margen de espacio mínimo. En él venían dos hombres que miraron detenidamente a la abogada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;Era fin de semana y habían abierto el recinto especialmente para ellos, no había guardias ni funcionarios, sólo la jueza Gómez y su actuaria que esperaban en la oficina. Por segunda vez, Adriana comenzó su relato, esta vez detallando cada día. Una alarma desvió la concentración. Era del auto de María Inés. Salió y encontró a los dos hombres nuevamente mirándola, ahora de manera desafiante. Cuando volvió a la oficina, Adriana notó su nerviosismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Mientras la esposa de Huber exponía desde los hechos más relevantes hasta los detalles más recónditos, la jueza Gómez se levantó, tomó sus cosas, interrumpió los relatos y dijo: “Siga declarando frente a la actuaria, yo me tengo que ir”, recuerda María Inés y agrega sarcásticamente que “nos dejó hasta las llaves para que cerráramos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Adriana tuvo que acortar la declaración. Salieron molestos de la oficina y para coronar la torta, se toparon con la guinda: ese par de hombres continuaba ahí, descaradamente y sin un propósito explícito. Horvitz se sobresaltó y le pidió nuevamente a Adriana que se subiera a su auto, pero ella se negó. Sin embargo, le dijo que Alex iría adelante. “La María Inés se subió al auto, pero no lo pudo mover. El de estos tipos le obstruían el paso. Instantáneamente se bajó, se acercó a nosotros y nos dijo que la dejáramos ir adelante”. Alex movió su auto para darle espacio y María Inés dio rápidamente la vuelta en U para salir. Alex intentaba seguirla de cerca, pero la velocidad era tal, que se le hacía difícil alcanzarla. Recién a la altura de la avenida Irarrázaval María Inés bajó la velocidad. “Yo le decía a Alex, no la pierdas, síguela. Tuvimos que pasarnos los semáforos en rojo, los discos &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;pare&lt;/i&gt; y los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;ceda el paso&lt;/i&gt;”, recuerda Adriana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;La abogado del CDE era una amenaza para los militares. Se hacía cada vez más famosa por los resultados que conseguía en sus investigaciones y en los procesos penales. La información le llegaba de todos lados. El 20 de marzo del 2006, a las 4:30 de la madrugada, recibió un llamado desde Holanda. El interlocutor decía ser ex funcionario del BIE y tenía información que la podía ayudar para encontrar a los autores materiales del homicidio de Gerardo Huber. Le contó que dentro del Ejército era un secreto a voces que a Gerardo lo habían asesinado funcionarios de ese batallón. Además le reveló que él había tenido la misión de seguirla a mediados de los 90 por orden expresa del comandante en Jefe del Ejército de la época, Augusto Pinochet. Y que tal como a ella, algunos políticos también eran seguidos por ser considerados como “información de importancia”, así como también a otros abogados del CDE.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;No conforme con el llamado, Horvitz también recibió una carta firmada con el seudónimo de “Max”. En el escrito decía haber estado presente en los momentos en que Gerardo fue torturado y detenido en “&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;el BIE, la casa de seguridad en Borgoño, y finalmente la Escuela de Inteligencia donde fue asesinado con un rifle de fabricación Sudafricana o algo parecido, no recuerdo los detalles”&lt;/i&gt;. Además, la misma fuente le habló a la abogada del CDE de los documentos que contenían el perfil de Huber antes de su muerte, elaborado por personal de Hospital Militar, en los que se detalla &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;“acerca del estado mental de Huber y sus características parricidas. Querían hacer parecerlo como parricida y asesinarlo junto a su hijo pequeño para dar más credibilidad a la información del Hospital Militar de Santiago.”&lt;/i&gt; En esta carta también se evidencia la participación de Pinochet, ya que el autor dice haber quemado papeles donde el ex comandante en jefe saludaba a quienes habían participado en la misión, terminando la carta felicitándolos y sellando sus palabras con un seco &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;“Misión Cumplida”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;El lado confuso que envolvía los incidentes en la muerte del coronel Huber sólo comenzaría a aclararse después del 2001, cuando con el respaldo del CDE, puntualmente de la abogada María Inés Horvitz, Claudio Pavez, ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, era nombrado ministro en visita en este caso. Pavez fue el primero en rotular judicialmente el hecho como homicidio calificado, dejando de lado la tesis del suicidio que durante once años identificó al caso Huber. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;La muerte del coronel Huber fue junto a la del químico Eugenio Berríos, uno de los hechos más importantes que llevaron a que el General en retiro, Manuel “Mamo” Contreras, decidiera echar años de mentira por la borda a través del informe que le entregó a Pavez en el 2006, en el que destaca la tesis sobre el verdadero origen de la fortuna de Augusto Pinochet. Según el ex director de la DINA, ésta provenía del tráfico de armas, narcotráfico, exportación de armas y fabricación de armas químicas. La amenaza ante una posible delación era bien clara: quien hablara, sería asesinado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Gerardo Huber era muy amigo de Manuel Contreras, a quien conoció en la DINA cuando se desempeñaba &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;como Jefe de Inteligencia en la IX y X región, y algunas misiones en Punta Arenas y Santiago. Pavez fue a visitar al “Mamo” al Penal Cordillera, lugar donde paga su condena por la participación en la desaparición del mirista Miguel Ángel Sandoval y el asesinato al ex comandante en jefe del Ejército, general Carlos Prats, entre otros crímenes. En ese lugar recibió el informe que repercutió con fuerza en la prensa y en el que relataba el testimonio sobre los delitos cometidos por Pinochet y otros funcionarios del Ejército. Pero más impactante aún era que el informante había sido su mano derecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;El asesinato de su amigo Huber, con el fin de proteger las evidencias que él manejaba sobre las negociaciones ilegales de Pinochet, fue la deslealtad que motivó al cerebro de la DINA a aclarar cada peso que constituía las arcas del entonces gobernante. Contreras declaró además que él sabía de la información secreta con la que contaba su amigo Gerardo. Había sido bastante cercano a la familia Pinochet Hiriart, especialmente a Marco Antonio, mientras vivió en EEUU. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Esta sería una de las gestiones más importantes llevadas a cabo por Pavez&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;, pero&amp;nbsp; no fue la única. El juez pudo establecer que la muerte del militar no fue un hecho aislado, que a fines de los 80, principio de los 90 y hasta hoy, ha habido en el Ejército una asociación ilícita que tiene la misión de acallar a cualquiera que ponga en peligro a altos mandos de la institución y sobre todo al ex comandante en jefe, Augusto Pinochet. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Silenciar a Huber&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;“Nosotros, un grupo de Comandos, le hicimos un juramento al General Pinochet: quien quisiera perjudicarlo o meterlo en algún proceso lo vamos a eliminar. Así lo hicimos con el coronel Huber. Lo llamamos por teléfono, lo hicimos salir de la casa donde estaba, y con un tirador escogido le tiramos un balazo”, dijo el 22 de agosto del 2003 en una entrevista para la revista “Siete más siete” el ex suboficial de carabineros Armando Edmundo Cabrera Aguilar, también ex CNI.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Ese juramento tenía un nombre explícito: “Operación silencio” o “Sistema de control de bajas”, según relata a fojas 2273 de la investigación judicial, Armando Cabrera. El objetivo era trasladar al extranjero o ejecutar a los militares o civiles desleales, que querían decir la verdad en causas que comprometían al dictador Pinochet en temas de violación a los Derechos Humanos. Incluso aplicaban este juramento a quienes manejaban demasiada información. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Esta operación se evidencia, entre muchos casos más, en lo sucedido con Eugenio Berríos, Jonathan Moyle, Rodrigo Peña, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Guillermo Jorquera y con el coronel Gerardo Huber Olivares, cuya muerte pasó a ser el emblema de una seguidilla de persecuciones, que nunca dejó de operar, en dictadura, aún en democracia y hasta el día de hoy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Estos fueron solo algunos de los casos. También hay que agregar el de Blas Meriño, cuyo cuerpo fue encontrado el 8 de agosto de 1995 en el kilómetro 21 del camino a Melipilla. El parte policial de Carabineros detalla que se trataba de un hombre de 38 años, identificado como &lt;span class="titulo11"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; line-height: 150%;"&gt;Blas Meriño Castillo, que manejaba un Ford blanco encontrado con el motor encendido a un costado de la ruta. Cuando llegó Carabineros al lugar, vieron el auto y abrieron la puerta, de inmediato cayó del auto el cuerpo de Meriño, que evidenciaba un disparo en el costado izquierdo del tórax y a su lado se podía apreciar una pistola Beretta 9 mm. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span class="titulo11"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Meriño fue destinado como chofer de Gerardo Huber cuando éste trabajaba como oficial del Complejo Químico Industrial del Ejército. Según Adriana Polloni, el chofer de su esposo era para él una persona de suma importancia debido a que confiaba plenamente en su criterio. A esto se suma el hecho de que Blas Meriño mantenía una relación muy próxima a la familia de su coronel. “Él tomaba en sus brazos a José Ignacio cada vez que lo veía”, recuerda Adriana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span class="titulo11"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Como Peña y Jorquera, Meriño comenzó a sentir una fuerte depresión tras la muerte de Huber. Los trabajadores del Complejo Químico se la atribuían, en cambio, a una tormentosa relación amorosa que había terminado hacía poco. Sin embargo, había un detalle ineludible: difícilmente un hombre como Meriño, conocedor exhaustivo de armas, pudo haber intentado suicidarse con un disparo en el tórax. Seguro lo habría hecho en la cabeza, es el argumento con el que coincidió personal de Carabineros tras el hallazgo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Tiempo después, la “Operación silencio” gestó hasta hoy su último asesinato. Ocurrió el 20 de marzo de 2006. Ese día, el hecho extraño y que también involucraría un presunto suicidio producido por síntomas depresivos y cirrosis hepática cayó sobre el brigadier en retiro Luis Garfias Cabrera, encontrado muerto en su casa de Tomás Moro, Las Condes, con un disparo en la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: black; font-family: Verdana, sans-serif;"&gt;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span lang="ES-CL" style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;La versión de Raúl Molina, jefe de la Brigada de Homicidios de Investigaciones, se centró en que Garfias se habría pegado el tiro tras una visita que realizó una semana antes de su muerte al lugar donde permanece recluso Carlos Krumm. Esto debido a que el general en retiro le advirtió sobre lo peligroso que sería para su futuro el prestar declaraciones comprometedoras en la investigación que Pavez lleva a cabo por estos días sobre la asociación ilícita que asesinó a Gerardo Huber y a muchos otros oficiales.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="NoteLevel2" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Para la familia, y sobre todo para Adriana, parece imposible olvidar el tema. Dieciocho años después la esposa de Huber intenta recobrar la paz. No puede. Las dudas permanecen. No puede ni quiere “dar vuelta la página”. En cada rincón de la casa está su marido. No es que conserve sus fotos, no es que atesore parte de sus cosas. No es sólo eso. Están los recortes de prensa, los programas y notas de televisión, las grabaciones telefónicas. Todo cuanto pueda probar la partida de una de las personas que más quiso y que aún pretende rescatar de las manos de sus asesinos.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;“Este caso se acaba cuando sepamos quiénes actuaron y cómo lo hicieron, o sea cuando conozcamos al que apretó el gatillo”, dice Adriana. Pero reconoce que lo más doloroso es convencerse de la traición de los que consideró sus mejores amigos por casi 30 años. Más difícil aún, porque todavía se topa con ellos en las calles. “El tío Julio vive a pocas cuadras de aquí, lo hemos visto en la farmacia y debo aferrarme al manubrio para no atropellarlo”, relata José Ignacio con voz cortada. “Imagínate saber que tu padrino está involucrado en el asesinato de tu papá”, concluye.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Parece difícil encontrar homicida. Fuentes ligadas a la investigación judicial establecen que a pesar de existir dos nombres posibles, que bajo secreto de sumario aún no se pueden develar, hay algo que no calza: ¿por qué se utilizó un fusil de alto calibre, especial para tiros entre distancias largas, cuando pudieron haber disparado de cerca? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Según Max, el hombre que envió la carta a Horvitz,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif;"&gt; el autor intelectual del asesinato tiene nombre y apellido, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Times New Roman', serif; font-size: 12pt; line-height: 150%;"&gt;Augusto Pinochet Ugarte. El mismo que durante la mañana del 20 de febrero de 1992, sentenció el futuro del hasta entonces detenido coronel Gerardo Huber Olivares: "Aprobado y ejecútese el operativo de acuerdo a lo planificado".&amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-4553267826923882131?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/4553267826923882131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=4553267826923882131' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/4553267826923882131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/4553267826923882131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2010/08/for-god-your-soul-for-us-your-blood-el.html' title='For god your soul, for us your blood. El caso Huber (Parte III)'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TGScqhOd8wI/AAAAAAAAAEw/QMuzyXWDhKw/s72-c/Entretecho+003.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-5862160936421472729</id><published>2010-07-28T20:30:00.000-07:00</published><updated>2010-08-12T18:10:55.467-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adriana Polloni'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='coronel'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gerardo Huber'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='asesinato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pinochet'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='asociación ilícita'/><title type='text'>Enlace mortal, la última visita a San Alfonso. El caso Huber (Parte II)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TGSbhrcovLI/AAAAAAAAAEs/Q5EDxjADjKk/s1600/DSC05884.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="180" src="http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TGSbhrcovLI/AAAAAAAAAEs/Q5EDxjADjKk/s320/DSC05884.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los últimos días de vida del coronel, Adriana llamó a la oficina para hablar con su marido. El teléfono lo contestó Teresa Carvajal, la secretaria de &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt;, quien de inmediato preguntó por el estado de salud de su jefe:  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señora Adriana ¿El coronel estuvo muy mal ayer? &lt;br /&gt;-¿Por qué?-contestó la mujer de Huber, con incertidumbre por la respuesta que escucharía.&lt;br /&gt;-Porque se fue mal de acá… -agregó la secretaria.&lt;br /&gt;-Pésimo, súper mal. Yo no hayo qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La depresión del &lt;b&gt;coronel Huber&lt;/b&gt; era evidente, ya no sólo frente a su círculo familiar, también en el trabajo percibían los malestares que sentía. Incluso Carvajal le recomendó a su jefe que tomara días de descanso, lo que &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt; realizó días más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Adriana suena fuerte, pero a ratos desciende su intensidad. Está inmersa en un personaje que nunca hubiese querido interpretar. Sus palabras fluyen sin dar mucho espacio a la respuesta de sus interlocutores y son potenciadas por su mirada directa, de enormes ojos celestes, casi turquesa. Aparenta un carácter duro, rígido, aunque a ratos asoma una mujer cálida. Parece un juego de adivinanzas: ¿Cómo será la verdadera Adriana Polloni? ¿Qué se esconde detrás de ese rostro desgastado por tanto sufrimiento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vive junto a José Ignacio en la misma casa que ella y &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; compraron en 1977, apenas volvieron a Santiago luego de su paso por el sur. Conserva los recuerdos de un tiempo que nunca debió terminar, cuando no dudaba de sus amigos, cuando salir de su casa no significaba ver miradas de ex militares que la juzgan por todo el accionar judicial que ha llevado adelante. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adriana recuerda con exactitud los últimos días que pasó con su marido. Estos comenzaron cuando la familia Huber pasaba un fin de semana en San Alfonso aprovechando la licencia médica del  coronel. El parte elaborado por el médico del Hospital Militar, el Mayor Helmut Schweitzer, decía que &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt; padecía de un “síndrome vertiginoso” debido al estado de tensión por el que estaba pasando. Sin embargo, nadie objetó que un síndrome de esa naturaleza no lo origina el stress; al contrario, es parte de una patología humana. El documento médico no describe una enfermedad real y, en consecuencia, no se justificaba la licencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese verano, &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; y su mujer recibieron una invitación para ir a Israel, donde lo esperaría el agregado militar chileno &lt;b&gt;Víctor Lizárraga&lt;/b&gt;. Los acompañaría &lt;b&gt;Julio Vandorsse&lt;/b&gt;, en ese entonces director de la Escuela de Paracaidistas y recientemente nominado a cargo del proyecto sobre misiles LAR de procedencia israelita. Pero &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; estaba con orden de arraigo tras su primera declaración sobre el &lt;b&gt;Caso Armas&lt;/b&gt;, llevado por el juez &lt;b&gt;Hernán Correa de la Cerda&lt;/b&gt;, por lo que &lt;b&gt;Vandorse&lt;/b&gt; debió viajar solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un principio los &lt;b&gt;Huber Polloni &lt;/b&gt;pensaron partir a Puerto Varas como solían hacerlo todos los veranos con la familia de &lt;b&gt;Muñoz&lt;/b&gt;. Sin embargo, Gerardo desechó la idea porque los primeros días de enero todavía era posible que lo citaran a declarar a la justicia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La situación de &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; era cada vez más crítica y Adriana comenzó a notar que se comportaba de una manera extraña. Eso bastó para que ella tomara un block de papel pre picado y comenzara a escribir todo lo que veía. Era el 29 de enero del 92, mismo día en que partirían a la casa de los &lt;b&gt;Tapia&lt;/b&gt;, en San Alfonso, donde ya estaban dos de sus tres hijos, Alex y José Ignacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Éramos muy buenos amigos. &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt;, padrino de mi hija Loreto, no necesitaba avisar cuando quería venir a nuestra casa del Cajón”, cuenta hoy Ana Guerrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De sus notas se lee lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11:00. Arregla ropa, yo ya tenía cosas de él en mi bolso. Pasé su chomba que él quería llevar, la que usó Astrid en el invierno. Blue jeans de Alex, calzoncillos y pañuelo. Él guarda en otra bolsa del Jumbo, zapatillas azules, iguales a las que tenía en San Alfonso olvidadas (antes llevó parca y botas), la parca se le olvida acá. 3 pares de calcetines de lana. El maletín negro y gris se queda en casa. Se preocupa de chequear la alarma. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mes, &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; estuvo ocupado en encontrar un buen sistema de alarma para proteger la casa. Alex, su hijo mayor, debía aprender a manejarlo a la perfección. “Él sería el responsable de la alarma, debía conocer cada circuito, cada conexión, cada cable y saber qué hacer en caso de alguna falla”, recuerda &lt;b&gt;Adriana&lt;/b&gt;. También se obsesionó por un maletín negro y gris, que fue a buscar el 25 de enero, junto a su esposa e hijo menor, a la oficina del edificio de las Fuerzas Armadas, en calle Zenteno. Guardaba en el bolso algunos documentos de trabajo. &lt;b&gt;Adriana&lt;/b&gt; recuerda que calculó que debía estar muy pesado por la forma en que lo arrastraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de recoger el maletín, el mismo 25, partieron a San Alfonso. Llegaron a almorzar, y una vez que terminó la tertulia de la sobremesa, &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; le dijo a su mujer que llevaría el auto para que le cambiaran el aceite. Todos se sorprendieron: hacía sólo un par de semanas que lo había hecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Adriana&lt;/b&gt; recuerda que su marido volvió tres horas después y que en el momento de prepararse para volver a Santiago, notó que el maletín gris no estaba en la maleta del auto como a la ida, esta vez se encontraba sobre los asientos traseros. Curiosamente, al moverlo para hacerle un espacio a José Ignacio, &lt;b&gt;Adriana&lt;/b&gt; advirtió que no pesaba tanto como había creído. Después se enteraría de que una parte importante de esos papeles ya no estaban dentro del maletín, y que serían la causa principal de la muerte de su marido. &lt;b&gt;Gerardo &lt;/b&gt;había eliminado las evidencias de distintas &lt;b&gt;operaciones &lt;/b&gt;&lt;b&gt;ilícitas&lt;/b&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no fue lo más curioso que se desprende de las notas de &lt;b&gt;Adriana Polloni&lt;/b&gt;. Una de las claves para entender el extraño comportamiento de &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; fue la ropa abrigada que insistió en llevar en su segundo viaje a&lt;b&gt; San Alfonso&lt;/b&gt; el día 29 de enero, en pleno verano. Ahora se entiende que tenía razón: si lo tomaban preso, lo que era altamente probable, necesitaría abrigo, y si lograba su propósito de arrancar a Argentina, también se justificaba por la helada cordillera. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escritos de &lt;b&gt;Adriana&lt;/b&gt; continúan así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a casa, José Ignacio está en casa de Carmencita, &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; pide auto prestado a &lt;b&gt;Elwin&lt;/b&gt; para ir a buscarlo, se demora bastante.&lt;br /&gt;13:30-14:00. Almorzamos con familia &lt;b&gt;Tapia&lt;/b&gt;, Hernán y Loreto comentan su programa de ir a Bucalemu por aniversario del abuelo.&lt;br /&gt;15:00 a 18:00. &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; duerme siesta, se levanta y sube a la piscina donde estamos todos (Elwin queda adentro durmiendo la siesta). Elwin se levanta antes y va a casa de Matilde en auto, dice que quiere le arreglen las uñas de los pies. &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; pregunta por Elwin y le contamos a lo que fue, espera que José Ignacio se vista y me ayuda a peinarlo. Comenta que quiere ir a caminar con Astrid, pero ella está en traje de baño acompañada de unos amigos. Se va caminando a casa de tía Matilde con José Ignacio para dejarlo allá, hablan de los nintendos de los niños de Carmencita.&lt;br /&gt;20:30. Vuelve Elwin con &lt;b&gt;Gerardo &lt;/b&gt;(compraron cigarrillos). Tomamos once comida, Gerardo está súper tranquilo. Loreto y Hernán preparan sus cosas para irse a Bucalemu en la camioneta de Hernán.&lt;br /&gt;Gerardo pide disculpas y se levanta a ver las noticias, nosotros pensamos ir caminando a buscar a José Ignacio a casa de Carmencita. Le decimos a él y dice que una vez terminadas las noticias nos acompaña. Resolvimos partir caminando, Elwin saca auto afuera del estacionamiento, &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; le pide las llaves por si nos va a buscar en auto.&lt;br /&gt;Vamos Anita, Elwin, Alex, Astrid y yo. &lt;br /&gt;21:15. Terminan las noticias y &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; les ayuda a cuidar al niño a Loreto y Hernán, mientras suben las cosas al auto, &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; pregunta a ellos varias veces antes si se van. Parten como a las 21:45 y en la altura del puente el Toyo se devuelven, pues la Loreto se da cuenta que su cartera la había olvidado en casa.&lt;br /&gt;Al regresar se baja Hernán y encuentra la casa abierta, luces prendidas, televisor prendido. Esto a las 22:15. Apaga el televisor y deja la casa con las luces prendidas y puerta abierta, se dieron cuenta que &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; no estaba y el auto que estaba en la calle tampoco estaba. Pensaron que él nos había ido a buscar a casa de Carmencita. Esto lo cuenta Loreto Tapia. No vieron cruzar el auto, mucha oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmen Guerrero o Carmencito, como se lee en la nota, es la hermana de Ana y, como ella, muy cercana a la familia &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt;. Ese día, involuntariamente, se convertiría en una de las piezas importantes del puzle para la desaparición del coronel &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt;. El afecto entre José Ignacio, Carmen y sus hijos, se fue cultivando con el tiempo. Al niño le gustaba ir a su casa; especialmente ese verano, porque ahí podía jugar Nintendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En eso estuvo casi todo el día 29, y por lo mismo, en casa de Ana se preparaban para ir a buscarlo. Salvo el &lt;b&gt;coronel&lt;/b&gt;. Se excusó porque esperaba las noticias. Necesitaba saber si había algún nuevo informe relacionado con el caso de exportación de armas a Croacia. Sin embargo, se trataba sólo de un pretexto porque desde hacía una semana el tema no se mencionaba en los medios y tal noche no fue la excepción. Más tarde, este hecho sería otra de las evidencias en la investigación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba inquieto y ausente. Según Elwin Tapia, &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; estaba extenuado, “y yo mismo le recomendé que se quedara, ya que así podría descansar”. Todos estos acontecimientos lo tenían absolutamente abatido. Quizás el temor a un infortunado desenlace motivó su intención de salir a caminar con su hija Astrid; era probable que fuera la última vez que la vería en mucho tiempo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt; necesitaba quedarse solo en casa. Tenía planes que todos ignoraban. Esa noche debía tomar el auto de Elwin no para ir a buscar a su familia a la casa de Carmen, como había dicho, sino para ir hasta el puente El Toyo, donde el propio &lt;b&gt;General Pinochet&lt;/b&gt; lo habría citado para hablar sobre su situación luego de la exportación de armas, de la que era cómplice. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 20:45, minutos antes de salir, Loreto hacía los preparativos para partir a Bucalemu con su marido &lt;b&gt;Hernán García&lt;/b&gt;. Mientras tanto, &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; entretenía a Felipe con juegos ajenos a lo que acostumbraba. Esto llamó la atención de su ahijada; también la insistencia del coronel en que no debían viajar esa noche, argumentando que era peligroso. Sin embargo, la verdad que motivaba su propuesta se afirmaba en la angustia de no volver a verlos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Él no era muy de piel, era… no frío, pero era milico, poh. Y ahora que lo pienso, fue rara su reacción. Mijita, me decía, yo llevo al Felipe. Había tomado a la guagua, le había cortado las uñas, raro en él, y me dio un abrazo como rico”, dice la hoy día ex esposa de &lt;b&gt;Hernán García Pinochet&lt;/b&gt;, mientras fuma un cigarrillo en la misma casa donde 18 años atrás desapareció &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calidez que sintió Loreto de su padrino se añadía a su insólito comportamiento. Si en ese momento hubiera sopesado el hecho de que &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; le pidiera el Nissan gris a su amigo Elwin, teniendo el suyo en la misma casa, seguramente habría desistido de hacer el viaje.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en camino, a escasos metros del puente El Toyo, a la pareja les llamó la atención que en la berma hubiera tres vehículos iguales y bastante modernos para la época. Eran oscuros y en su interior no había nadie. Un par de kilómetros más abajo, al pasar por el Melocotón Bajo, Loreto se acomodó en el asiento. Un segundo después, como si ese acto hubiera sido un resorte, recordó que había olvidado su cartera. A &lt;b&gt;Hernán&lt;/b&gt; no le quedó más remedio que retornar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo a &lt;b&gt;San Alfonso&lt;/b&gt;, los &lt;b&gt;García Tapia&lt;/b&gt; se detuvieron en El Toyo a botar la basura del auto. Al bajarse, Loreto notó que ya no estaban los autos de la berma. Tampoco el Nissan gris de su papá en la casa. Y la puerta de entrada estaba abierta, el encendedor y los cigarrillos de Gerardo continuaban sobre la mesa, el televisor seguía prendido y todas las luces encendidas, incluidas las que Loreto había apagado antes de partir. A pesar de lo extraño, la ahijada del &lt;b&gt;coronel&lt;/b&gt; pensó que lo más probable era que su tío hubiera ido a buscar al resto de la familia donde Carmen, tal como habían quedado. Se estaba haciendo tarde, razón suficiente para volver. Esta vez a San Pedro, a medio camino entre &lt;b&gt;San Alfonso&lt;/b&gt; y Bucalemu, donde pasarían la noche para seguir al día siguiente a la celebración del aniversario de &lt;b&gt;Augusto Pinochet y Lucía Hiriart&lt;/b&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta hoy ni a la justicia ni a &lt;b&gt;Adriana&lt;/b&gt; les queda claro este último punto. Las discrepancias entre quienes estuvieron con &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; por última vez no ayudan. En sus primeras declaraciones, García afirma que fue él quien entró a la casa a buscar la cartera de su mujer, pero Loreto asegura que no fue así. Es curioso además que, después de 18 años, ella cuente con bastantes detalles lo que vio. No sería la única ni más grave contradicción entre quienes estuvieron con &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; por última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; nunca llegó a la casa de Carmen. Sabía que su vida dependía de su silencio, aunque ya se había quebrantado en sus declaraciones informales al &lt;b&gt;juez Correa de la Cerda&lt;/b&gt; el 20 de enero de 1992, instancia en la que le confesó las ilegalidades en las que había sido implicado: el modo en que éstas operaban y los involucrados en cada uno de los casos de tráfico de &lt;b&gt;armas a Croacia&lt;/b&gt; e Irán, narcotráfico de coca Negra o coca Rusa, como también le llamaban, y los efectos de dichas operaciones, como la muerte de Berríos en Uruguay el año 95 y los asesinatos del General Prats y de Orlando Letelier en los años setenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres vehículos que había visto Loreto en el puente esperaban a &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt;. Es decir, muy de cerca, venía su tío en el Nissan gris. Lo que no supieron o no detectaron es que se detuvo en el puente y partió inmediatamente al BIE –Brigada de Inteligencia del Ejército. Lógicamente, no había rastro de esos autos cuando ellos debieron volver a buscar la cartera de Loreto. Tantas discordancias hoy son causa suficiente para que Adriana desconfíe de ellos.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras eso sucedía, a un kilómetro de la casa de los Tapia el resto de la familia volvía a pie con José Ignacio. No es que estuvieran preocupados, pero ya eran las 22:45 y no querían seguir esperando. Sin embargo, al llegar, la puerta de la casa estaba abierta y el televisor y las luces prendidos. Sin saberlo, Loreto (o Hernán) había entrado a la casa algunos minutos antes y había encontrado lo mismo. Es raro que no hubieran cerrado la puerta de entrada al notar que su tío ya no estaba en casa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adriana siempre sintió algo extraño en ese momento, algo le decía que la ausencia de su marido podría significar algo más. Ana le ofreció un café en la cocina y Elwin, el amigo de Gerardo, decidió irse a dormir, restándole importancia a la situación. Esto tampoco era normal para la mujer de Gerardo. La situación la tenía impaciente. Mandó a José Ignacio a la cama porque también estaba muy alterado. Su madre le puso el pijama y esperó a que se quedara dormido, sin embargo el niño no podía cerrar los ojos, y con una frase agorera, le preguntó: “¿y si mi papá se cayó a un barranco?”. “No sea leso y duérmase tranquilo”, le contestó ella sacando una revista que no leyó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Creo que Gerardo se va a suicidar”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las doce de la noche, ya había pasado casi una hora y la impaciencia de Adriana Polloni aumentaba. “Era raro todo, la Ana me decía que estuviera tranquila y cada cierto tiempo, Elwin se levantaba y preguntaba por su amigo. ¿Llegó o no llegó? Ah, puta mi compadre que es huevón, decía él y se volvía a dormir”, relata Polloni en el living de su casa. Esta actitud de Elwin no sería la única que molestaría a la esposa de Huber: recuerda que su compadre sería uno de los primeros en barajar la tesis del suicidio de su amigo, aún cuando todos confiaban en que regresaría.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el patio, alrededor de la piscina, seguían Astrid con sus amigos; Alex, Elwin y José Ignacio dormán. Ana y Adriana, en cambio, habían tomado la decisión de partir a buscarlo. Su primera parada fue la casa de Carmen, hasta donde Huber se había comprometido en ir a buscarlas. Ana convenció a su amiga de no decirle nada al respecto, para no alarmarla, aunque igualmente las luces estaban apagadas. Siguieron hacia la Guardia del Melocotón. Posiblemente, Gerardo Huber podía estar ahí realizando una llamada telefónica, ya que durante esos días el coronel había sido explícito en que una condición básica para salir de vacaciones era tener un lugar donde lo pudieran ubicar frente a cualquier emergencia. Pero en ese lugar tampoco estaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante el fracaso de la búsqueda, Ana comenzó a tomar las decisiones. Primero resolvió bajar a San José de Maipo para ver si estaba donde los carabineros. No lo habían visto; tampoco al Nissan gris. Entonces Ana decidió llevarse a su amiga de vuelta a San Alfonso.   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 30 de enero de 1992 comenzó temprano para Adriana Polloni. A la una de la madrugada seguía esperando la llegada de su marido, pero el coronel ni siquiera daba señales de vida. Decidió despertar a Alex para que la acompañara a inspeccionar el sector por segunda vez. Quizá tendrían mejor suerte. De inmediato salió la dueña de casa asegurándoles que no era tan grave lo que sucedía, que Gerardo ya llegaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igualmente Alex tomó su linterna y una radio Handy para comunicarse con Astrid en caso de emergencia, subieron al auto por segunda vez y siempre acompañados por Ana Guerrero. Media hora más tarde, los tres volvieron sin noticias. Al llegar, Adriana fue a ver a José Ignacio, se sentó en la cama y notó que su marido se había cambiado de ropa antes de salir, llevándose puesto los blue jeans de Alex, la chomba que Astrid había usado el invierno pasado y las zapatillas deportivas azules. Toda esa ropa era la misma que Huber había decidido llevar a pesar de lo extraño que le pareció a su mujer, cuando preparaban las maletas en Santiago, antes de partir a “La madriguera del puma” el 29 de enero en la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco estaban su pistola de servicio, el reloj ni la billetera. Adriana, ahora con mucho nerviosismo, revisó si algo más se había llevado el coronel antes de perderse esa noche. Volvía a aparecer Elwin, siempre con la misma tranquilidad, siempre preguntando por su compadre y volviendo a la cama tal como lo había hecho repetidas veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 02:30 horas, Adriana manejó una camioneta hasta la Subcomisaría de Carabineros de San José de Maipo, acompañada de Alex y nuevamente, casi de forma automática, de Ana, quien a esas alturas tomaba un protagonismo que hoy día Adriana recuerda como extraño: “Estaba muy pendiente de que las cosas funcionaran de la manera que ella decidía”. Fue Ana Guerrero quien habló con Carabineros y les informó que el hombre al que buscaban era coronel de Ejército. Frente a esto, los dos guardias despertaron a su capitán, informándole sobre la situación. Éste  último se acercó a Ana y Adriana y escuchó atentamente la descripción de Gerardo Huber, sin embargo, en ese instante no podían hacer mucho más, porque no contaban a esa hora con un auto policial.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La preocupación de Adriana aumentaba temiendo que su marido hubiera salido a caminar y sufrido un accidente. Tenía que seguir buscando a su esposo. Atrás, en el pick up de la camioneta, iba Alex con su linterna y un reflector buscando en el oscuro camino al menos un rastro. Pasaron por el puente El Toyo, pero sin cruzarlo. Lo hicieron lentamente, hasta que notaron que al otro lado, en la berma oriente, había un auto estacionado, al parecer abierto y similar al Nissan gris de Elwin. Alex comenzó a gritar: “¡Papá!”, mientras se acercaban de a poco hasta comprobar que efectivamente era el vehículo que andaban buscando. El hijo mayor de Huber continuó gritando, pero del auto nadie bajó, los vidrios estaban empañados y por eso no podían ver si su padre estaba adentro. Temerosa, Adriana avanzó con cautela hacia el puente, pasaron muy cerca del auto, casi rozándolo, pero sin detenerse. Dieron la vuelta más adelante y repitieron la escena. Entonces notaron que definitivamente no había nadie. “No sigamos, comadre, volvamos a Carabineros para que ellos vengan a ver qué pasa”, le recomendó Ana a su amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las 3 de la madrugada, Ana Guerrero comenzaba a incomodarse por la ausencia de su amigo y tomaba, cada vez con más energía, el protagonismo. Le pidió a su amiga que la dejara manejar. Una vez que tenía dominada la situación, llamó a Elwin por radio para que fuera hasta el puente mientras ellos se acercaban a la Subcomisaria de Carabineros de San José, lugar al que llegaron en 15 minutos. Polloni fue la única que no se bajó del auto. Poco rato después notó que Ana y Alex se demoraban mucho para estar ahí por segunda vez en menos de una hora. Demasiado, tratándose de una urgencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperó los 25 minutos que tres carabineros demoraron en ponerse chalecos antibalas. Con ellos llegaron al puente donde ya estaba Elwin. Los policías abrieron la puerta del piloto, las llaves estaban puestas en el contacto. Lo echaron a andar, pero sin moverlo. Revisaron la maleta y los asientos, por si encontraban alguna carta o cualquier objeto que dejara alguna pista. Finalmente, aún alumbrando con linternas y con los focos de la camioneta, casi nada podían ver, por lo que se determinó que los carabineros se quedarían ahí hasta que Adriana volviera al amanecer. Uno de los carabineros recuerda haber tocado el capó del auto y, “como estaba frío, me di cuenta de que debía estar ahí hace un tiempo”, declaró ante la justicia años más tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 4:30 quedaron estupefactos al ver llegar al lugar a Víctor Lizárraga, segundo hombre de la DINE, y Manuel Provis, Comandante del BIE y brazo operativo de la DINE, quien horas antes pasaba sus vacaciones en La Serena. La situación no dejaba de extrañar debido a que no existía ninguna forma de que estos últimos se hubieran enterado de la desaparición, puesto que ni Carabineros ni el jefe militar de la zona habían sido informados del hallazgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 4:45 todos volvían a la casa, pero Adriana quiso pasar a la guardia del Melocotón para avisar sobre la desaparición. Ahí contactaron al BIE, quienes preguntaron a qué personas podían llamar para informales sobre lo sucedido con el coronel, a lo que Adriana respondió dando el número de Richter Nuche, coronel representante del comando de Ingenieros, que estaba en Llanquihue y podía informarle sobre lo que pasaba a Julio Muñoz y avisarle a los padres de Adriana Polloni, quienes veraneaban en Puerto Varas.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Muñoz le contó lo sucedido a Jorge Polloni, el padre de Adriana, recordó una conversación que sólo cuatro días antes del 29 de enero había sostenido con Julio, quien muy  preocupado le había dicho: “Creo que Gerardo se va a suicidar”  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 6:15 volvieron al puente El Toyo. Allá llegaron tres autos con personal del BIE, uno de los cuales llevó a Adriana a conversar con el capitán Reyes, de la comisaría de San José, quien le pidió que no diera aviso de una presunta desgracia, puesto que ello podría alarmar a la prensa y entorpecer la investigación. Ella le hizo caso, notando en todo caso lo extraño que era el hablar de tragedia a tan pocas horas de la desaparición de su marido. Esa madrugada, Ana se llevó a su amiga con Alex a la casa, pero Elwin no volvió, él se quedó en el puente junto a Lizárraga y Provis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Los compadres de la familia Huber.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El teléfono sonó temprano, era Víctor Lizárraga quien necesitaba que le describieran con minuciosidad las zapatillas que había utilizado Huber por última vez. La esposa del coronel, sentada en el living de su casa con las zapatillas entre sus piernas, lo hizo desde el teléfono que grababa toda conversación que se realizara:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oye, eeeh, ¿qué número calzaba Gerardo? –preguntó Lizárraga.&lt;br /&gt;-39 –respondió Adriana, reflejando una notoria inquietud en su voz quebrada y cansada.&lt;br /&gt;-39, ya –repitió Lizárraga con tranquilidad, como si tuviese todo el día a disposición.&lt;br /&gt;-Calza –interrumpió Adriana Polloni con un previo suspiro que denotaba haber llorado por mucho tiempo.&lt;br /&gt;-Calza –repuso Víctor y luego agregó -Y me gustaría por ahí, si tú encontraras alguna fotografía de la ropa que usaba Gerardo. ¿La usó alguna vez anteriormente o no?&lt;br /&gt;-¿Qué cosa?&lt;br /&gt;-La ropa.&lt;br /&gt;-No vi nunca toda la tenida puesta, porque era un pantalón de Alex, pero se lo probó antes de salir.&lt;br /&gt;-¿Y que marca era el pantalón? –preguntó Lizárraga con notorio interés.&lt;br /&gt;-Riccardi.&lt;br /&gt;-¿Riccardi? –repitió para asegurarse de que ésa era la marca del pantalón que usó Huber el día de su desaparición.&lt;br /&gt;-Sí. Riccardi -dijo Adriana colgando el teléfono tras una extraña conversación, aparentemente sin importancia, pero que sería vital para comprender que la teoría del suicidio de su marido no era cierta, que se trataba de un asesinato y que en él participaron personas que nunca hubiera imaginado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intuición de Adriana se debía a que desde la desaparición de su esposo se venía especulando sobre su muerte. El 30 de enero de 1991, el mismo día que su amiga Ana tomó el protagonismo en las decisiones por la desaparición de su compadre, “La madriguera del puma” dejó de ser un lugar de paz y tranquilidad para la familia Huber. A la llegada de Julio Muñoz y los padres de Polloni desde Llanquihue, se le sumaba un sin número de militares que desfilaban entrando y saliendo de la casa, dando órdenes a Adriana e hijos, a quienes no les estaba permitido salir a la calle sin un guardaespaldas, ya sea para hacer una llamada por teléfono o para ir a comprar un chicle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde también estaban Loreto Tapia y su marido Hernán, quien solo estuvo hasta las 5.00 am del 31 de enero debido a que un auto, al parecer del ejército, había llegado a la casa de los Tapia Guerrero con la misión de sacarlo de ese lugar. Además, a las 21:00 horas, llegó Clina, la hermana de Adriana, hasta San Alfonso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la casa de los Tapia Guerrero la tristeza superaba la preocupación, ya que había pasado casi un día y Huber no aparecía. Desde un principio a Adriana le extrañó la actitud de Ana, Elwin y también la de Julio Muñoz. Entre los tres se encargaron de que todas las cosas no quedaran en manos de ella. Se preocupaban de hablar con la prensa, los militares y carabineros. Eran ellos los que declaraban y decidían quién podía entrar o no a la casa. Mucho más extraño le parecía que desde un principio se refirieran a la muerte de su marido, calificándola como suicidio, hecho que Elwin adjudicaba a la gran depresión en la que estaba su compadre. No obstante, su mujer e hija, hoy son tajantes en negarlo. Para Loreto “un militar como el tío Gerardo, que amaba a su familia no habría hecho algo así”, argumento que, según Adriana, no era el mismo a fines de enero de 1992.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Clina Polloni recuerda que el 30 de enero fue Loreto quien le dio la noticia sobre la desaparición de su cuñado. Directamente le dijo que Gerardo Huber se había suicidado en San Alfonso. Julio Muñoz también se encargó de difundir esta tesis. Durante la tarde salió a caminar con Astrid, la hija mayor del matrimonio Huber, y le contó: “Tu padre se suicidó, tenía muchos problemas”. &lt;br /&gt;“La madriguera del puma” dice el cartel de madera tallada que cuelga en el portón de la casa de los Tapia. Hay 20 metros que ocupan de estacionamiento de autos y en el fondo está la casa de madera donde Elwin Tapia vive durante todo el año. Trabaja haciendo esculturas de fierro y yeso. Él asegura hoy que en la oscura y pequeña pieza donde Gerardo Huber durmió su última siesta, aún se escuchan ruidos de su compadre, también apaga luces, mueve ollas y sartenes “porque a él le encantaba cocinar”, dice el dueño de casa con voz temblorosa y una mirada perdida tras sus grandes anteojos ópticos. Su pelo es largo y blanco, usa bigotes y ropa ligera, especial para trabajar en su taller de dos pisos, donde asegura que “nunca les voy a perdonar a los militares lo que hicieron con mi compadre”. Lo extraño es que pese a su acérrima postura, conserva en su lugar de trabajo una foto donde su nieto, Felipe García Tapia, de unos 10 años, está sentado en el mismo sillón del despacho de Augusto Pinochet Ugarte, el hombre que sentenció el destino de su mejor amigo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ana Guerrero suele ir todos los fines de semana a la casa de San Alfonso. Casi siempre los acompaña Loreto con alguno de sus tres hijos. Madre e hija son profesoras del Colegio Apoquindo de Lo Barnechea, lo que les impide ver a Elwin durante la semana. Ana tiene el pelo café claro, cortado hasta los hombros y una chasquilla perfectamente delineada que atraviesa la mitad de su frente. Es de contextura abultada, a simple vista no supera el metro 60 centímetros, su nariz es gruesa y la boca recta y ancha. Con una voz ronca y firme dice soltando el humo del cigarro: “Nunca le voy a perdonar a la Adriana que nos haya culpado como encubridores del asesinato de Gerardo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los tantos militares que habían invadido la casa de San Alfonso llevaba consigo una máquina de escribir y lo acompañaba su superior. Ambos se acercaron a la mesa del comedor, acomodaron la máquina y tomaron las declaraciones de cada uno de los que habían estado las últimas horas con el coronel Huber. El militar a cargo de ello era Manuel Provis, comandante del Batallón de Inteligencia del Ejército, el mismo que había interrumpido sus vacaciones en el norte por motivos de un trabajo que no le correspondía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Provis aclaró a sus entrevistados que no podían dar el nombre de Hernán García Pinochet. Proteger ese segundo apellido fue una de las misiones de quienes rodearon a los Polloni durante esos días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el comandante tomaba apuntes, Adriana aguardaba sola en una de las piezas. Desde que había vuelto a la casa el 30 en la mañana, no la había dejado salir de la casa ni hablar con nadie. Las pastillas que le dieron ayudaban, lo único que hizo fue dormir y por más que intentaba levantarse, su cuerpo no se lo permitía, y cuando las fuerzas llegaban, otra pastilla la mantenía al margen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue la última en declarar su versión a Provis. Se sentó frente a él y esperó la primera pregunta. Una a una fue respondiéndolas, tratando de recordar en detalle cada hecho. Entre una y otra pregunta, se impresionó por la gran cantidad de militares que había en la casa. Pudo reconocer a Víctor Lizárraga, compañero del coronel en la Escuela Militar, que por esos años ejercía como secretario de coordinación de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE). También recuerda a Carlos Krumm, encargado, como Lizárraga, de controlar quién podía entrar a la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras responder una serie de preguntas, la máquina de escribir soltó el último papel. Provis le pidió que firmara para validar la declaración, pero antes de hacerlo, y aún bajo los efectos de los medicamentos, la esposa del coronel Huber revisó los escritos y advirtió que éstos no coincidían con lo que ella había relatado. “Yo no voy a firmar esto, jamás dije que mi marido se había suicidado”, le reprochó enfurecida, mirando fijamente a su entrevistador, quien insistió sin obtener los resultados deseados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días, como la investigación, avanzaban lentos. Carabineros rastreó junto a un grupo de perros más de una vez el río Maipo sin éxito, razón por la cual se acercaron hasta la casa de Ana para pedir la ropa de Huber y de esta manera, que los perros pudieran buscarlo. La dueña de casa recordó que aún su ropa estaba en una de las piezas, donde se cambió antes de salir por última vez. Se la entregó a los uniformados, pero dijo que ella los acompañaría para asegurarse del uso que le darían. Cuando llegaron al puente, los carabineros refregaron la ropa de Gerardo Huber en el hocico de los perros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto Ana como el resto de la gente que estaba en el puente, esperaban que en el momento de soltar a los perros, éstos corrieran en dirección al río, pero no fue así: los animales partieron hacia el cerro. Desde el puente donde luego encontrarían al coronel Huber, salía un camino que conectaba el pueblo de Pirque con el de San José de Maipo. En el primero, estaban las instalaciones del Batallón de Inteligencia del Ejército, uno de los tres lugares donde Gerardo Huber posiblemente estuvo secuestrado durante los 20 días en que su familia, amigos, militares, Carabineros e Investigaciones buscaron sin resultados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 6 de febrero, casi dos semanas antes de su hallazgo, Adriana decidió volver a Santiago junto a sus hijos mayores. A José Ignacio lo mandó a la casa de Clina, en Linares, para que estuviera más tranquilo. Quería volver porque había escuchado rumores sobre la presencia de personas extrañas en su casa. “Me decían que revisaban hasta el refrigerador en busca de ciertas fotos que eran parte de los documentos que guardaba Gerardo”, recuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar, constató que los rumores eran reales; su casa había sido registrada de punta a punta y estaba totalmente desordenada. No se trataba de un robo porque todo estaba ahí. De vez en cuando llegaban militares preguntando por unos papeles que tenía el coronel Huber y que era necesario encontrar. Después de unos días, Adriana comprendió que buscaban los mismos papeles que su marido había quemado frente a ella, un mes atrás en el patio de su casa. “Muchos no me creían que los había destruido, pero Gerardo se encargó de que todos viéramos que eliminaba los documentos, incluso rompió negativos de fotos y le encargó a Astrid que los botara en un basurero cercano a la rotonda Atenas”, cuenta Adriana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pasó mucho tiempo sola porque llegó a su casa de calle Vizcaya, en Las Condes, su amigo Julio Muñoz, quien había estado junto a ella todos los días después del  30 lamentando la desaparición de su compadre Gerardo Huber. Adriana recuerda que, tal como lo hizo en San Alfonso, Julio tomó el control de todo. “Llegaba muy temprano y se iba como a las 11 o 12 de la noche. Controlaba todo lo que hacíamos, decidía quién podía visitarnos y a dónde podíamos ir”, dice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Febrero comenzaba lento. Militares, policías e incluso desconocidos ejercían un control cada vez más agobiante sobre lo que hacía Adriana y su familia. Clina Polloni, que se encontraba en Linares junto a José Ignacio, recuerda que antes del hallazgo de su cuñado, su padre la llamó para advertirle que recibiría una visita extraña y que debía esconder de inmediato a José Ignacio. Minutos después se estacionaron dos autos frente a su casa del fundo Ravones. En uno venía Manuel Provis de copiloto y en el segundo Julio Muñoz y Jorge Polloni.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muñoz y Provis estaban ahí por dos razones. La primera y la más importante era la urgencia por encontrar unos papeles que Huber debía haber guardado en algún lugar. La segunda, llevarse a José Ignacio a Santiago, argumentando que el menor necesitaba asistencia sicológica para enfrentar la muerte de su padre o, como Provis testificaría años más tarde en la investigación judicial, la visita también se debía a que el pequeño podía manejar información privilegiada sobre el Caso Armas, porque fue la persona con la que Gerardo Huber pasó más tiempo antes de su desaparición. Esto, a pesar de que el hijo del coronel sólo tenía seis años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Clina le llamó la atención el argumento de los militares; se supone que todavía no se sabía qué había pasado con el coronel Huber y aún ella y su familia mantenían la esperanza de que estuviese con vida. Por lo mismo, Clina y su padre se negaron a entregar a José Ignacio y les negaron los documentos, argumentando que Huber los había quemado semanas antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sería la única visita que Clina recibió en el fundo de Linares. Días después, el 15 de febrero, Adriana llegó acompañada de Alex y Astrid en un jeep del Ejército. Durante la tarde también estuvo el coronel Víctor Lizárraga, quien, como los anteriores oficiales, venía en busca de los mismos papeles. Ninguno de los militares que solicitó los documentos se refirió a su contenido, pero a esa altura Adriana ya comprendía su importancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al volver a Santiago, los Huber se encontraron en la casa nuevamente con Julio Muñoz, quien permanecía junto a otros militares consignando cada paso que realizaban y cada llamado telefónico que se efectuaba. Adriana recuerda que todos los días recibía la visita del coronel Krumm en su casa, quien antes de conversar en privado con Muñoz “se acercaba, me saludaba y me contaba un chiste, que según él servía para subirme el ánimo”, comenta hoy día en el patio de la misma casa que tiene desde el año 1977.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días para Adriana se volvieron repetitivos, entre los informes de Julio por teléfono, los chistes de Krumm y los militares que entraban y salían de la casa. Unos en busca de los papeles, otros presionándola para que sus hijos vieran a un sicólogo o para asegurarse de que tomaran los ansiolíticos que intentaban embutirles a toda costa. Sin embargo, esa rutina se quebró el 20 de febrero, horas antes de la llamada de Víctor Lizárraga a Adriana, a propósito de la ropa que Huber usó por última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El quiebre se vio reflejado con otro contacto telefónico, pero esta vez entre el mayor Barrientos y Carlos Huber, hermano del coronel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aló, ¿con Carlos Huber? –preguntó Barrientos en voz baja, en señal de respeto.&lt;br /&gt;-Habla con Carlos Huber.&lt;br /&gt;-Don Carlos, soy el mayor Barrientos nuevamente.&lt;br /&gt;-Ah, mayor Barrientos –respondió Carlos en el tono fatigado de quien escucha por enésima vez el llamado de una persona en un mismo día -¿Qué novedades hay?&lt;br /&gt;-Eh… negativas, ya está confirmado que es Gerardo –respondió Barrientos manteniendo el tono. Estaba claro que el cuerpo encontrado era el de Gerardo Huber. Su voz demostraba un tono complaciente, como si cerca de él estuvieran los familiares de la víctima.&lt;br /&gt;-¿Es Gerardo? –con falsa calma dudaba el hermano del coronel muerto.&lt;br /&gt;-Sí.&lt;br /&gt;-¿Está confirmado ya?&lt;br /&gt;-Sí, aunque no oficialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era clara la importancia y el objetivo de la llamada de Víctor Lizárraga a Adriana Polloni, el 20 de febrero de 1992 en la mañana: Lizárraga debía saber qué llevaba puesto Gerardo Huber al salir de la casa de los Tapia la noche de su desaparición. La idea era obvia; si Huber se había suicidado, el cuerpo debía llevar la misma ropa de aquella noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al lugar donde se encontró el cuerpo del coronel (sector de La Obra) llegó un helicóptero de Carabineros que retiró sus restos y los trasladó hasta Santiago. Durante los primeros minutos del hallazgo, el cuerpo de Huber sólo pudo ser analizado por militares. No obstante, luego de una autorización del personal militar, se le permitió al inspector Pedro Gutiérrez de la Brigada de Homicidios examinarlo, siendo la primera persona de la Policía de Investigaciones en verlo. También llegó Octavio Ulloa, perito de Investigaciones, que debía identificar el cuerpo para comprobar que se trataba de la misma persona. Junto a él había personal del Complejo Químico del Ejército ubicado en Talagante, a los que pudo identificar ya que los conocía del Hospital Militar donde trabajaba de vez en cuando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espera para él fue mayor, estuvo alrededor de cuatro horas, a unos cuatrocientos metros del cuerpo, sin poder ingresar para realizar su trabajo. Luego llegaron trabajadores del Servicio Médico Legal (SML), quienes alrededor de las 16 horas pudieron trasladar los restos de Gerardo Huber a Santiago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar del intento de los militares por demostrar que el cuerpo del coronel había estado ahí desde el 29 de enero en la noche, Adriana sabía que esa no era la verdad. Ella intuía que todo era un montaje y estaba en lo cierto, aún más cuando ya sospechaba hasta de sus mejores amigos y de quienes la rodearon desde que su marido desapareció de la casa de los Tapia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los antecedentes pericial-criminalísticos recopilados hasta hoy evidencian que el cuerpo de Gerardo Huber, al momento de ser encontrado, tenía sus huellas dactilares borradas con esmeril, sus partes blandas y cuero del cinturón intactas, sin mordeduras de ratones, que por la zona abundan. Además, es imposible que sus lesiones hayan sido provocadas por una caída de gran altura, debido a que solo tenía dos costillas rotas, y el desprendimiento de la masa ósea no pudo haber sido provocada únicamente por el arrastre de las aguas. Las fracturas presentadas en el cráneo de Huber fueron provocadas por un impacto de bala explosiva de grueso calibre, proveniente de un rifle de larga distancia con mira telescópica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra manera que utilizaron los encubridores de este asesinato para validar la tesis del suicidio fue planteando la hipótesis de que por el “síndrome vertiginoso”, el coronel Huber había sufrido una pérdida de equilibrio cayendo a las aguas desde el puente El Toyo. Esa conjetura no es viable debido a que la baranda del puente llega hasta más arriba del ombligo de una persona de 1,70 metros, misma estatura de Gerardo Huber, argumento que por gravedad ya no tiene cabida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, la presencia de “restos alimenticios sólidos en el estómago”, según se comunicó en el primer informe del SML, significaba que el coronel había comido al menos dos horas antes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso fue caratulado por la investigación judicial militar como muerte, y así mismo permaneció hasta el 2005, a pesar de las pruebas que indicaban la participación de terceros como actores de un homicidio calificado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-5862160936421472729?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/5862160936421472729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=5862160936421472729' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/5862160936421472729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/5862160936421472729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2010/07/enlace-mortal-la-ultima-visita-san.html' title='Enlace mortal, la última visita a San Alfonso. El caso Huber (Parte II)'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TGSbhrcovLI/AAAAAAAAAEs/Q5EDxjADjKk/s72-c/DSC05884.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-2194265068368763667</id><published>2010-07-16T12:59:00.000-07:00</published><updated>2010-07-16T14:23:16.953-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Adriana Polloni'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Augusto Pinohcet'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gerardo Huber'/><title type='text'>El CASO HUBER. LOS SECRETOS DEL CORONEL (PARTE I)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TEC7sxtSpxI/AAAAAAAAAEk/BYvcHItid9I/s1600/Huber+coronel.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 273px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TEC7sxtSpxI/AAAAAAAAAEk/BYvcHItid9I/s400/Huber+coronel.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5494597923323946770" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La mañana del 30 de enero de 1992 a &lt;b&gt;Augusto Pinochet&lt;/b&gt; se le veía feliz. Ese día cumplía 49 años de matrimonio con &lt;b&gt;Lucía Hiriat&lt;/b&gt; y para celebrarlo organizaron un almuerzo al que asistirían su familia y algunos militares cercanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabía, sin embargo, que por dentro lo mortificaba un hecho que tendría un desenlace insospechado: la noche anterior, personal del &lt;b&gt;Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE)&lt;/b&gt;  había detenido al coronel &lt;b&gt;Gerardo Huber Olivares&lt;/b&gt; y luego trasladado a dependencias de esa unidad, ubicadas en Talagante. Su arresto no había sido reportado y, por tanto, era ilegal. La razón fue que manejaba demasiada información sobre la verdad que se escondía tras la exportación ilegal de armas a Croacia, acción en la que estaban involucrados altos mandos del Ejército de Chile y de la Fábrica de Maestranzas del Ejército (&lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la inminente amenaza a su reputación, &lt;b&gt;Pinochet&lt;/b&gt; debía decidir con urgencia cuál sería el paso siguiente. No tenía muchas opciones; una era extorsionar al coronel para que no concretara su intención de declarar el hecho ante la Justicia. La otra era su ejecución, notificando su muerte como un suicidio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo, los festejos del aniversario continuaban. Entre los invitados estaban &lt;b&gt;Hernán García Pinochet&lt;/b&gt;, nieto del ex Comandante en Jefe, junto a su señora e hijo, Loreto Tapia y Felipe, motivo de un matrimonio prematuro que duraría pocos años. Al llegar, Loreto, ahijada del coronel &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt;, notó mucho movimiento de militares y un ambiente tenso que no correspondía al de una celebración; en sus palabras, “estaba la cagada”. Dieciocho años después de este suceso, ella relata que &lt;b&gt;Pinochet&lt;/b&gt; salió a recibirlos y, sin mucho preámbulo, invitó a la joven a su oficina privada, le pidió que cerrara la puerta y directamente le dijo: “Loreto, tu tío desapareció, pero no te preocupes, lo vamos a encontrar”. La muchacha no entendió completamente a qué se refería porque hacía un par de horas había estado con su padrino en la casa de sus padres, ubicada en San Alfonso, Cajón del Maipo. Pero antes de que ella pudiera decir algo, el general agregó: “No entiendo por qué desapareció, si él sabe que todo está solucionado”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conversación no duró mucho. Loreto intentó reponerse y, al salir del despacho, decidió que debía volver lo antes posible a San Alfonso para estar con su tía Adriana, esposa de &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt;. Comió rápido, y así también se despidió, pero cuando pasó frente a Marco Antonio, el hijo menor de &lt;b&gt;Augusto Pinochet&lt;/b&gt;, de manera casi burlesca éste le comentó: “Tu tío está más rayado que cuaderno de matemáticas”, refiriéndose a la depresión que hace dos años padecía su padrino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres semanas después de esa escena, tras una persistente búsqueda por el sector del río Maipo donde se suponía que Huber había desaparecido, un grupo de hombres del Regimiento de Alta Montaña Nº2 de Puente Alto encontró el cuerpo. El cadáver del coronel estaba 40 metros más al sur del puente El Toyo, sobre una pequeña isla de piedras, como si hubiese sido depositado ahí a propósito. En el parte realizado el 26 de marzo de 1992 por la Policía de Investigaciones se estableció que, “en la región parietal derecha, a la altura de la oreja, a 4,5 cm de la línea media, se observa una lesión circular de 1 cm de diámetro”. Este peritaje sería clave para que más tarde la justicia resolviera que se trató de un asesinato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así el caso del Coronel &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt;, muerto a los 47 años de edad y con 28  dedicados al Ejército, se convertiría en el primer crimen cometido por agencias de inteligencia militar, tras el regreso a la democracia en nuestro país.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El camino a la muerte&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Gerardo Huber Olivares &lt;/b&gt;murió por saber mucho, quizás demasiado. Él manejaba prácticamente toda la información sobre los ingresos económicos ilegales de la familia &lt;b&gt;Pinochet&lt;/b&gt;, el tráfico de armas químicas, narcotráfico a Europa, ejecución de disidentes políticos, desaparición de oficiales “desleales” y el asesinato del General Prats. En otras palabras, su vida dependía de su silencio. Y sin embargo no calló, sentenciando así su muerte.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó en 1973, justo después del golpe militar del 11 de septiembre del mismo año. Por entonces, Gerardo entró como agente a la Dirección de Inteligencia Nacional (&lt;b&gt;DINA&lt;/b&gt;). Luego de unos meses, se le notificó una misión que sellaría para siempre su relación con las organizaciones de inteligencia del Ejército: en marzo de 1974 debía viajar a Argentina para infiltrarse en las estructuras clandestinas del Ejército Revolucionario del Pueblo  (ERP) y de Montoneros , y facilitar así la intervención de fuerzas represivas argentinas, desarticulando sus organismos. Esto, bajo el marco regulatorio de la eliminación de grupos subversivos en los países del cono sur, pacto en el que participaron todos los centros de inteligencia de los gobiernos militares de Sudamérica a fines de los 70. La función de la denominada Operación Cóndor consistía en intercambiar información relevante y detener en las fronteras a estos grupos disidentes que ponían en riesgo a los regímenes militares de la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la &lt;b&gt;DINA Huber&lt;/b&gt; llevó a cabo este tipo de funciones, que demostrarían su capacidad y ayudarían a ganarse la confianza de sus superiores. Era percibido como un militar intachable y amante de su patria. Trabajaba con meticulosidad en cada misión que se le encomendaba bajo el valor de la lealtad a sus amigos y principalmente a su institución. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Argentina, su compañero de operaciones fue &lt;b&gt;Guillermo Jorquera&lt;/b&gt;, sargento del Ejército chileno y colaborador activo en el asesinato del &lt;b&gt;General Prats&lt;/b&gt;, ocurrido en Buenos Aires en septiembre del 74. Jorquera contaba con información privilegiada sobre el caso. Sin embargo, hasta ahora no se sabe si los documentos que contenían todo lo recabado sobre el asesinato a Prats, desaparecieron o los entregó a un tercero con el fin de que se aclarara el asesinato. El Ejército estimó que el sargento debía ser dado de baja por su deslealtad con la institución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A raíz de eso, y por las amenazas de sus superiores en cuanto a que su traición le iba a costar caro, &lt;b&gt;Jorquera &lt;/b&gt;entró en una fuerte depresión. Y no le faltaba razón, porque el 23 de enero de 1978, fue secuestrado y trasladado a Arica en calidad de detenido. Torturado durante un año, fue finalmente acribillado en 1979. Tal como su ex compañero de labores en el exterior, &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt; pudo haber corrido la misma suerte, pero al coronel lo caracterizaba su discreción. Siempre ocultó la información que manejaba, incluso a su familia y amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de sus trabajos como infiltrado en grupos subversivos, fue jefe de Inteligencia de las regiones IX y X, misión encomendada en 1975. Se trasladó entonces a Osorno junto a su mujer &lt;b&gt;Adriana Polloni&lt;/b&gt;. En ese puesto conoció al Mayor &lt;b&gt;Julio Muñoz&lt;/b&gt; Bustamante con quien engendró una amistad entrañable. “Sería para siempre el mejor amigo de &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt;”, cuenta hoy día &lt;b&gt;Adriana&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las familias &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; y &lt;b&gt;Muñoz&lt;/b&gt; comenzaban a fines de los 70 una amistad que perduraría por 26 años. Veraneaban todos los años en Puerto Varas, les gustaba ir de camping. En esta gran afinidad coincidían también sus respectivos hijos. Prueba de esta férrea cercanía fue la elección de “Julito” como padrino de José Ignacio, el menor de los &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus trabajos en las agencias de represión del régimen militar terminaron en 1987, año en que Huber fue encomendado para hacerse cargo de una unidad especialmente importante para la dictadura de &lt;b&gt;Augusto Pinochet&lt;/b&gt; en esos momentos: el Complejo Químico del Ejército, ubicado en Talagante. En ese lugar comenzó a trabajar junto al bioquímico &lt;b&gt;Eugenio Berríos&lt;/b&gt;, al que conocía desde fines de los 70 cuando ambos trabajaron en el Complejo Industrial Militar de la misma zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta nueva designación se convirtió en su peor pesadilla. En ese Complejo se enteró de cosas tan graves como el narcotráfico a Europa, que involucraba a la familia &lt;b&gt;Pinochet&lt;/b&gt;, hecho que &lt;b&gt;Manuel Contreras&lt;/b&gt;, ex director de la &lt;b&gt;DINA&lt;/b&gt;, confirmaría en un informe entregado a la justicia en julio del 2006. Justamente &lt;b&gt;Berríos&lt;/b&gt; era uno de los cocineros de la “coca negra” o “coca rusa” y Marco Antonio, el encargado de la exportación junto al empresario chileno de origen sirio, &lt;b&gt;Edgardo Bathich&lt;/b&gt; Villarroel. Fue así como el Coronel &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; pasó a ser la mano secreta del entonces Comandante en Jefe, y una de las personas que manejaba esa delicada información confidencial. Sin querer, se había convertido en cómplice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no sería todo a lo que &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; tuvo acceso en Talagante, también conoció de cerca lo que Berríos preparaba. El “químico loco”, como le llamaban, elaboraba algunas de las armas con las que se eliminaba a subversivos políticos del régimen militar, como sucedió por ejemplo con el Conservador de Bienes Raíces Renato León Zenteno en 1976 y también el cabo del Carabineros y ex agente de la &lt;b&gt;DINA&lt;/b&gt; Manuel Leyton 1977. El gas Mostaza y gas Sarín fueron algunos de los métodos de exterminio implementados por el gobierno dictatorial, ambos desarrollados por Berríos y que además serían incluidos en las exportaciones de armas a Irán, llevadas a cabo en los años 80.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa información documentada pasaba por las manos de &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt;, sobre todo en 1989, época en que fue designado como Gobernador de Talagante por el propio &lt;b&gt;Augusto Pinochet.&lt;/b&gt; El coronel se mantuvo en silencio hasta que se arrepintió y comenzó a buscar maneras para que se supiera lo que hasta ese entonces pocos conocían. &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; había guardado en máximo secreto los archivos que develaban la procedencia de gran parte de la fortuna de los &lt;b&gt;Pinochet Hiriart&lt;/b&gt; y también de varios crímenes que personal de Ejército había cometido durante esos años y que de ser revelados, arriesgaba la honra y el prestigio del ex presidente. &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; no soportó esconder tanta y tan importante información.&lt;br /&gt;Las actividades en las que estaba implicado, desencadenarían una fuerte depresión, que lo llevó a tomar la decisión de hablar sin importar las consecuencias que esto significara, incluso poniendo en juego su propia vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desgraciadamente denunció estos delitos a gente equivocada. Confió en personas que poco conocía. Así fue como a mediados del 89, en una fría noche, visitó al suboficial del Batallón de Mantenimiento de Material Blindado y Artillería de Renca, &lt;b&gt;Rodrigo Peña González&lt;/b&gt;. A este le comunicaron, que un oficial del Ejército lo esperaba en un auto estacionado afuera y que necesitaba hablarle con urgencia. Rodrigo Peña accedió a la petición, caminó hacia el auto y se sentó en el asiento del copiloto. Quien lo esperaba era el coronel &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt;. "Me preguntó si podía guardar reserva puesto que estaba al tanto de ciertos hechos graves, pero que confiaba en que siempre había una ocasión para revertir estos actos", diría once años más tarde en declaraciones prestadas a la justicia. También develaría que &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; le confesó “que deseaba hacerme partícipe de la información que manejaba, entregándome un documento escrito a máquina por él mismo sobre el tráfico de armas…y que si algo le sucedía lo entregara a la justicia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos cerca de diez documentos estaban timbrados como secretos y firmados por el entonces Director del Departamento de Logística, general &lt;b&gt;Carlos Krumm&lt;/b&gt;, que sólo tres años después se convertiría en jefe directo de Gerardo. Éste fue quien le encargó la misión que terminaría por involucrarlo de manera directa en las ilegalidades que venía cometiendo &lt;b&gt;Pinochet&lt;/b&gt;, junto a un círculo de militares cercanos, desde que asumió el gobierno de Chile.  Por eso Huber se acercó a &lt;b&gt;Peña&lt;/b&gt;. Pensó que ese era el momento para revertir su condición de encubridor, creyendo que entregar todos esos documentos sería la mejor manera de blanquearse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esa reunión informal con &lt;b&gt;Peña&lt;/b&gt;, el coronel le pidió que tuviera especial cuidado con la información respecto de la exportación de armas a países árabes, ya que sería de vital importancia para la investigación periodística que desarrollaba por entonces en Chile el reportero británico &lt;b&gt;Jonathan Moyle&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea de &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; por contar la verdad a través de la prensa no prosperó. &lt;b&gt;Moyle&lt;/b&gt; apareció muerto, colgado en el closet de su habitación en el Hotel Carrera, en circunstancias extrañas que la justicia jamás aclaró y cuyo caso se cerró bajo el título de suicidio.          &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 2001 &lt;b&gt;Rodrigo Peña&lt;/b&gt; pidió asilo político en Delfzijl, Holanda, luego de haber sido torturado por dos agentes de Inteligencia a causa de las conversaciones con &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt;. Probablemente pudo haber sido el mismo &lt;b&gt;Peña&lt;/b&gt; quien haya confesado a mandos superiores los planes del coronel. Por lo mismo, cuando se publicó la noticia sobre el fallecimiento de &lt;b&gt;Moyle&lt;/b&gt;, &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; se sintió extremadamente culpable. Quizás esa misma culpa haya caído también sobre &lt;b&gt;Peña González&lt;/b&gt;, luego de la muerte del coronel que le había confiado su palabra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El último intento para callar a Huber&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último cargo de &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt; fue en 1991 como Jefe del Departamento de Adquisiciones de la Dirección de Logística del Ejército. A pesar del calor,  &lt;b&gt;Adriana Polloni&lt;/b&gt;, toma un café en el patio de su casa y recuerda que su marido era muy minucioso con su trabajo y en cada puesto que asumía, dedicaba el primer mes a revisar antiguos documentos y proyectos relacionados con su cargo. Fue esta misma meticulosidad la que lo llevó a encontrar irregularidades en diferentes áreas y quiso informarle de esto a &lt;b&gt;Pinochet.&lt;/b&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Fue a visitarlo a su oficina y le dijo Mi general, aquí hay cosas que no están funcionando, aquí hay algo incorrecto. Él lo mandó al Hospital Militar, específicamente al sector de Psiquiatría, argumentando que estaba loco”. Es lo que cuenta hoy &lt;b&gt;José Ignacio Huber&lt;/b&gt; refiriéndose a uno de los motivos principales por los que su padre comenzó mal en su nuevo cargo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente ya no quería saber más sobre irregularidades. &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; había arriesgado su vida dos años atrás, cuando le confesó a &lt;b&gt;Rodrigo Peña &lt;/b&gt;su intención de contar la verdad. Y, a estas alturas, su depresión lo tenía muy afectado. Cargaba un peso que quería quitarse desde hacía años, desde que calló por primera vez la información respecto del asesinato de &lt;b&gt;Prats&lt;/b&gt; en Argentina. No obstante, ahora debía volver a las “canchas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt; no llevaba ni un año en su nuevo trabajo cuando debió enfrentarse por segunda vez a un superior, el General &lt;b&gt;Carlos Krumm&lt;/b&gt;. Todo comenzó por un llamado que recibió a la hora de almuerzo desde Quillota. Era Krumm, reunido con el General &lt;b&gt;Guillermo Letelier&lt;/b&gt;, en ese tiempo director de &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt;. Le comunicaban que en menos de 24 horas debía poner a disposición de esta organización a &lt;b&gt;Ramón Pérez Orellana&lt;/b&gt;, agente de Aduanas que pertenecía al departamento de adquisiciones a cargo del coronel &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, el General &lt;b&gt;Krumm&lt;/b&gt; lo citó a su oficina para que le informara. A &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; le había quedado una duda: ¿para qué necesitaban a Pérez si&lt;b&gt; FAMAE &lt;/b&gt;tenía sus propios agentes aduaneros? La pregunta fue respondida de manera lacónica. Huber  acató la respuesta como orden e intentó olvidar el tema. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el 1 de diciembre del 1991, el nombre de &lt;b&gt;Ramón Pérez&lt;/b&gt; volvería a aparecer. A través de las noticias &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; se enteró de que en Budapest se había encontrado gran cantidad de armamento bélico proveniente de Chile y con destino a Croacia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta era una de las irregularidades a las que hacía alusión &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; cuando se reunió con &lt;b&gt;Pinochet&lt;/b&gt;. Se refería entonces a las negociaciones que comenzaron a gestarse supuestamente el 20 de noviembre de 1991, en el Consejo de Generales, llevadas a cabo en el Club Militar de Lo Curro, donde &lt;b&gt;Guillermo Letelier&lt;/b&gt;  le había comentado a &lt;b&gt;Augusto Pinochet&lt;/b&gt; sobre el plan de exportar armas del Ejército y &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt; a Croacia, en ese momento en plena guerra de Los Balcanes. Su idea básicamente era que por medio de una Orden Comando , las armas del Ejército en desuso fueran traspasadas a &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt; para su posterior venta al exterior. Pinochet estuvo de acuerdo con el proyecto y aceptó la propuesta. Pensó además que llegaría un dinero inesperado debido a que el destino de aquellas armas era sólo su destrucción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La recaudación estaba evaluada en US$203.330,00 y el proyecto era ilegal por donde se le mirara. Primero, porque los bultos se identificarían bajo el rótulo de “Pertrechos de Propiedad del Estado”, lo que se prestaba para una descripción mucho más genérica de lo que realmente contenía en su interior. Segundo, los documentos de envío informarían sobre la exportación de armas casi obsoletas provenientes de &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt; (no desde regimientos del Ejército como sucedió) asegurando que eran Ayuda Humanitaria para Sri Lanka. Todo esto era falso puesto que las armas no eran únicamente de &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt;, así como tampoco estaban en calidad de desecho. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, se detectó una orden de recepción firmada por el ministro de Relaciones Exteriores de dicho país asiántico, el Sr. C. Ranatunga. Sin embargo, él mismo se encargaría de aclarar que nunca firmó ningún documento que validara tal operación, principalmente porque jamás supo de un envío de armas a su ejército. Según el Informe Pericial Nº 292 del Laboratorio de Criminalística de la Policía de Investigaciones, contenida en la investigación judicial del Caso Armas, el papel que tenía la firma de Ranatunga fue impreso desde las máquinas de la Fábrica y Maestranzas del Ejército y no desde el Cuartel General de Sri Lanka, lo que prueba su falsificación en &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente Sri Lanka no era la meta original de las armas. Su destino era Croacia. Se trasgredía así un decreto de la Organización de las Naciones Unidas, al cual suscribe Chile, que dice que ningún país en guerra puede ser beneficiado por otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero de diciembre de 1991 llegaría a la capital de Hungría el Boeing 707 que un día antes había salido desde el aeropuerto Arturo Merino Benítez con 370 toneladas de material bélico. Pero la operación fracasó luego de hacer una escala técnica en Miami, donde agentes de la CIA habían descubierto el plan e informado a la Interpol húngara. Originalmente la idea contemplaba transportar el cargamento por tierra desde ese país hasta Croacia, ya que en este último no podían aterrizar aviones de carga o de pasajeros por estar en guerra, aunque también se manejó la hipótesis de que una falla en la aeronave habría obligado a los pilotos a parar en Budapest.     &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las armas que se decomisaron en Hungría fueron exportadas sin ningún permiso oficial. Según el artículo 4º de la ley orgánica del Honorable Consejo Superior de &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt;, la Dirección, a cargo de &lt;b&gt;Letelier&lt;/b&gt;, no tiene la facultad de efectuar exportaciones con ganancias sobre 250 Unidades Tributarias Mensuales, valor que estaba altamente sobrepasado con el envío de armas a Croacia y que además, nunca fue aprobada por el Consejo. Peor todavía, la autorización de la Orden Comando llegó a las inmediaciones de FAMAE el 6 de diciembre, cuando el tráfico ya había sido descubierto e informado a través de los medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así como se comenzó a organizar la exportación ilegal. Nadie podía saber acerca del envío de armas a Europa, ni el Honorable Consejo de &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt;, ni el Ministerio de Defensa, ni el de Relaciones Exteriores, así como tampoco los familiares de los involucrados. El secreto planeando entre no más de 15 hombres debía ser inviolable. Pero una excepción a la regla fue &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt;. Por su calidad de jefe no sólo se mantuvo al tanto de esta operación: también se involucró directamente en ella, tras cumplir la misión que días antes el General &lt;b&gt;Krumm&lt;/b&gt; le había ordenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Incautan armas chilenas destinadas a Yugoslavia”, tituló el martes 10 de diciembre el diario La Nación, sin que aún se supiera el verdadero destino. &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; sí lo sabía; también conocía la procedencia y a la gente implicada en esta operación ilegal. Apenas se publicó la primera noticia, ya se citaba el nombre de &lt;b&gt;Ramón Pérez&lt;/b&gt;, el agente aduanero designado como tal para la exportación. Cuando esto ocurrió, la depresión de &lt;b&gt;Gerardo&lt;/b&gt; afectó aún más su vida y a quienes lo rodeaban. “Hacía cosas raras”, cuenta &lt;b&gt;Adriana&lt;/b&gt;, quien rompía en este momento la consideración por la reserva que su marido solía mantener en lo que concernía su trabajo. Esta vez le exigió que le contara a ella y a sus hijos qué era lo que lo involucraba en el Caso Armas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adriana recuerda que un domingo a la hora de almuerzo, toda la familia estaba en la mesa y, ante su ultimátum y la encrucijada con la que se encontró, Huber comenzó a relatar paso a paso cómo se había visto implicado en este caso. Finalizó su re asegurando que no tenía nada que ver con esta situación, que no sabía para qué le habían pedido poner a disposición de FAMAE a Pérez Orellana y que él sólo había cumplido una orden de su superior, el General &lt;b&gt;Krumm.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para &lt;b&gt;Gerardo Huber&lt;/b&gt;, la gota que rebalsó el vaso fue que &lt;b&gt;Ramón Pérez Orellana&lt;/b&gt; había sido el único detenido por la exportación de armas a Croacia. Principalmente porque él mismo le había ordenado dirigirse a &lt;b&gt;FAMAE&lt;/b&gt; para ponerse a disposición del General &lt;b&gt;Guillermo Letelier. Julio Muñoz&lt;/b&gt;, su compadre, era testigo de la preocupación de Gerardo cuando la noche del año nuevo de 1991, que pasaban juntos, &lt;b&gt;Huber&lt;/b&gt; le pidió que lo acompañara a visitar a &lt;b&gt;Ramón Pérez.&lt;/b&gt; Ese sería el último contacto del agente aduanero con el coronel.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-2194265068368763667?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/2194265068368763667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=2194265068368763667' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/2194265068368763667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/2194265068368763667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2010/07/los-secreto-del-coronel-parte-i.html' title='El CASO HUBER. LOS SECRETOS DEL CORONEL (PARTE I)'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TEC7sxtSpxI/AAAAAAAAAEk/BYvcHItid9I/s72-c/Huber+coronel.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-3693818535084499504</id><published>2010-06-23T09:08:00.000-07:00</published><updated>2010-06-23T09:09:45.677-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TCIxvYwui9I/AAAAAAAAAEE/4E4Mu9ZwOgo/s1600/silvio.bmp"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 286px; height: 358px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TCIxvYwui9I/AAAAAAAAAEE/4E4Mu9ZwOgo/s400/silvio.bmp" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486001986261126098" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Silvio o no Silvio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Que Silvio se retira? Yo pensaba que ya no tocaba. Claro, porque cuántas veces he escuchado sobre su salida, miles. El problema es que ya no hay tema, no que no tenga más temas –aunque es bastante probable-, sino que ya no tiene de qué hablar, ya no tiene motivos de aparición pública. Vale decir, no hay más forma de hacer populismo.&lt;br /&gt;Que démosle con la pena de muerte, no, mejor hagamos un hincapié en el asunto y pensemos un poco mejor. Que apoyamos la revolución, no, mejor no porque ya no hay revolución y el revolucionario está loco y su hermano revolucionario ya no es revolucionario, por lo tanto tampoco el cantante.&lt;br /&gt;Que los Estados Unidos son el diablo mal oliente a azufre. Eso tampoco, parece que no son tan feos, así como tampoco lo son los contra castristas que se hospedan –no soy siútico en usar esa palabra- en Orlando o Miami. Así como tampoco es la gira de un revolucionario cubano por dicho país, que perdió  su lápiz azul en la antigua Cuba, esa que daba argumentos para seguir hablando detrás del cuerpo protector de Fidel, el que le aseguraba que nunca correría riesgos en su vida, la cómoda vida de Silvio.&lt;br /&gt;Que me retiro y que no. Aún no lo sabe.&lt;br /&gt;Silvio Rodríguez sí se retira, pero no sabemos por cuánto. La publicación apareció en el Orlando Sentinel, misma ciudad de la que se retirará con un último concierto el….., tras haberse lucido predicando la lucha, esta vez de los antiguos rivales, en modernos centros de New York y Oakland, Los Ángeles, San Francisco y Washington DC, todos con cerca de tres mil yankees aclamándolo no sé por qué.&lt;br /&gt;Quizás el compañero Rodríguez se pegó la cachá de que estaba puro tonteando con don Fidel y su dictadura socialista. Pero sería injusto proclamarlo como gran trovador –cierre de la ironía-. Es por eso que su retiro puede tener merecida aprobación masiva.&lt;br /&gt;En cuanto a la noticia misma, según se lee del diario floridano, Silvio, de 63 años, tendrá su último concierto en Orlando y después de eso, podrá dedicarse a su familia y a la composición, que es lo que según él mismo dijo a la agencia EFE en el 2008, “Es lo que más me gusta de la actividad que realizo".&lt;br /&gt;Que el concierto sea en Orlando tiene sus observaciones no menores. Primero, es raro que sea en EE.UU, pero eso no se puede interpretar tan pronto y menos si no lo conozco. Lo segundo es lo más conflictivo. "Rechazamos su presencia porque para nosotros su misión no es artística sino política (…) Silvio Rodríguez es un funcionario del gobierno cubano, que lo utiliza como miembro de su aparato ideológico”, dijo el director de Plantados, la organización de exiliados políticos, Ángel de Fana a la AFP.&lt;br /&gt;Sea como sea, Silvio se retira, pero ¡hey, por ahora!, sin embargo no lo hace en buena hora, precisamente hoy día no es el compañero Silvio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-3693818535084499504?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/3693818535084499504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=3693818535084499504' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3693818535084499504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3693818535084499504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2010/06/silvio-o-no-silvio-que-silvio-se-retira.html' title=''/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TCIxvYwui9I/AAAAAAAAAEE/4E4Mu9ZwOgo/s72-c/silvio.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-6816274607516973794</id><published>2010-06-14T05:38:00.000-07:00</published><updated>2010-06-14T20:09:42.536-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TBbujuwBVkI/AAAAAAAAAD0/1F318LHMpjI/s1600/26600_374370302774_588072774_3929345_1898505_n.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TBbujuwBVkI/AAAAAAAAAD0/1F318LHMpjI/s400/26600_374370302774_588072774_3929345_1898505_n.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5482831893982434882" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La postal de bienvenida pareciera nunca acabar. Son 600 metros de asfalto quebrado los que hacen de entrada a Pelluhue, un pueblo costero ubicado en la Región del Maule, arrasado por las olas en un reciente tsunami que acabó con la caleta de Marisqueros, principal fuente de ingreso del lugar. &lt;br /&gt;A los costados de la carretera se ven casas partidas en dos, microondas, televisores rotos, tijeras, peinetas, ropa esparcida por cualquier lugar. 50 metros después, lo que antes era un pequeño estadio de fútbol, esta vez sirve de botadero de embarques que fueron arrastrados por olas de hasta 13 metros. Ahí, entre medio de los escombros, un grupo de niños perseguidos por un pequeño quiltro negro, juegan a pillarse, como si nada malo les hubiese pasado, como si no supieran que esta noche deberán dormir en carpas, esperando que lleguen las mediaguas de tres por seis metros, que reemplazarán sus olvidadas casas pesqueras, donde sus madres vendían pan amasado y pasteles, y donde sus padres llegaban cada tarde desde la caleta, con alguna reineta o pez de roca para la comida.  &lt;br /&gt;La camioneta en la que viajo no se detiene nunca. Arriba vamos un grupo de ocho voluntarios con palas y picotas. Nuestra misión es limpiar lo más rápido posible las casas que aún quedan paradas.  Atrás de nosotros, en un segundo auto, van cuatro mujeres, cuya misión es distraer a los niños de Pelluhue con juegos, actividades, cine en la plaza y fiestas de disfraces. Sin embargo, algo me dice que su tarea no será de urgencia, que la distracción ya está inserta en ese grupo de pequeños que corren con una risa eterna, algunos con un pan a medio morder y otros sacando las pulgas de mar que sobreviven al costado de la calle, en uno de los miles de charcos que dejó el mar. Tras ellos, como telón de fondo, se ve el humo de quema de basura, son diez fogones repartidos por la caleta, en la playa, en lo que alguna vez fue un parque o cancha de básquetbol. En el final de la carretera, o lo que queda de ella, hay dos carros de bomberos que reparten agua todas las mañanas y tardes. Y casi no se ven árboles, solo arena negra esparcida entre madera quebrada.  &lt;br /&gt;Cuando finalmente llegamos al sector más afectado de Pelluhue, un gordo de larga barba negra y tapizado en piercings nos recibe con los brazos extendidos, como si esperase con ansias nuestra llegada, como si aquí viniera la solución que tanto esperaron durante dos semanas. Ramón nos habla de que pese a haber perdido su casa y su auto, su “reconciliación con Chile” le ha ayudado, dejó de lado los prejuicios y dice que conoció la solidaridad de los chilenos y de los países, cuyas tropas militares llegaron al Maule para solidarizar. &lt;br /&gt;Esa mañana nos encargamos de quitar los escombros que cercaron las calles, habilitamos otras casas llenas de jaibas, basura, arena y algas de mar, ayudamos en el traslado de comida para la zona que administra Ramón, donde junto con nosotros, otro grupo de voluntarios termina de instalar los pilotes que darán paso a 30 mediaguas.&lt;br /&gt;El sol se esconde en el mar, dejando una extraña combinación de colores naranja en el cielo y gris en la tierra. Las cuatro mujeres que nos acompañaron en el viaje han vuelto y junto con ellas, una gran masa de niños que ronda entre los cinco y nueve años. La risa en ellos es la misma que en la mañana, la diferencia es que ahora sus caras están pintadas, con narices y bigotes de gatos y un dulce en la mano. La pelota también les sigue y es perseguida por un par de chicos que usan a la gente que se les cruza como rivales a los que hay que eludir para hacer el gol.&lt;br /&gt;De pronto, del grupo de gente aparece un pequeño de seis años comiendo una galleta y sosteniendo con su mano derecha, una armónica que rescató de entre las ruinas. Su pelo rubio reluce a pesar de que la cara la tiene sucia y su cuerpo lleno de arena y migas de la galleta que mastica esporádicamente. Cada cierto tiempo le da una soplada al instrumento. &lt;br /&gt;-Quiero ser músico -me dice como si llevásemos un largo rato conversando, quebrando el silencio.&lt;br /&gt;-¿Ah sí? Eres bueno para la armónica –le mentí.&lt;br /&gt;-No. Yo sé que no, pero me gustaría aprender.&lt;br /&gt;-Lo que pasa es que no solo tienes que soplar, prueba también aspirando.&lt;br /&gt;El pequeño, de grandes ojos azules, intentó lo que le aconsejé y notó que dio resultado. Se detuvo como pensando que descubrió algo valioso, me miró unos segundos y se largó a correr llamando a su mamá, corriendo descoordinadamente hacia su carpa, dando saltos y tocando la armónica en su nueva forma. &lt;br /&gt;Aquel niño del que nunca supe su nombre, estaba feliz, había descubierto una nueva entretención, su carrera como músico comenzaba a realizarse porque ya había aprendido lo suficiente como para seguir tocando por meses hasta recibir un nuevo consejo. &lt;br /&gt;Al subir a la camioneta noté que sin ser músico, mi ayuda en Pelluhue comenzaba de buena manera. Sin cavar mucho con la pala, ya había ayudado a una persona, había hecho feliz a un niño, cuya inocencia nunca tomó las dimensiones del tsunami que acabó con su casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-6816274607516973794?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/6816274607516973794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=6816274607516973794' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6816274607516973794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6816274607516973794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2010/06/la-postal-de-bienvenida-pareciera-nunca.html' title=''/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TBbujuwBVkI/AAAAAAAAAD0/1F318LHMpjI/s72-c/26600_374370302774_588072774_3929345_1898505_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-6559519780653021203</id><published>2010-06-03T12:36:00.000-07:00</published><updated>2010-12-20T10:29:41.192-08:00</updated><title type='text'>¿अहोरा sí? नो क्रेओ.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TAgEet2fnvI/AAAAAAAAAC4/UgKUEQWp9_U/s1600/rodrigo_hinzpeter.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478633872446955250" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TAgEet2fnvI/AAAAAAAAAC4/UgKUEQWp9_U/s400/rodrigo_hinzpeter.jpg" style="cursor: pointer; float: left; height: 224px; margin: 0pt 10px 10px 0pt; width: 224px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es raro pensar que solucionar un problema personal sea misión de todo un país. Es patudo pensar que el presidente Piñera tiene a gente de su gabinete trabajando en ello. Es como si cualquier jefe de empresa tuviera a su personal dispuesto a solucionar la nueva compra de su Audi A3. Aunque eso bien lo puede hacer en una secretaria.&lt;br /&gt;Como sea, si nos ponemos un poco falaciosos, sacando algunas concluciones, entendemos que la secretaria de Piñera es Hinzpeter, y como él es el Jefe de Gabinete, entonces es la secretaria mayor de toda la tropa de ministros, o personales del “Ministerio de Secretaría y Ocupación Presidencial Personal –MSOPP. Suena lindo-”.&lt;br /&gt;Hoy día surgió nuevamente el tema de la venta de Chilevisión y Rodrigo Hinzpeter, en un acto de compromiso y honestidad con el país, recalcó que pese a que la venta del canal no ha sido concretada aún, el Presidente Sebastián Piñera tiene un compromiso con los chilenos, que piensa cumplir cabalmente. Si bien un compromiso sería preocuparse de la educación chilena, donde los estudiantes chilenos de octavo básico solo saben lo que uno de sexto, o de la salúd y el procesamiento judicial, para el presidente, “pensar en cumplir un compromiso” personal, pareciera ser más importante –de ahí el individualismo político-. Es como si yo, como presidente de empresa, estuviese comprometido a efectivamente vender mi BMW Z3 clásico, en vez de subir sueldos u otorgar premios por buenos resultados.&lt;br /&gt;Ahora bien, retomando la “noticia”, respecto de la todabía no venta del canal, Rodrigo Hinzpeter dijo a Radio Agricultura que “Ojalá no se haga utilización política porque se está dañando a la Presidencia de la República, el Presidente ha sido muy transparente en esta materia, siempre ha dicho de cara cuál es su decisión y está comprometido con la venta del canal". Impresionante.&lt;br /&gt;Esta última actualización del eterno caso surgió luego de que Linzor Capital Partners, en manos de Tim Purcell, Alfredo Irigoin y Carlos Ingham, se negara a la compra de Chilevisión por motivos de conseción del canal, en cuanto a que aún pertenece a la Universidad de Chile y lo seguirá siendo por los próximos ocho años, tiempo en el que tendrá la posibilidad de renovar por 25 años más, hecho que torna un poco compleja la situación.&lt;br /&gt;Concluyendo, en la misma radio, el ministro hizo un llamado a la Concertación: "generosos políticamente con una decisión que no depende de él -Piñera-, porque la está tomando un tercero. Esto demuestra que no es como vender una camisa". Claramente que no don Rodrigo, y más aún considerando que no se vende una camisa debido a que nuestro Presi pretende vender su canal en 100 USD$ más de lo que realmente cuesta, hecho que a retrasado la compra de CHV, situación que a su vez impide al Presidente designar el nuevo directorio de TVN, lo que es para el canal público una merma en la competencia televisiva y por ende, al ser menos el dinero que ingresa a TVN, más es el excedente para su competencia, vale decir, Chilevisión. ¿Lindo o no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-6559519780653021203?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/6559519780653021203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=6559519780653021203' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6559519780653021203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6559519780653021203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2010/06/si.html' title='¿अहोरा sí? नो क्रेओ.'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TAgEet2fnvI/AAAAAAAAAC4/UgKUEQWp9_U/s72-c/rodrigo_hinzpeter.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-4021668715572062033</id><published>2010-05-14T15:07:00.000-07:00</published><updated>2010-05-14T15:36:52.303-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libertad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fotóग्राफो'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='पपराज्ज़ी'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='सीन पण'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='इन्दुस्त्रिया del सिने'/><title type='text'>La distorsión tras la industria.</title><content type='html'>Que debamos, casi por ley orgánica, someternos a la exhibición casi en pelota de la industria del cine, en cuanto a vernos obligados para ser fotografiados y luego rezar para que cualquier toma que nos hagan, difícilmente no caiga en la distorsión complaciente del mercado del paparazzeo, es una realidad que altera el orden de lo normal en la libertad del hombre y su derecho de imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es lo mismo que una persona famosa deba asumir su condición y por lo tanto, al ser de interés público, moderar su imagen en cada aparición que ésta haga fuera de su casa o de un lugar cerrado, no visible para cualquier lente. Muy por el contrario, el famoso hollywoodense debe soportar la tortura de un individuo que vive esperando, durante largas semanas de su vida, a que Sean Penn se saque un moco y se lo coma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto sucedió el pasado octubre, luego de que el actor le advirtiera reiteradas veces que un paparazzi lo dejara de fotografiar. Sin embargo, como si no se tratara de un extranjero que no entendiese lo que le quieren decir, el fotógrafo siguió disparando el obturador una y otra vez, como pensando que diga lo que Penn diga, “con esta foto me hago millonario”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Penn “deberá seguir un programa de 36 horas para aprender a controlar su violencia…tres años de libertad condicional y a 300 horas de trabajo comunitario por haberle pegado a un fotógrafo paparazzi en octubre pasado”, publicó La Nación. La sentencia se debe a que el actor no apeló, ya que de lo contrario, de no ganar el juicio que se hubiese realizado, Sean Penn arriesgaba 18 mese de cárcel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conclusión es que el millonario actor de la industria cinematográfica, siempre caerá en libertad condicional, no de deber ejercer actividades comunitarias, sino que de privarse de su propia vida. El actor hollywoodense no podrá seguir tomando más de tres vodka, porque de lo contrario, lo pilla un paparazzi y como si fuera Hugh Grant, se arma la pelea que a juicio del actor es justa, y según el fotógrafo debe ser igual de justa, pero ya que es su obligación y la ley lo protege, mientras recibe una feroz patada en el hocico, debe pensar, “qué le vamos a hacer, aquí yo no pierdo”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-4021668715572062033?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/4021668715572062033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=4021668715572062033' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/4021668715572062033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/4021668715572062033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2010/05/la-distorsion-tras-la-industria.html' title='La distorsión tras la industria.'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-6837010780843394472</id><published>2009-11-03T06:24:00.000-08:00</published><updated>2009-11-03T06:27:25.669-08:00</updated><title type='text'>Todos a la orden</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SvA9p022LDI/AAAAAAAAACk/YBMO3w2tO78/s1600-h/c617x280_decapitados.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5399883741989841970" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SvA9p022LDI/AAAAAAAAACk/YBMO3w2tO78/s400/c617x280_decapitados.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Hoy día nadie se salva, ni los militares ni la policía. En México manda el narcotráfico y sus bandos, quienes imponen su juego con las vidas humanas y para eso, cuentan incluso, con el apoyo del “enemigo”. Dinero les sobra y armamento también. Así se vive una de las peores crisis de los últimos años en este país del norte.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer espera la luz verde en un semáforo cerca de la frontera norte de México, delante de ella, una camioneta que tarda más de la cuenta en avanzar, luego que la luz verde fue dada. Ella no se inmuta, piensa que es mejor esperar que el conductor se de cuenta de que ya puede comenzar la marcha. Al acto, un hombre se baja de ese vehículo y se acerca a la ventanilla de la conductora: “acabas de ganarte quinientos pesos y de salvarte la vida”, le dijo a ella, que no entendía la situación.&lt;br /&gt;La explicación era simple. En la camioneta, dos tipos armados apostaban que si el auto de atrás no tocaba la bocina –por el hecho de no avanzar luego de que el semáforo diera la verde-, uno le daría 500 pesos al otro, pero si la mujer la tocaba, el primero le pegaría un tiro a esta.&lt;br /&gt;Otro ciudadano mexicano, cuenta –a la revista Etiqueta Negra- acerca de la celebración del cumpleaños de su hijo. Él hizo la lista de invitados, dejando fuera al hijo de un conocido narcotraficante y compañero de colegio del niño. Cuando la celebración empezaba, aquella persona que no estaba en la lista de convidados, llegó, y con el mejor regalo. El dueño de casa nada pudo hacer, sólo dejarlo pasar con la mejor cara posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día en México las ejecuciones de personas son entre 9 y 40 diarias. De este dato, al menos tres son ciudadanos o coincide en que fueron exterminados en Ciudad de Juárez, capital del Estado de Chihuahua -1.600.000 habitantes-. Esta es la zona con mayor índice de asesinatos cada 24 horas y hacia donde el gobierno de Felipe Calderón, envió tropas de 10.000 militares y policías federales, bajo el nombre de Operación Conjunto Chihuahua.&lt;br /&gt;Es paradójico pensar que esa cantidad de soldados deba frenar los asesinatos de 1.113 personas, a cargo de tan sólo tres sicarios pertenecientes al cártel de Sinaloa. Más absurdo aún, es pensar que 45.000 militares –son los encargados de combatir a la delincuencia organizada en México- puedan derrotar a un ejercito conjunto de 150.000 hombres que en sólo dos años y medio –diciembre del 2006 hasta agosto del 2008-, se les decomisó 10.763 armas largas, 1.958.950 municiones y 1.402 granadas y aún así, sigan aumentando el número de asesinatos y tráfico de drogas.&lt;br /&gt;Durante el 2008, hubo 5.630 narcoejecuciones en todo el país y el aumento de la adicción crónica de la cocaína, subió en 500.000 personas en seis años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De qué forma el gobierno puede declararle la guerra a cárteles como “Los Zetas”, “Sinaloa” o “La Familia”, si personales de la Agencia Federal de Investigación –AFI- y la INTERPOL –que ilegalmente trabajan para ellos-, deciden qué personas y mercancías deben pasar sin problemas por el terminal aéreo. O sea, los encargados de abrir zonas francas para los narcos.&lt;br /&gt;Definitivamente, el gobierno mexicano no puede invertir tanto dinero en una lucha que hoy día está perdida, donde se tiene que combatir no sólo a los cárteles, sino que también a sus colaboradores, los enlaces de organismos como la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada -SIEDO-, trabajadores de la embajada de México en Washington -José Antonio Cueto López o los hermanos Beltrán Leyba por ejemplo- e incluso un amplio número de ex militares mexicanos y guatemaltecos, comúnmente denominados Kaibiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El poder de hacer lo que quieran&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un profesor de una universidad privada en la frontera de México con Estados Unidos, recibe un recado de su secretaria. Ella le explica que dos personas fueron a buscarlo. Al rato recibe una llamada. Del teléfono habla un alumno, a quien el profesor lo había reprobado por faltar al examen, sin embargo, el estudiante le explica que tiene que aprobar el ramo y sin discusiones. El profesor sabía de qué se trataba. Luego de colgar, lo anota como alumno aprobado, sin nada que reclamar ni dudar, debió ser publicada.&lt;br /&gt;Lo mismo pasó hace unos días en una discoteca de Monterrey. Al lugar llegaron capos de la mafia y detuvieron la música, pidieron los celulares de cada una de las personas. Una vez recaudados los aparatos, volvieron a sonar los parlantes y en cada una de las mesas, les esperaba una botella del licor que los asistentes al local habían pedido en un principio. Todo eso fue cortesía de los invasores, dejando eso sí, la excusa de que nadie se podía ir sin que ellos abandonaran el lugar antes. Los celulares fueron devueltos una vez finalizada la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La industria del narcotráfico ya ha tomado bastante peso. En total se recaudan entre 15.000 millones y 25.000 millones de dólares al año en México. 30.000 dólares mensuales, reciben los cabecillas que trabajan como nexos entre el narcotráfico y las entidades encargadas de combatirlo. Otros 10 mil están destinados para los sueldos de quienes trabajan en la INTERPOL y así continuamente se van pagando los trabajos de quienes nunca tuvieron la posibilidad de conseguir algo igual en cuanto a ingresos.&lt;br /&gt;Es por eso, que quienes en algún minuto estuvieron en la ruina, hoy día gozan del privilegio, de “su” privilegio, de gobernar las calles de los sectores más conflictivos de México, y así, jugar a la fortuna con millones de dólares en los bolsillos y un armamento de temer. El ejército mexicano, por ahora, poco puede hacer y la prematura guerra contra el narcotráfico, es un error que al pueblo de Felipe Calderón le puede costar aún más caro. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-6837010780843394472?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/6837010780843394472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=6837010780843394472' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6837010780843394472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6837010780843394472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/11/todos-la-orden.html' title='Todos a la orden'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SvA9p022LDI/AAAAAAAAACk/YBMO3w2tO78/s72-c/c617x280_decapitados.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-5798427849696968780</id><published>2009-09-24T21:17:00.000-07:00</published><updated>2009-09-24T21:20:40.416-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SrxE_i8VzBI/AAAAAAAAACc/-wCEgN3FFPw/s1600-h/chino_chico.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385255112930610194" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 264px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SrxE_i8VzBI/AAAAAAAAACc/-wCEgN3FFPw/s400/chino_chico.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Vivirlo para no contarlo&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Se tomó una pausa –la única de todo el juego-, botó todo el aire que aparentemente no tenía, apoyó su raqueta contra el asfalto y como era de costumbre, o quizás por mera cábala, se inclinó para rápidamente volver a levantarse। El sol pegaba fuerte y el silencio no era el que acostumbra en una cancha de tenis. Finalmente, Marcelo Ríos se decidió a sacar. Miró desafiante a su rival, lanzó la pelota amarilla al aire y pegó un servicio sin malicia, sin fuerza ni mucho menos colocado. Sin embargo, la devolución del histórico Andre Agassi se quedó en la malla.&lt;br /&gt;En ese instante, el nuevo número uno del mundo se quedó intacto, como esperando que el partido siguiera, pero eso fue sólo durante una milésima de segundo, ya que inmediatamente después, la raqueta del flamante campeón se vio volando por sobre el público del estadio. Todo el mundo celebró, no sólo los cerca de 200 chilenos que saltaban en las graderías, sino que el resto del continente también lo hizo. En la caseta del canal deportivo ESPN, Javier Frana no habló por un buen rato, hecho que evidencia la primera vez que un trasandino lloró de emoción por un chileno.&lt;br /&gt;Ese 29 de marzo de 1998, lo impresionante no fue el triunfo en el torneo Súper 9 de &lt;a title="Masters de Miami" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Masters_de_Miami"&gt;Key Biscayne&lt;/a&gt; –todos sabían que él ganaría-, sino que por vez primera se vio al Chino Ríos expresando alguna emoción. La primera y última de felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El recambio de tenistas chilenos había sido nefasto luego del retiro del ahora capitán del equipo nacional, Hans Gildemeister. Es decir, desde 1986 que en nuestro país no existía un representante digno sobre una cancha de tenis, cuando en ese año, junto al ecuatoriano Andrés Gómez, Hans logró ser el número uno del mundo en dobles. Además, en el 79, llegó hasta el puesto 12 del ranking ATP.&lt;br /&gt;Dadas las condiciones, Marcelo Ríos y su mortal zurda se lanzaron sin ropa ni zapatillas al deporte de los viajes solitarios, siendo el primer aviso de lo que se vendría: hacerlo sin saberlo, lograrlo sin recordarlo.&lt;br /&gt;Precisamente comenzó a hacerlo a los 14 años. El enorme talento de un indefenso cuerpo trasladó su frontal carácter hasta &lt;a title="Bradenton (aún no redactado)" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Bradenton&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1"&gt;Bradenton&lt;/a&gt;, &lt;a title="Estados Unidos" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos"&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt;, y lo ubicó en el rancho de un tal Nick Bollettieri, quien luego de ver cómo su maravillosa zurda hacía proezas, pensó que lo más digno de un tenista sudamericano como el Chino, era dejar ese deporte por “falta de condiciones”.&lt;br /&gt;Pero Marcelo Ríos seguía jugando torneos, algunos los ganaba y otro los perdía en la final. Sea como sea, ninguna crítica lo sacó de la pista, ni siquiera la de alguna voz autorizada –John McEnroe y el eterno dos, Guillermo Vilas-, ni mucho menos la de asustadizos periodistas que en algún minuto se encontraron con esa melena de ojos rasgados y de mirada hiriente, que esbozaba una fugaz y pequeña mueca de risa luego de alguna pregunta poco clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo hizo y no supo cómo, lo logró, pero no lo recuerda. Con 17 años ya era el mejor del mundo en juniors habiendo ganado en Japón y en el US Open, pero nunca le dejaría un puesto en su memoria a esta última hazaña, debido a que no le otorgaron el Court Central para disputar la final. Así, un molesto y delgado petizo se movió a recibir su premio casi sin levantar la cabeza, demostrando su furia contra la organización del torneo. Aquella mente sin emociones ni recuerdos empezaba a ser conocida en el circuito de jugadores profesionales.&lt;br /&gt;Un año después comenzó su carrera ATP y jugó su primer Grand Slam en París. Ganó el partido inicial y luego no se duchó, tampoco se cambió: no era necesario porque en la cancha central jugaba su próximo rival, quien debía ser estudiado por la aguda mirada del chileno.&lt;br /&gt;Dos días después de su debut, el Chino salió a dar pelea nuevamente. Su cara era la habitual, un par de sacadas de lengua, la pequeña mueca de riza dirigida a algunos periodistas y su mirada sin preocupación alguna, esperaba a que el calentamiento competitivo finalizara de una vez por todas. No estaba de ánimo, nuevamente no iba a jugar en el Court Central y eso lo deprimía; sólo pensaba en despachar rápidamente a su rival: Pete Sampras.&lt;br /&gt;Sobre la cancha las cosas sucedían en contra de lo habitual. Un pequeño joven de shorts a mitad de muslo, grandes zapatillas, llamativa polera de colores, enormes aros en sus orejas y una gorra puesta hacia atrás, era la bisagra que lograba sacar de la cancha al número uno del mundo. Para los espectadores, ver cómo aquella zurda dejaba en ridículo al más grande, les hacía pensar que posiblemente estaban en presencia del próximo jugador más talentoso de todos los tiempos.&lt;br /&gt;La tónica del partido fue un Sampras corriendo de lado a lado, de atrás para adelante, en el piso o de pie, afuera y adentro. Al otro lado, y como si jugara la Copa Milo, Marcelo Ríos gozaba de un partido que pese a su sorpresivo juego, terminaría perdiéndolo. Cuando finalmente se acabó, el público se puso de pie para aplaudir al nuevo fenómeno, en Chile hubo celebraciones y los medios franceses lo nombraron hasta que terminó aquel Roland Garros. Sin embargo, la soberbia del petizo agrandado fue más que él y partió indignado hacia camarines, frustrado por haber perdido su punto para set en la segunda manga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de entonces, el jugador explotó aún más su segundo talento que lo acompañaría en su ruta hasta la cúspide del tenis mundial. En el camino aplastó con su magia, pero también derrotó con su ironía a quien no le simpatizaba, nunca ameritó el triunfo del rival, a veces ni siquiera les dio la mano una vez terminado el partido, realmente gozó humillando a los argentinos en su propio país y con sus eternos premio limón terminó por convencer a los franceses de que el sudaca no era él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apocalipsis de la zurda mañosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al volver a su país, luego de ganar Key Biscayne, Marcelo Ríos se encontró con enormes mareas humanas que se formaban desde Plaza Italia hasta su propia casa en la comuna de Vitacura. Ese mismo día visitó el Palacio de La Moneda y desde el balcón presidencial, junto al mandatario Frei, saludó a la gran masa de chilenos que repletaba las calles de Santiago.&lt;br /&gt;Al poco rato, tomó el auto y partió rápidamente a su casa. Llegó, se acostó y sin pensarlo mucho se dio cuenta de que lo había logrado todo y ya no había más por hacer. Por eso, casi al día siguiente, decidió llamar al estricto Larry Stefanki, entrenador que lo llevó a la gloria con la misma metodología que utilizó Rocky Balboa para ganar el campeonato mundial de boxeo. El Chino pensó en eso y sin saberlo, ni mucho menos recordarlo, tomó la última decisión como número uno del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En menos de tres meses, la zurda mágica nunca volvió al puesto que cualquier otro deportista con su talento hubiese logrado. El fastidio de los exigidos entrenamientos no volverían a molestarlo. Ríos, definitivamente nunca nació para ser un tenista profesional. Tenía la muñeca y la mano, pero no los dedos para el piano. Así, el más grande de todos los tiempos volvió donde un viejo, pero inexperto conocido, Nick Bollettieri.&lt;br /&gt;Repentinamente se comenzó a ver a Marcelo en variados autos deportivos –con uno de ellos atropelló a su gran amigos Astorga-, peleando descoordinadamente con la policía francesa, rompiendo sillas en bares, pagando multas de 10 mil dólares, casándose de blanco y con cola en la iglesia del cura Hasbún e insultando al gran Vilas en su propio país. Su gran problema fue que a pesar de dejar el Top Ten, siguió siendo portada de revistas y diarios.&lt;br /&gt;Jugó solo, sin entrenadores que le exigieran nada, pero aún así, nunca volvió a ganar partidos. Bruscamente, el Chino cayó hasta el puesto 300 del ranking ATP y con tan sólo 27 años, la magia del irreverente talento dejó de maravillar al mundo. ¿Cómo? No lo supo jamás y tampoco lo recuerda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy día Marcelo Ríos cambió de disciplina. La gloriosa raqueta realiza clínicas deportivas para niños con riesgo social, relata partidos moderadamente, de vez en cuando se le ve reír y ve a su hija portorriqueña cada dos meses. A ella la visita en su nueva casa ubicada en un conocido rancho donde alguna vez le dijeron que no tenía el talento suficiente como para ser tenista. Sin embargo, la pequeña se entrena en la cancha “Marcelo Ríos” y cada vez que quiere, visita la biblioteca del campamento de tenis de Bollettieri para ver algunos videos de su padre.&lt;br /&gt;El tiempo le daría la razón al más talentoso ser humano que se haya parado sobre una cancha de tenis, no obstante, nunca sabrá cómo llegó a serlo, ni qué pasó en los tiempos en que el tenis mundial era un verdadero espectáculo de magia. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-5798427849696968780?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/5798427849696968780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=5798427849696968780' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/5798427849696968780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/5798427849696968780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/09/vivirlo-para-no-contarlo-se-tomo-una.html' title=''/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SrxE_i8VzBI/AAAAAAAAACc/-wCEgN3FFPw/s72-c/chino_chico.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-4420491922154237135</id><published>2009-07-21T17:23:00.000-07:00</published><updated>2009-07-21T17:26:21.332-07:00</updated><title type='text'>Elecciones presidenciales Uruguay 2009</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SmZcnGkpb_I/AAAAAAAAACU/wc4C0R8oXMA/s1600-h/uruguay.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361074233280131058" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 259px; CURSOR: hand; HEIGHT: 278px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SmZcnGkpb_I/AAAAAAAAACU/wc4C0R8oXMA/s400/uruguay.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Pronto en Uruguay se sabrá el futuro político que determinará un vuelco a la historia, o la aclaración de que la izquierda uruguaya fue solo un espejismo. Todo dependerá de los resultados en las elecciones presidenciales del 25 de octubre de este año.&lt;br /&gt;El próximo 28 de junio se realizarán las elecciones internas de los partidos políticos en ese país. Para el plebiscito, el senador José "Pepe" Mujica, del partido izquierdista Frente Amplio –FA- y el representante de la coalición Partido Nacional –PN-, el ex presidente Luis Alberto Lacalle, son los máximos exponentes de ambos sectores políticos para las elecciones presidenciales de este año.&lt;br /&gt;La importancia del nombramiento del próximo presidente de Uruguay es vital para el futuro inmediato del país, en cuanto a si seguirá una sucesión de la izquierda en el poder –el presidente Tabaré Vásquez pertenece al Frente Amplio- o si volverá la hegemonía derechista de los partidos Nacional y Colorado al poder, que hasta el actual gobierno, estuvo al mando desde 1930.&lt;br /&gt;Uruguay vive actualmente una suerte de transición política en la que ha debido ser muy cauteloso para no perder el control gubernamental. De hecho, el mandato del actual presidente ha estado fuera de cualquier medida extremista que se le pudiese atribuir a una izquierda política de América Latina. Para colmo, el país se mantiene bajo una orden económica capitalista que poco fruto le ha dado a la población más pobre –a pesar de que según la ONU, Uruguay junto a Costa Rica son lo países más equitativos del continente. Aunque el sueldo mínimo es de 49 USD-. Y esto el pueblo uruguayo pareciera aceptarlo, ya que Tabaré fue aprobado con un 55% de aceptación popular según el último sondeo de la empresa Equipos Mori.&lt;br /&gt;Un triunfo de Mujica podría marcar la senda establecida al socialismo en Uruguay, ya que el actual candidato del FA tiene un historial bastante más radical que el del actual presidente. “Pepe” participó de la guerrilla junto al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros -o más conocidos como los Tupamaros- y a raíz de esto, estuvo detenido 14 años. Finalmente fue liberado gracias al beneficio de una Amnistía de presos políticos.&lt;br /&gt;Que Mujica salga electo, no pasaría por desapercibido en los países más revolucionarios del continente, ya que su trayectoria de extremista es una perfecta propaganda para los planes del Socialismo del Siglo XXI –en todo caso no se sabe qué tan lejos pueda llegar un eventual gobierno del FA-.&lt;br /&gt;Por otro lado, la victoria del PN, comandada por Lacalle, retrocedería un plan izquierdista en Uruguay que tuvo que guardar silencio durante 84 años. Un mandato a cargo de esta coalición de derecha volvería a las raíces políticas del desarrollo uruguayo y a la vuelta de una hegemonía conservadora que sería la única gobernante en Sudamérica.&lt;br /&gt;Así es como se sabrá luego de las elecciones presidenciales qué pasará con Uruguay. Si aumenta un desarrollo hacia el socialismo democrático o si la derecha de ese país mantiene un modelo liberal de su economía que acrecente aun más el socialismo capitalista del actual gobierno de Tabaré Vásquez.&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-4420491922154237135?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/4420491922154237135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=4420491922154237135' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/4420491922154237135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/4420491922154237135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/07/elecciones-presidenciales-uruguay-2009.html' title='Elecciones presidenciales Uruguay 2009'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SmZcnGkpb_I/AAAAAAAAACU/wc4C0R8oXMA/s72-c/uruguay.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-4860398051474881040</id><published>2009-05-14T14:28:00.000-07:00</published><updated>2009-05-14T14:34:38.473-07:00</updated><title type='text'>Ojala no pase nada malo.</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SgyOX1B6DuI/AAAAAAAAACM/jA8vOIUcQOw/s1600-h/Rafael_Correa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5335796198550408930" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 294px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SgyOX1B6DuI/AAAAAAAAACM/jA8vOIUcQOw/s400/Rafael_Correa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Los analistas políticos suelen equivocarse en sus teorías sobre el triunfo de Rafael Correa en las elecciones presidenciales del 26 de abril de este año en Ecuador. Piensan que ha surgido una oposición potente desde la amazonía y el sector indígena liderados por el SP (Sociedad Patriótica) y mencionan un supuesto poder popular del multimillonario líder del PRIAN. Álvaro Novoa, capaz de ser un segundo adversario que dispute el poder con la Alianza País (Movimiento político del oficialismo). Sin embargo no perciben que las votaciones ya no son lo más importante, sino más bien lo que se viene.&lt;br /&gt;Correa obtuvo el 51,8% de los votos necesarios para ganar en primera vuelta que, según la constitución de ese país, el candidato que supere el 40% de los comicios generales, y con una diferencia de más de 10 puntos sobre su más cercano rival, será el presidente de Ecuador. Rafael Correa lo obtuvo logrando ser el primer mandatario reelegido en la historia de ese país.&lt;br /&gt;Una elección presidencial con una victoria tan abrumadora, que tuvo al candidato del SP, Lucio Gutiérrez, en un segundo lugar con apenas el 28,2% de los votos, indica que Ecuador es políticamente estable, con un presidente visiblemente apoyado por la mayoría del país ya que según el canal de televisión VTV, ha tenido una aceptación popular del 60%.&lt;br /&gt;En otras palabras, Correa ganó unas elecciones sin grandes cambios, sin un rival potente y aun más, sin disidencias ideológicas claras respecto de su competencia. Pero frente a la escasez de noticias, los medios de comunicación masiva le han dado gran importancia a conflictos que casi no tienen motivos de serlo.&lt;br /&gt;Las peticiones de Gutiérrez para que se revisaran presuntos adulterios en los resultados de las votaciones, no llegaron a concretarse. Los argumentos del CNE (Consejo Nacional Electoral) fueron que las elecciones contaron con la capacitación de los miembros de las Juntas Receptoras, hubo plena transparencia en el proceso electoral y que la demanda de la SP no contó con una prueba contundente para la denuncia de las supuestas papeletas adulteradas.&lt;br /&gt;Otro obstáculo para el oficialismo, que los investigadores han mal interpretado, es la presencia de Jaime Nebot, el alcalde de Guayaquil, un opositor de gran arrastre popular en ese sector del país, quien pudiese ser el enlace más importante del magnate ecuatoriano Álvaro Novoa (candidato que obtuvo el 11,4 por ciento de los votos en las urnas), para una disputa férrea con Correa en un futuro cercano.&lt;br /&gt;El error no está en identificar a Nebot como un rival importante para el actual presidente ecuatoriano, sino en que se hable aun de las elecciones que dieron como resultado a un legítimo ganador. La presencia del popular alcalde del Partido Social Cristiano (PSC) en la principal ciudad económica de Ecuador, tiene una importancia mucho más relevante para el futuro inmediato del reelegido mandatario.&lt;br /&gt;Luego del resultado de las pasadas elecciones, dijo a un diario de ese país que “sabremos respetar un triunfo electoral como el de Correa, pero él tiene que respetar el abrumador triunfo electoral que hemos tenido en Guayaquil", donde su partido obtuvo el 67% de los votos.&lt;br /&gt;“Es una ciudad que avanza de forma independiente, no necesita dádivas para progresar, porque está integrado por un pueblo guerrero, que también busca el cambio y tiene enorme voluntad”, agregó el alcalde.&lt;br /&gt;Lo que realmente debería preocupar a los medios ecuatorianos es el apoyo que ha tenido Nebot en esa ciudad, considerando los planes de la alcaldía por independizar a Guayaquil de Ecuador. Esta situación podría ser parecida a lo que pasa hoy día en Bolivia y los conflictos de su gobierno con los intentos de independencia de Santa Cruz de La Sierra. Por eso, lo grave del conflicto entre Rafael Correa y su oposición en la provincia de Guayas, es que se genere una posible guerrilla civil por la autonomía de Guayaquil, tal como le sucede al presidente boliviano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El futuro económico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existen dos factores adicionales por los que el futuro de Ecuador debería inquietarle a la opinión pública. El primero tiene que ver con la progresiva caída del petróleo y sus consecuencias en los programas de inversiones fiscales del gobierno y la alarmante pérdida económica del país.&lt;br /&gt;Informes internacionales sobre la baja del crudo explican que por cada dólar que baje el petróleo, Ecuador perderá entre 73 millones y 85 millones de dólares anuales. Ahora respecto de las ganancias el panorama es aún peor. Esto se debe a que de los 100,87 dólares por barril, el país deberá restar 13,36 y 13,44 de diferencial, lo que dejaría un ingreso de apenas 87 USD$.&lt;br /&gt;Los ingresos por la venta del petróleo, aun siendo el país más pequeño de la OPEP, generan el 50% de las ganancias de Ecuador, lo que significa que debido al descenso de los dividendos del crudo, el gobierno de Correa deberá reajustar los presupuestos estatales e incluso suspender algunos proyectos de inversión. Esto último perjudica los avances de obras públicas como por ejemplo los accesos sur a Quito, la vía Atacames-Súa, el Programa de Financiamiento para el Fomento de la Pesca Artesanal, la ampliación de la Red Bancaria, la acreditación de Desarrollo Humano a través del Banco Nacional de Fomento, que beneficiaría a 27.720 familias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo factor inquietante para el desarrollo económico del país, se trata de los planes del gobierno ecuatoriano por desdolarizar la moneda de ese país. Rafael Correa argumenta que dicha intención tiene como proyecto implantar un sistema monetario andino que sea capaz de “enfrentar exitosamente la globalización económica”, según dice en un texto titulado “Dolarización y políticas alternativas”. También concluye que a pesar de que los obstáculos para lograr esta meta aún son enormes, “una unión monetaria andina servirá para enfrentar de mejor manera las asimétricas relaciones de poder entre los países de la región”.&lt;br /&gt;El problema de esto es que como así sucedió con el cambio del “Sucre” al dólar en Ecuador el año 2000, el Estado debería imponer drásticas regulaciones e imponer un plan de ley que permita confiscar parte del dinero de los ecuatorianos, con el fin de convertir sus ahorros a la nueva moneda. Esto generaría la pérdida de ganancias de las personas vía devaluación.&lt;br /&gt;Según la Agencia Ecuador Ciencia, “En un principio la nueva moneda tendría una paridad de 1 a 1,001 por lo que la confiscación al ahorro equivaldrá al 0,001%, mucho dinero en términos globales, 10 millones de dólares si el total de ahorro privado sufre esta primera devaluación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La competencia mediática se ha quedado en los conflictos que poco desarrollo a futuro tienen y ha olvidado el valor de los factores que pueden desencadenar en una gran crisis no muy lejana para el futuro del gobierno ecuatoriano.&lt;br /&gt;Mientras los analistas políticos sigan pensando en el presunto adulterio de los cómputos electorales, o sigan describiendo los conflictos verbales entre Correa y Gutiérrez, una crisis económica o una guerra civil podrían explotar en cualquier momento. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-4860398051474881040?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/4860398051474881040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=4860398051474881040' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/4860398051474881040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/4860398051474881040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/05/ojala-no-pase-nada-malo.html' title='Ojala no pase nada malo.'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SgyOX1B6DuI/AAAAAAAAACM/jA8vOIUcQOw/s72-c/Rafael_Correa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-1611078094943087873</id><published>2009-04-21T13:55:00.000-07:00</published><updated>2009-04-21T14:00:23.907-07:00</updated><title type='text'>Tontos. No saben nada.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Se4zi1pX_aI/AAAAAAAAACE/p2uROajiuyA/s1600-h/IMAGEN-3930759-2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5327252082835062178" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 243px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Se4zi1pX_aI/AAAAAAAAACE/p2uROajiuyA/s400/IMAGEN-3930759-2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Interminables son las opiniones y guerras de palabras que se discuten en los foros de Internet acerca del conflicto que ha generado la demanda de Perú a Chile frente a la Corte Internacional de Justicia sobre la delimitación marítima entre ambos países. A menudo la televisión entrevista a la gente acerca de su opinión frente a dicho conflicto. La respuesta casi siempre es de repudio, sin un argumento razonable.&lt;br /&gt;También es común leer en los diarios sensacionalistas (La Razón o Perú 21) y en la prensa común, que “Perú lleva a Chile a La Haya y los ultranacionalistas reavivan el antichilenismo”. Al mismo tiempo el presidente peruano Alan García declaró, luego de presentada la memoria del diferendo marítimo a la Corte, que “hoy es un hermoso día nacional de unión y de reivindicación. ¡Viva el Perú!", esto, en el momento justo en que la cancillería de ese país hablaba de una demanda pacífica.&lt;br /&gt;Y la polémica injustificada no termina. A los discursos del mandatario del Perú, se sumaba el siempre presente ex comandante general del Ejército de ese país, Edwin Donayre, lanzando la frase de oro: "Los peruanos, de manera particular sus Fuerzas Armadas, deben estar con los fusiles en ristre porque hay señales en el horizonte de que el vecino país se alista para una aventura bélica contra el Perú".&lt;br /&gt;En Chile pasa algo parecido. El gobierno se preocupa de responderle a Donayre sobre sus discursos ante una “posible” guerra. "Ha habido un cierto lenguaje que es excesivo, no corresponde. Somos países vecinos, vamos a seguir siendo vecinos para siempre y por lo tanto recomendaría a la gente que cuide el lenguaje", dijo el ministro de relaciones Exteriores, Mariano Fernández.&lt;br /&gt;Al igual que García, el presidente de la Cámara de Diputados de Chile Rodrigo Álvarez, dice: "Nuestra visión como Cámara es que Chile debe permanecer unido, como una sola persona, como un solo país, como una sola alma y vamos a respaldar a la presidenta en todo como Mesa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La percepción de las masas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increíble ver cómo los peruanos y chilenos defienden con tanta pasión y odio, algo de lo que no tienen idea. Se habla de una demanda de Perú contra Chile sobre delimitaciones marítimas, pero muy pocos saben de qué se trata.&lt;br /&gt;A pesar de que el conflicto es bastante preocupante, las autoridades políticas de ambos países han jugado a la guerra de declaraciones sin ningún peso y sin explicaciones del tema.&lt;br /&gt;Los ciudadanos ven en la televisión a un militar peruano que se manifiesta como antichileno, con declaraciones nacionalistas que enajena a la sociedad chilena y que deja eufórico al peruano. La prensa publica llamados de unión nacional por parte de los presidentes, donde Alana García por ejemplo, ni siquiera es capaz de organizarse con la Cancillería peruana acerca de cómo el gobierno quiere afrontar esta pugna política. Y tampoco existe claridad respecto de si Perú quiere afrontar la demanda pacíficamente o por medio de las armas. Da la impresión de que el Ejército jamás ha conversado con el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país.&lt;br /&gt;Por otro lado, y aquí es cuando se genera el desorden definitivo, las relaciones entre las autoridades de los dos países en cuestión tampoco son claras. Parecieran existir temporadas de rechazo y de reconcilio mutuo, dejando en jaque a la opinión popular.&lt;br /&gt;Las declaraciones del ex canciller peruano Luís González Posada, respecto de la iniciativa apaciguadora que explicó Mariano Fernández sobre el compromiso y respeto pleno al derecho internacional, son un claro ejemplo. Respecto a los dichos del ministro chileno, González comentó: “Creo que es una medida positiva y saludable que refleja el compromiso de un país de respetar el derecho internacional"&lt;br /&gt;Por lo tanto, la pregunta que los medios debiesen hacerle al pueblo no es acerca de la opinión personal de ellos frente al conflicto, sino más bien qué es lo que saben de él. La respuesta sería “nada”, o “200 millas de mar y un pedazo de tierra”.&lt;br /&gt;El 19 de marzo la Cancillería peruana entregó la memoria de la demanda marítima a la Corte Internacional de Justicia en La Haya. Ese documento aún no se hace público y de igual forma todos peleamos. También se habla de dos tratados en los años 1952 y 1954 por los que Chile sería el dueño de la zona en disputa, pero casi nadie sabe ni siquiera su nombre (declaración de Santiago de 1952). Aún así los chilenos se refieren a “ese tratado” como el argumento principal que los defiende. Además se escucha como prueba el año 1947, aunque sin explicación alguna (Declaración de las 200 millas de Gabriel González Videla).&lt;br /&gt;Es decir, La información no está disponible en su totalidad y lo poco que hay, poco se conoce, por lo que es inconcebible el escándalo público del conflicto. La gente opina, pero no sabe. ¿Serán los medios masivos de comunicación entonces los que definitivamente crean la opinión pública?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La demanda que tendrá respuesta en el 2012.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún quedan 3 años para saber la resolución de la demanda peruana, que significa 3 años de especulación colectiva, pero que al parecer ya tiene una respuesta.&lt;br /&gt;Se contempla que los planes peruanos de delimitación marítima no tendrían efectos positivos para ese país por tratarse de temas de derecho internacional.&lt;br /&gt;Los tratados antes mencionados se llevaron a cabo en la Comisión Permanente del Pacífico Sur (CPPS), que también involucra las delimitaciones marítimas con Ecuador, por lo que se estaría alternado un tratado que involucra a un tercer país que en este conflicto, no está implicado con la parte chilena.&lt;br /&gt;El Abogado Hugo Llanos, miembro de la Corte Permanente de Arbitraje Internacional de La Haya y ex secretario general de la CPPS, declaró al portal de Terra: "Tengo expresamente el número del diario oficial "El Peruano" del tratado de 1954. (...) Este convenio del 54, donde se establece el paralelo, dice expresamente que constituye el límite marítimo entre ambos países, fue ratificado primero por Perú".&lt;br /&gt;Otro tema importante es que Perú es integrante de la Convención de Viena, cuyo artículo 27 explica que ningún país (que sea parte de la Convención) puede usar como prioridad interna, la resolución de ésta por medio de la demanda de un conflicto internacional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrá que esperar hasta el año 2012 o diciembre del 2011 para saber qué sucederá con las 200 millas de mar y finalmente, de qué se trataba la demanda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-1611078094943087873?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/1611078094943087873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=1611078094943087873' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/1611078094943087873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/1611078094943087873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/04/blog-post.html' title='Tontos. No saben nada.'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Se4zi1pX_aI/AAAAAAAAACE/p2uROajiuyA/s72-c/IMAGEN-3930759-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-2299462433029163456</id><published>2009-03-18T15:30:00.000-07:00</published><updated>2009-03-18T15:40:22.356-07:00</updated><title type='text'>La venganza de los no rubios</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/ScF4SWN_VPI/AAAAAAAAABw/rZsdwf46wKc/s1600-h/Eco14.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314661291871130866" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 290px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/ScF4SWN_VPI/AAAAAAAAABw/rZsdwf46wKc/s400/Eco14.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#993399;"&gt;Recreación escrita hace exactamente un año, del libro “El nombre de de la rosa” del gran Humberto Eco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#666600;"&gt;Atrás dejábamos la inmensa nube café que cubre los cielos de Santiago, en discordia con la hermosa Cordillera de Los Andes, cubierta de nieve hasta los faldeos precordilleranos.&lt;br /&gt;El destartalado auto Peugeot 206 del año 88, color café claro, sin ninguna de sus tapas en las ruedas, ni su insignia delantera y mucho menos pensar que los asientos permanecían con el cien por ciento de su esponja interna, era conducido por mi guía de tesis: el Guille, un viejo detective de sesenta años de edad, larga barba blanca, ojos azules penetrantes, finísimas cejas y un largo cabello liso.&lt;br /&gt;El viaje era bastante corto, apenas unos cien kilómetros nos separaba de El Tabo. Además, las interminables historias del viejo Guille, junto a un viejo cassette de Leonardo Fabio que sonaba desde una roñosa radio, eran la dosis perfecta para que pudiera dormir un poco antes de llegar a la casa de la familia Paillamán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bienvenido señor, usted debe ser don Guillermo, el detective que viene por los asesinatos. Yo me llamo Renzo y soy el estacionador de autos de la casa del jefe Allan.&lt;br /&gt;-Un gusto conocerlo don Ringo –respondió el Guille, mientras yo me despertaba por el alarmante tono de voz del lugareño.&lt;br /&gt;-Adelante, pase nomás. ¡Ya poh Mauro oh! ¡Anda a abrir el portón! –volvía a gritar Renzo.&lt;br /&gt;-Gracias don Ringo. ¡Ah! Antes de que se me olvide, el quiltro que andaban buscando junto a su amigo del portón, se fue por esa calle en dirección al bosque, pero no va a llegar más allá porque en ese lugar vive una perra de raza que por estos días está en celos, además, es demasiado inteligente como para alejarse mucho de la casa de su amo, quien sin lugar a dudas le quiere mucho.&lt;br /&gt;-¿Y en qué minuto lo vio oiga?&lt;br /&gt;-No lo he visto, pero si es al Cholo a quien estás buscando, sólo puede estar donde yo te acabo de decir.&lt;br /&gt;-¡Sha! ¿Y cómo sabe que se llama Sholo? –le preguntó anonadado el estacionador de autos.&lt;br /&gt;-Pero obvio pues hombre, estas buscando al Cholo, el quiltro favorito de Allan, el perro más sabio de la casa de los Paillamán, pelo negro y largo, chico, cola larga, de esas que pasan a llevar cualquier objeto que tenga por delante cuando está contento. Se fue en dirección al bosque, a la casa de la perra de raza, le juro.&lt;br /&gt;-Shuu. ¡Ya Mauro oh! ¡Tenimo que picarla! –Así don Renzo -Ringo según mi guía- se perdía junto a un joven muchacho, en busca del perro de Allan Paillamán.&lt;br /&gt;Una vez adentro, el Guille detuvo el Peugeot 206 y nos bajamos con nuestros bolsos de viaje. El suelo de los estacionamientos era de maicillo, el aire marino que se sentía hasta los pulmones, era excusa suficiente como para no querer volver nunca más al Gran Santiago.&lt;br /&gt;El camino desde el auto a la puerta de la mansión de los Paillamán era bastante largo. Los jardines eran preciosos, adornados con rosas de todos los colores y el terreno de la casa, de unos 10 mil metros planos, estaba cercado por pinos de exquisito aroma.&lt;br /&gt;Durante la caminata, le pregunte al Guille sin poder sacarme la curiosidad de la cabeza, que cómo había podido saber todo acerca del perro.&lt;br /&gt;-Queridísimo Matute…&lt;br /&gt;-Matías –repuse.&lt;br /&gt;-Bueno, bueno, Matías, a lo que voy es que durante todo este tiempo que he convivido contigo, te he intentado demostrar que todas las situaciones de nuestras vidas tienen huellas de por medio que nos dejan pistas de algo. Me da casi vergüenza tener que explicártelo sin que lo hayas podido entender por tu cuenta, pero bueno, qué más da. En la arenosa tierra de la que está compuesta la calle por la que veníamos, noté que aun permanecían frescas las huellas de pequeñas patitas de perro, de pasos muy cortos, junto a algunos pelos negros que estaban ahí producto de que solamente un perro de pelo largo pelecha a tal magnitud. De ahí deduje que se trataba del típico quiltro negro y chico que camina tan apurado que sus patas no se logran distinguir unas de otras, ni siquiera las traseras con las de adelante. Además, unos doscientos metros más adelante, noté que había una inmensa jauría de perros tras un portón de rejas de una casa privada. Por eso pensé que se trataba de una perra en celos, que por deducción de la lujosa casa, la perra debía ser de raza.&lt;br /&gt;-Está bien, entiendo, pero que hay del nombre, cómo supiste que se llamaba Cholo –le dije impresionado.&lt;br /&gt;-¡Pero huevón!, cómo no tienes un poco de imaginación. Qué otro nombre le pondrías a un perro quiltro de provincia, pequeño y de pelo negro que no sea Cholo –me respondió como si se tratase de una respuesta lógica.&lt;br /&gt;Así era el Guille, capaz de leer todas las situaciones, encontrar hasta las más rebuscadas pistas y rastros. Era un guía perfecto para preparar mi tesis de la carrera de peritaje que estaba a punto de sacar, sin embargo, para poder convivir con él, había que estar despierto prácticamente en cada minuto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a la puerta de entrada de la inmensa casa color rosa, custodiada por dos leones de piedra y enmarcada en oro puro, nos salió al paso el mayordomo, el señor Malaqueo, quien apenas abrió la boca para llamar de un grito a Allan, fue interrumpido por este mismo, que bajaba de una inmensa escalera de mármol que daba con el salón de entrada. Allan Paillamán, de unos cincuenta años de edad, era pequeño, de no más de un metro sesenta, pelo negro, nariz gruesa, piel morena y voz grabe. Ese hombre cubierto de una bata de seda roja y una cadena de oro que colgaba de su moreno cuello, bajaba con entusiasmo a saludarnos.&lt;br /&gt;-¡Querido Guille, mi viejo amigo!, me he acordado tanto de ti. Hace mucho tiempo que no nos vemos.&lt;br /&gt;-Así es Allan, mucho tiempo –contestó con simpatía el viejo.&lt;br /&gt;-Y bueno, ya te imaginas por qué te han citado en mi casa.&lt;br /&gt;-Algo me contaron. Algo de un asesinato de…&lt;br /&gt;-¡No uno! ¡son miles! –interrumpió Allan. Todos los días aparece un nuevo muerto, es espantoso Guille, ya no sé qué más puedo hacer. Son tan humildes, tan serviciales y trabajadores. Estos rotos rubios caen como piezas de dominó, uno tras otro. ¡Sin embargo son tan buenos!&lt;br /&gt;-Creo que ya entiendo lo…&lt;br /&gt;-¡Bueno! Está bien, pueden pasar muchas cosas, pero nada impedirá que nuestra fiesta de hoy sea un gran evento. –Al segundo miró a Malaqueo y le hizo un gesto con la boca, que era perfectamente interpretado por el mayordomo.&lt;br /&gt;Malaqueo nos abrió la puerta de una casita al costado de la mansión, ahí era donde nos quedaríamos a dormir mientras mi guía descubría el acertijo de quién había sido el asesino de los humildes trabajadores rubios de Allan Paillamán. En el interior de la casita o habitación, debido a la pequeñez del lugar, estaba el Cholo, que había vuelto de sus andanzas. El quiltro estaba en el suelo mordiendo un lápiz labial morado, hecho que provocó un gesto de impresión en Malaqueo, quien con los ojos abiertos echó a punta de patadas al perro.&lt;br /&gt;Eran las cinco de la tarde y el sol comenzaba su descenso final antes de esconderse por el mar. En la cama de al lado estaba el Guille, que apagaba un cigarro antes de echarse a dormir. Yo por mi parte, terminaba de leer un libro acerca de la Santa Inquisición y los errores de la Iglesia medieval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al entrar al salón, noté que la familia Paillamán no debía ser una fiel representación de las tradiciones mapuches. Pues en la pared del fondo estaba montado un espectacular escenario con modernos parlantes y novedosas luces. El resto era una gran mesa donde podían comer hasta cincuenta personas –donde cabía al justo la familia mapuche-, también había una pista de baile y todo estaba adornado con globos rosados.&lt;br /&gt;Una vez que los familiares bebían sus primeras copas, el sonido de un cubierto golpeando un vaso hasta casi quebrarlo, llegaba a romper los oídos de los invitados. Aquel ruido provenía de la cabecera de la gran mesa, donde Allan hacía la presentación de la glamorosa gala, compuesta por una comunidad mapuche, cenando al ritmo de una pegajosa cumbia.&lt;br /&gt;-Quiero darles la bienvenida a mi familia que ha venido desde muy lejos a visitarme en estos días de dolor, producto de la muerte de mis sirvientes rubios y humildes, que murieron dejando una imagen consagrada en la retina de la familia Paillamán. Sin embargo, la mejor forma de olvidar los malos momentos, es celebrando. ¡Salud por los rubios difuntos!&lt;br /&gt;Así, los invitados comían al ritmo de Chichi Peralta y bebían al son de una cumbia villera. De pronto, en un abrir y cerrar de ojos, me di cuenta de que todo había cambiado. Nunca supe cómo el tiempo pudo avanzar tan velozmente, pero sin ni siquiera darme cuenta, la gente ya bailaba entusiasmada en la pista de baile.&lt;br /&gt;Pasados los minutos, las horas, los bailes y los tragos, me fui sintiendo cada vez peor, tan mal que debí sentarme un rato. Estaba tan mal, me sentía tan desposeído, que el lugar donde estaba sentado, era un fiel reflejo de mi bochornosa ebriedad. Vale decir, un asiento como si fuera una pera gigante, con patas unidas por una túnica de lana color gris y un respaldo adornado con un llamativo collar de cobre y plata, hacían de esta cómoda silla, una vieja mapuche de casi noventa años.&lt;br /&gt;La situación era estúpida, pero todo el mundo reía, las carcajadas me llegaban de todos lados, incluso desde el punto más cercano, la madre de Allan, mi supuesta silla.&lt;br /&gt;En ese instante, cuando todo era alegría, las puertas de la cocina se abrieron de par en par y apareció un empleado rubio gritando: ¡El cocinero alemán está muerto! Los invitados se pusieron de pie y comenzaron a gritar, entonces miré a mi alrededor, pero mi guía ya no estaba ahí, sino que había emprendido una corrida hasta la cocina, que prácticamente lo mató por la falta de aire y del posterior resbalón que se pegó al entrar en ella.&lt;br /&gt;Al ingresar a la cocina, vi a un gordo extremadamente grande, pelo rubio y ojos verdes. Era el cocinero alemán que estaba ahí tendido y muerto. La situación era extraña, su lengua estaba morada, al igual que sus uñas y sus labios. Esa imagen era aterradora, la cara del cocinero estaba gris y mantenía los ojos abiertos al cien por ciento. No pude seguir mucho tiempo más mirando el cadáver, cuando el Guille me dijo: -Matute ya sabes que hacer, tú solo debes llegar –yo no entendía nada, pero creí que debía ser algo obvio que yo como de costumbre no podía comprender.&lt;br /&gt;Corrí por los jardines de la mansión, corrí mucho, al parecer di muchas vueltas alrededor del lugar y nunca me di cuenta. Al final me encontré solo en una de las cinco habitaciones que rodean la mansión. Estaba todo oscuro. Al rato logré detectar a un extraño ser que cargaba algo en su hombro, que en un principio parecía ser un saco de tela café, luego, y a partir de la forma, me di cuenta de que ese saco tenía una forma alargada, de mitad ancha y en la punta una suerte de cabeza. Claro, cuando esa persona dejó caer el saco, de su punta se asomó una cabeza. ¡Una cabeza de un muerto! Pensé en ese minuto que eso se lo debía contar de inmediato al Guille, mas al intentar ponerme de pie, un brazo me detuvo. En un primer instante tuve miedo, mucho miedo, sin embargo, desde un pequeño espacio de luz, proporcionada por la luna, pude ver uno de los rostros más lindo que nunca haya visto. Su pelo rubio largo y liso, piel delicada como un cristal y de ojos perfectamente redondos.&lt;br /&gt;Esa cara me congeló por un tiempo prolongado, sin embargo, la chica de unos quince años comenzó a besarme con vil desesperación, hasta que se detuvo y comenzó lentamente a quitarse su vestido. Su cuerpo desnudo era perfecto, su pelo se dejaba caer por sobre sus pechos, para luego dar paso a una delgada cintura que se volvía a contorsionar para formar unas desbordantes caderas.&lt;br /&gt;Al ver todo esto, sentí que había perdido el control absoluto de mi cuerpo, y no por mi estado de ebriedad, que en ese momento ya no lo estaba, sino que por el hecho de ver semejante belleza. Mi cerebro concentró todas mis aptitudes únicamente para maravillarme. Aunque aquellos diez segundos de inmovilidad, que a mi parecer se trató de días, hasta semanas, fueron interrumpidos por los feroces deseos sexuales de la joven, quien se abalanzó sobre mi para quitarme la ropa y hacerme el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Matute!, ¡Matute! -era la voz de mi guía, que me estaba buscando.&lt;br /&gt;-¡Acá no hay nada! –le contesté apenas pudiendo hablar, mientras salía de aquella habitación.&lt;br /&gt;-Matute encontré el lugar, tenemos que ir al subterráneo de la cocina –me dijo el Guille con cara de sospecha. Expresión con la que me di cuenta de que sabía en lo que estaba. No me pude imaginar cómo lo supo, pero tenía la certeza de que lo sabía. En ese minuto Guille tomó su linterna y se dirigió a los estacionamientos. Yo lo seguía avergonzadamente.&lt;br /&gt;No habíamos caminado mucho, cuando de la oscuridad apareció un hombre pequeño, bastante moreno y de nariz similar a la de un indio mapuche. Al acercarse más aun hacia donde estábamos, nos dimos cuenta de que aquella persona era Renzo, el estacionador de autos que en la tarde nos hizo pasar a la mansión.&lt;br /&gt;-¿Pa onde cree que va el parcito? –nos atacó inesperadamente con aquella frase.&lt;br /&gt;-Hubo otro asesi… -intenté explicarle cuando mi guía me detuvo.&lt;br /&gt;-Venimos a buscar el auto, ya nos vamos, la cena estaba de lujo –respondió el Guille, sabiendo perfectamente lo que tenía que hacer en ese instante.&lt;br /&gt;-Shu… discúlpeme por lo grosero don Guille, es que me confundí de…&lt;br /&gt;-Está bien, no se preocupe –le interrumpió mi guía dejándole además una mezquina propina en la mano izquierda.&lt;br /&gt;Por entonces, yo creía no entender nada, hasta que nos subimos al Peugeot 206. Mi guía encendió el motor y partió rumbo al portón que debía estar custodiado por Mauro. Sin embargo Mauro no estaba, ni tampoco se escucho a Renzo gritar: ¡ábreles el portón Mauro oh!, peor aun, Renzo ni siquiera seguía cuidando los autos.&lt;br /&gt;Al salir de la casa de los Paillamán, el Guille cambió de ruta y se fue en dirección a la reja de la casa donde vivía la perra en celos, esa que era de raza. No quise preguntar nada, pensé que era mejor averiguar por mi mismo qué era lo que sucedía.&lt;br /&gt;Estacionamos el auto afuera de la propiedad privada para ser discretos. Nos bajamos silenciosamente y trepamos una muralla que daba justo con unos arbustos que nos servían de escondite en el caso de que notasen nuestra presencia. Una vez adentro, avanzamos unos metros hasta que vimos tres grades fogones y dos personas cargando los sacos cafés con sus respectivos cadáveres, donde algunos de ellos yacían al descubierto en el suelo, con sus labios, uñas y lenguas marcadas con lápiz labial de color morado. Entonces se expandió un olor que nunca había olido, pero que no sabía cómo explicar que ese olor era a cuerpo quemado.&lt;br /&gt;Comprendí levemente que algo muy feo estaba ocurriendo, pero aun no pensaba en algo certero cuando el Guille me dijo en silencio, apuntando a la vez con el dedo: Mira eso, parece que van a ahorcar a alguien.&lt;br /&gt;Al ver esto último, nos acercamos un poco más. El cielo aun estaba oscuro, eran alrededor de las cinco de la mañana, cuando me di cuenta de que una de las personas que iban a matar ¡era la chica con la que había hecho el amor hace un par de horas!&lt;br /&gt;-¡Ella es…!&lt;br /&gt;-Lo sé –me dijo mi guía.&lt;br /&gt;-Mira, la otra víctima es Mauro.&lt;br /&gt;-¡Ya está!, ¡Volvamos a la mansión!&lt;br /&gt;Seguí sigilosamente al Guille en dirección a la casa de los Paillamán.&lt;br /&gt;Cuando llegamos ahí, notamos que Allan, Malaqueo y Renzo se subían rápidamente a un auto, con la intención de escapar lo antes posible del lugar. Entonces mi guía sacó un arma que nunca supe que la tenía y disparó al aire. De lejos se escuchó gritar a la chica de la población, el auto con los tres prófugos en su interior, emprendió la marcha a una gran velocidad, pero de nada sirvió la espectacular maniobra del chofer, ya que el Guille pudo darle con dos disparos certeros en una de las ruedas y en el motor, por lo que el auto quedó estático justo en el portón de la mansión.&lt;br /&gt;De pronto, los tres hombres que estaban en su interior fueron acorralados por un centenar de cabezas rubias, por lo que intuí lo que iba a pasar. Nunca más se iba a saber nada acerca de Allan Paillamán y sus secuaces.&lt;br /&gt;En ese instante, junto a mi guía, corrimos hacia la mansión, pero nadie estaba ahí, ni siquiera la familia mapuche. Entonces decidimos volver a la propiedad privada de la perra en celos.&lt;br /&gt;Cuando llegamos, una multitud de mapuches golpeaban a los individuos que pretendían matar a Mauro y a la chica de la población. De inmediato comprendí lo que pasaba, por lo que, junto al viejo detective, nos subimos al auto que dejamos estacionado entre la mansión y la reja metálica y volvimos al portón de los Paillamán a buscar los bolsos que habíamos olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día amanecía y el Guille manejaba al son de las canciones de Leonardo Fabio, mientras yo miraba por la ventana y podía observar que a los alrededores de la mansión, en las calles aún festejaban los familiares, pero esta vez lo hacían junto a quienes fueron víctimas de Allan, los rubios.&lt;br /&gt;Al dejar atrás la muchedumbre, mi guía detuvo la marcha con el motor aun encendido. Al no entender qué pasaba, comencé a mirar a mi alrededor, hasta que mis ojos se detuvieron en aquel rostro cristalino, de ojos redondos y cabellos largos. Era ella, parada afuera de mi puerta, mirándome como pidiéndome que me la llevara devuelta al Gran Santiago, mirándome con ruego, como si yo fuera la salvación de su vida. Yo la miré durante un minuto, que para mi fueron años. Agaché la cabeza y le dije al Guille que acelerara nuevamente.&lt;br /&gt;Esa mirada triste de la chica más bella que nunca haya visto jamás, fue lo último que vi en años. Nunca más supe nada de ella, pero la recuerdo cada día de mi vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-2299462433029163456?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/2299462433029163456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=2299462433029163456' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/2299462433029163456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/2299462433029163456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/03/la-venganza-de-los-no-rubios.html' title='La venganza de los no rubios'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/ScF4SWN_VPI/AAAAAAAAABw/rZsdwf46wKc/s72-c/Eco14.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-3979592782524765847</id><published>2009-01-29T16:02:00.001-08:00</published><updated>2009-03-03T11:12:05.094-08:00</updated><title type='text'>Hermoso Cuenca</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Sa2A7XlwCuI/AAAAAAAAABg/tEs4j4jZSKI/s1600-h/Ecuador+266.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309041293172673250" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Sa2A7XlwCuI/AAAAAAAAABg/tEs4j4jZSKI/s400/Ecuador+266.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-¿A qué hora sale el bus a Cuenca? –pregunta Diego a una vendedora de boletos.&lt;br /&gt;-Sí tenemos buses.&lt;br /&gt;-Está bien, lo sé, pero a qué hora salen.&lt;br /&gt;-Elija la que usted quiera amigo, hay varias lineas.&lt;br /&gt;-Es broma me imagino.&lt;br /&gt;-Expliquese. ¿Para dónde quiere ir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trato con muchos de los ecuatorianos intenta ser amable, pero hay circunsatancias que lo impiden un poco.&lt;br /&gt;El lunes 27 llegamos a la maravilosa ciudad de Cuenca. Un lugar muy cuidado por las autoridades, ya que sus hermosas y refaccionadas construcciones coloniales e incluso incas, han sido motivo para que haya una masiva concurrencia de gringos.&lt;br /&gt;Las calles de Cuenca son casi por completo limpias. Sus cielos confusos, ya que no se sabe si lloverá o habrá un calor que motive un: “Puta Vicente cómo no nos pusimos chore. ¡Estoy chato!”.&lt;br /&gt;Un día a la hora de almuerzo, con Diego fuimos al llamativo Pio Pio, un restaurant de comida rápida, que no sé por qué entramos. Una vez pedida la orden y pegado el primer mordisco de un añejado pan –como casi todo el pan ecuatoriano-, nos percatamos de algo malo. Las cocas eran rellenadas con las sobras de las demas bebidas que la gente dejaba sin tomar.&lt;br /&gt;-¿Esta bebida es rellenada? –preguntó Diego al moso.&lt;br /&gt;-Este… son Pepsi.&lt;br /&gt;Esa era la respuesta que me imaginaba, por lo que dejamos el lugar.&lt;br /&gt;Salvo eso, todo ha ido de maravilla, la gente es más buena y los perros son un poco serios –uno retó a Diego por hacer desmanes en la vía pública-. En fin, pienso que ojalá tuviesemos una ciudad tan bonita y con tanta tradición en nuestro pequeño USA llamado Chili.&lt;br /&gt;Realmente no extraño los Mc Donalds ni los mega malls. Ni mucho menos me interesa saber cómo estará quedando el “Costanera Center” o el “Building Higest Arround the World”.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-3979592782524765847?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/3979592782524765847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=3979592782524765847' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3979592782524765847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3979592782524765847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/01/hermoso-cuenca.html' title='Hermoso Cuenca'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Sa2A7XlwCuI/AAAAAAAAABg/tEs4j4jZSKI/s72-c/Ecuador+266.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-2577516397993610310</id><published>2009-01-26T12:47:00.000-08:00</published><updated>2009-01-29T16:08:41.809-08:00</updated><title type='text'>Indios industriales</title><content type='html'>Dejamos el espantoso ruido de los aviones que vuelan sin espantar a nadie sobre Quito y nos adentramos en el mundo neoinca. En los pueblos de alrededor de la capital, conocido porque en sus farmacias las gominas se vencen apenas salen a la venta, los pobladores originarios de familias incas, han instaurado a placer el nuevo mercado motivado por la desesperación de la moneda. O sea, la mafia.&lt;br /&gt;-Ambates, Ambates, ¿quién va a Ambates? –grita un pequeño moreno que hacía de copiloto en el bus que nos trasladaba a Baños.&lt;br /&gt;A medida que el bus avanzaba, se llenaba cada vez más de gente y de vendedores, no sólo de helados y galletas, sino que de gallinas calientes, porotos, quesos con plátano y anteojos y porcelanas. El viaje fue odioso, pendiente de cada persona que nos miraba como si fuésemos gringos.&lt;br /&gt;Una vez que llegamos a Ambates, el bus nos dejó sin ningún remordimiento en ese lugar que distaba a 50 km de Baños, nuestro supuesto destino. Un par de discusiones no bastaron y tuvimos que “cogeruncashoAmbatesdestinoBaños” –significa tomar un taxi en Quechuañol-.&lt;br /&gt;En Baños conocí a uno de mis mejores amigos: Perro Boxer. Me sentía como en casa, al menos este neoinca no era mafioso, ni me miraba como a un extraño, a pesar de ser chileno. Este amigo, quien es sus años de gloria gozaba de un físico envidiable, por estos días sufría de una terrible enfermedad, típica de un perro que ha vivido mucho. El pobre, poco comía y a duras penas deambulaba por SU cuadra. Con él tuve el privilegio de almorzar dos veces.&lt;br /&gt;La Sierra es muy linda, una gran cascada se ve entre medio de dos de los cerros que hacen de este pueblo un hermoso valle, poblado por neoincas con gomina y adictos al dinero.&lt;br /&gt;La pobreza abunda y quizás eso ha derivado en la actitud de los neoincas. La industrializada imagen del Che es una demostración de que muy lejos de estar unidos, el capitalismo ha logrado que este continente sea cada vez más distante e indiferente entre sus países. Los neoincas me hablan en inglés, saben que soy chileno, pero lo hacen igual.&lt;br /&gt;Es triste ver cómo estos seres engominados están tatuados con la tradicional imagen de Guevara y del signo Nike a la vez.&lt;br /&gt;Mientras pago con dólares una Coca Cola y escucho un pegajoso regaeton, me despido de un ecuatoriano que ni siquiera me devuelve una mirada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-2577516397993610310?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/2577516397993610310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=2577516397993610310' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/2577516397993610310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/2577516397993610310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/01/indios-industriales.html' title='Indios industriales'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-5036119824907115494</id><published>2009-01-22T14:15:00.000-08:00</published><updated>2009-03-03T11:20:03.242-08:00</updated><title type='text'>Quitttto</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Sa2CQhbmT-I/AAAAAAAAABo/o4m9EMFldf0/s1600-h/Ecuador+323.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309042756103327714" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Sa2CQhbmT-I/AAAAAAAAABo/o4m9EMFldf0/s400/Ecuador+323.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;-Lo más importante es que no se metan en lugares peligrosos -dijo don Galo.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;-Si bueno, pero…-contestó Diego.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;-¡Es que tu sabes… es como en todos lados!&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;-Mmm bueno si me lo imagi…&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;-Sabes además. Mira…&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;En ese minuto dejé de existir. El avión volaba desde Lima a Quito y en nuestra corrida de asientos nos acompañaba un quiteño que sumaba un par de wisquies a su apasionada conversación con Diego –mi primo Diego-.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;-Una vez que hayas llegado a alllllí, debes coger el carro que te lleve allllla - agregaba don Galo. Diego aun no podía dar su punto de vista sobre los lugares peligrosos y yo me despertaba de mi siesta. El avión por su parte, aterrizaba al aeropuerto de Quito. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Quito es muy lindo, su centro histórico conserva lo que Santiago no, o sea, su identidad. Por las calles caminan negros, incas, blancos, gringos, rubios quiteños, mestizos e incluso nosotros. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;A menudo se escuchan las coquetas risas de niñas escolares que chamuchean quizás qué cosas de nosotros, mientras nos miran. Ellas visten faldas que llegan hasta la mitad de las canillas y ocupan calcetines blancos hasta la mitad de los muslos –en un momento pensé que estaba en Irak o Usvekistan-. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por estos días hemos entrado a unos lugares bastante grandes de estilo gótico, con mucho oro, vitrales hermosos y un altar cuyo techo pareciera no terminar. Las iglesias son riquísimas, pero pareciera que no. Entrar en ellas es caro, cuesta plata –eso es raro-. Incluso en un momento me quise confesar, pero no tenía sencillo. Salía algo así como 10 dólares o algo por el estilo. Cosa que no podía comprar, perdón confesar. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Ah! Fuimos a la “Mitad del Mundo”. Eso no más. &lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-5036119824907115494?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/5036119824907115494/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=5036119824907115494' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/5036119824907115494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/5036119824907115494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2009/01/quitttto.html' title='Quitttto'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/Sa2CQhbmT-I/AAAAAAAAABo/o4m9EMFldf0/s72-c/Ecuador+323.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-3742871780091393058</id><published>2008-11-13T09:38:00.000-08:00</published><updated>2008-11-13T09:42:00.951-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SRxmuuv8GsI/AAAAAAAAAA0/TQuapmJ0HFk/s1600-h/ArqWeb.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5268198617125755586" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 268px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SRxmuuv8GsI/AAAAAAAAAA0/TQuapmJ0HFk/s400/ArqWeb.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Comunicaciones y tecnología:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;La arquitectura de la web: La solución al alcance de un clic&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;Asediados por la información sospechosa, el desagradable tono de voz de los reportaros de televisión, el extraño uso del lenguaje por parte de los periodistas de medios escritos o la cada vez más menospreciada radio, han logrado ser parte del saturamiento de la información. Eso en cuanto a las comunicaciones.&lt;br /&gt;Ahora, respecto de la tecnología. En un principio empezamos con las escaleras mecánicas, lo que ha derivado en que si vemos una escalera “normal” con muchos peldaños, soltamos un: “puta que paaaaja”. Luego conocimos el control remoto para la televisión. En ese caso, lo que en un principio era pararse a cambiar de canal, como un acto realmente normal, hoy en día, los controles sin pila generan un arrastre esforzado del cuerpo cuyos dedos del pie intentan desesperadamente llegar al botón que cambia de canal. Aunque en el caso excepcional de que tu cuerpo este visiblemente lejos de la tele, soltamos un: “ya que no hay tele, ¿que puedo hacer?”.&lt;br /&gt;No mucho tiempo después nació el “cel”. Resumiéndome, esto significa que si se me acabaron los minutos, no podré juntarme con mis amigos para ir al estadio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez detectados los problemas, me pregunto: ¡Oh! ¿Y ahora quién podrá salvarme?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un par de minutos estuvimos con la representante de nuestro Chapulín, Darcy Vergara, quien nos invitó a entrar en su mundo periodístico con un: síganme los buenos.&lt;br /&gt;Según lo que ella dijo, al parecer resulta un milagro la aparición del periodismo digital. Por ejemplo: un periodista recién egresado, que maneje bien la Internet, gana casi el doble que uno que se dedique a trabajar en un medio masivo. El “digital journalist” que lleva buen tiempo en la web, recibe un sueldo de hasta cinco veces mayor que un Pato Jara de El Mercurio –olvidémonos de Sergio Lagos-.&lt;br /&gt;“En un año me ofrecieron 4 veces este tipo de pegas…El mercado pide este tipo de trabajos, ya que no hay mucha competencia”, nos convencía Darvy Vergara.&lt;br /&gt;Otro aspecto milagroso de la web tiene que ver con los clientes y su saturamiento anteriormente descrito. Las personas se encontraran desde hoy día, con un servicio destinado a satisfacer sus necesidades mediáticas. O sea, a través de una arquitectura regular, el usuario podrá ser selectivo en cuanto a lo que quiere leer, escuchar o ver. Nadie está obligado a introducirse en el medio, hoy día, sólo el que quiera lo hace.&lt;br /&gt;Ahora respecto del carácter tecnológico. La arquitectura de la información cumple con las necesidades fisiológicas del humano tecnologizado. Es decir, si en un principio ya no nos tuvimos que parar más para cambiar de canal o nunca más tuvimos que levantar nuestros muslos para subir a un nivel superior. Hoy día nadie tendrá que sufrir de la desagradable sensación de tener que volver a escribir todos sus datos, al momento de inscribirse en un sitio web. Ahora todo el mundo será guiado por un efectivo sistema de navegación, sin tener que darse ninguna molestia. Por estos días ha llegado nuestro salvador: La arquitectura de la web. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-3742871780091393058?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/3742871780091393058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=3742871780091393058' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3742871780091393058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3742871780091393058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/11/comunicaciones-y-tecnologa-la.html' title=''/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SRxmuuv8GsI/AAAAAAAAAA0/TQuapmJ0HFk/s72-c/ArqWeb.gif' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-6912570575083641774</id><published>2008-11-04T09:23:00.000-08:00</published><updated>2008-11-04T09:45:12.893-08:00</updated><title type='text'>Tag-eado por la palabra</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SRCKCd8uchI/AAAAAAAAAAs/heZVJKHpgPU/s1600-h/tags.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5264859739399811602" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 171px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SRCKCd8uchI/AAAAAAAAAAs/heZVJKHpgPU/s400/tags.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;A menudo se dice que tal persona tiene modismos, que repite siempre el mismo número cuando está exagerando sobre algo, que canta siempre la misma canción o que repite siempre la misma palabra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Mi caso es extremo y a juzgar por este blog, claramente tengo la maña de repetir mucho una palabra, característica que la llamaré tag-eado, o sea que es la típica mención que corta la fluidez demi vocabulario . Vamos por orden.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Victor. No me llamo Victor, por lo que este tag-eamiento es un indicador de que no he sido -hasta antes de este texto- una persona egocéntrica. Es más, ni siquiera figuran "yo", ni "mio", menos "Vicente", dentro de las palabras más nombradas. Ninguna de esas es un tag-eado. Ahora, lo extraño es que Víctor sí es mi tag-eado más notorio, pero no coincide con mi tag-eamiento cotidiano. Por eso, lo extraño dos, es que aquí no figuran dentro de la palabras más nombradas, ni hueón, puta, micrero culi·$%, conche su $%&amp;amp;/%" me saqué la chucha! Por lo que poco habla de mi realidad diaria.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Si consideramos lo anterior, concluyo en que al no ser representado, según mis tag, en este blog, quiere decir que no soy yo en escencia, el dueño de vicentesb.blogspot.com. Sino que un mero adaptamiento al orden social establecido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Probablemente la palabra no diga mucho, pero el tag-eamiento no dice nada, tomando en cuenta que en realidad sí soy lo bastante ególatra al escribir estas líneas acerca de mí. Y eso que no me llamo Víctor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-6912570575083641774?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/6912570575083641774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=6912570575083641774' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6912570575083641774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6912570575083641774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/11/tag-eado-por-la-palabra.html' title='Tag-eado por la palabra'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SRCKCd8uchI/AAAAAAAAAAs/heZVJKHpgPU/s72-c/tags.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-8684259306347380377</id><published>2008-10-30T10:51:00.000-07:00</published><updated>2008-11-04T08:51:02.858-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mivudp'/><title type='text'>La web 2.0</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SQn0bAUgfoI/AAAAAAAAAAk/TgGD5T3NgoA/s1600-h/finito.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263006384338796162" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 390px; CURSOR: hand; HEIGHT: 281px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SQn0bAUgfoI/AAAAAAAAAAk/TgGD5T3NgoA/s400/finito.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#996633;"&gt;Seremos web.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#996633;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#996633;"&gt;-Tienes pensado un buen proyecto.&lt;br /&gt;-¿Qué?&lt;br /&gt;-Puta no se, algo pa ganar plata.&lt;br /&gt;-Mmm, la web.&lt;br /&gt;-¿Qué pasa con la web?&lt;br /&gt;-La web po hueón, el campo a explotar es la web.&lt;br /&gt;-¿Y cómo nos organisamos?&lt;br /&gt;-Con la web.&lt;br /&gt;-¿Teni la capacidad de comunicarte? ¿O es muy difícil pa ti?&lt;br /&gt;-Mmm. ¿Te tinca que lo hagamos por la web?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente el futuro tiene que ver con la web. Sí todo el futuro, todo lo que quieras. De aquí a un par de años, el mercado meta a innovar, las comunicaciones, el ocio y la entretención. Todo será la web.&lt;br /&gt;La periodista Paloma Baytelman es una de las primeras profesionales en dedicar su vida laboral a Internet. Argumenta que la web 2.0 es una predicción de lo que será el futuro cibernético. Ella apuesta todas sus cartas a este campo laboral.&lt;br /&gt;Paloma viajó a Nueva York, para ser parte de la Expoweb 2.0. En dicho evento, ella aprovechó de hacer un nuevo espacio a su medio televisivo Paloma TV, donde se ve a los grandes exponentes de la Internet. “Buscamos gente innovadora”, grita para la pequeña camarita de Paloma, Tim O`really, fuerte impulsor del softwear libre.&lt;br /&gt;Así como Paloma TV, todo lo que respecta a ella en cuanto a la web, ocupa su nombre. “Intentamos dar a conocer la web en el Congreso, no de forma obligatoria, pero sí creo que es importante que se le considere, ya que este medio será la gran forma de comunicarnos…Los futuros de Chile, los pingüinos, ya vienen con este aprendizaje y su forma de comunicarse es a través de la web”.&lt;br /&gt;Definitivamente es lo que la gente está haciendo. Tu identidad serás tú en Internet y esa identidad ya no será privada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-8684259306347380377?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/8684259306347380377/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=8684259306347380377' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/8684259306347380377'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/8684259306347380377'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/10/la-web-20.html' title='La web 2.0'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SQn0bAUgfoI/AAAAAAAAAAk/TgGD5T3NgoA/s72-c/finito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-8062563438295719471</id><published>2008-10-28T22:11:00.000-07:00</published><updated>2008-11-04T08:53:45.246-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reportajes'/><title type='text'>El "Tiburón" Contreras</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Hace dos años escribí mi primer reportaje interpretativo con algún grado de éxito. Esta aventura -llena de errores de redacción y falta de vocabulario de un típico mechon, no extremadamente destacado- que se inicia en Valparaiso, tanto para el pequeño reportero como para el protagonista de la historia, tiene el encanto de ser el primer trabajo hecho con dedicación para una familia tan acogedora como su humilde casa porteña, o sea,  los Contrera.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#6600cc;"&gt;              Esa mañana de verano, Víctor tenía tan solo 12 años de edad y como ya era de costumbre, se preparaba para tirarse al mar desde el Muelle Prat. Se levantó temprano, tomó una leche, se comió un pan y sin ducharse, ni mucho menos arreglarse, salió corriendo desde su casa en Valparaíso.&lt;br /&gt;              - ¡Salte del agua cabro oh! -le gritaban dos pescadores que volvían en su bote. Sin embargo, Víctor no escuchaba nada, seguía braceando torpemente a mar abierto.&lt;br /&gt;              - ¡Por la chucha, salte del agua pendejo! -insistían los pescadores, pero Víctor seguía en lo suyo. Sin más opciones, el bote se acercó al pequeño nadador, uno de los dos hombres lo agarró del brazo y lo sacó del mar.&lt;br /&gt;              - ¿Por qué no hací caso cabro mierda?&lt;br /&gt;              - ¿Caso de qué?- preguntaba Víctor.&lt;br /&gt;              El otro pescador, con una risa de alivio, apuntó con el dedo una parte del mar. Víctor miró y se dio cuenta de lo que le decían. En el mismo lugar donde él nadaba, estaban dando vueltas nada menos que tres tiburones, dos chicos y uno más grande. Fue en ese minuto, cuando el hombre que lo había sacado del mar le dijo: “ya tiburón, te vamo a llevarte de vuelta al muelle”. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;              Tomé el metro en dirección a la estación Universidad de Santiago para tomar el primer bus que saliera a Valparaíso. A pesar de que la primavera recién comenzaba, el calor era de verano, los pantalones se me pegaban al cuerpo y transpiraba mucho.&lt;br /&gt;              Llegué al Terminal de buses y compré un pasaje en un bus Pullman clásico. Me senté en un asiento de la mitad, pegado a la ventana. Casi nadie viajaba ese día, desde mi asiento miraba los andenes y no había mucha gente, incluso pude ver solo a un vendedor de diarios, de esos que se suben a los buses. Otro que vendía cuchuflis estaba sentado a la sombra, con su gorro en la mano, no paraba de sacarse la transpiración de la frente. Así, con unos diez pasajeros, el chofer del bus prendió el motor y empezó el viaje. Traté de leer, pero me quedé dormido cuando no llevaba ni siquiera una página del libro. Cuando me desperté, ya habíamos llegado al Terminal de Valparaíso, el día estaba horrible, el cielo gris y yo solo andaba con una polera de manga corta, pantalones y un poleron de verano. Llevaba solo una mochila con un cuaderno para anotar, un libro que se llama “El viaje del Brendan” y cinco mil pesos para el pasaje de vuelta y para comer algo por ahí. Me bajé y salí rápidamente a preguntar por la Municipalidad (yo creía que ahí me podían dar la dirección de la casa del “Tiburón” Contreras). Le pregunté a un taxista viejo, que me dio una indicación a la cual seguí al pie de la letra, pero que sin embargo no me llevó a donde yo quería, sino que al Teatro Municipal. Entre risa y rabia seguí caminando, las calles estaban colapsadas por escolares, eran las 13:15 hrs. y al parecer los colegios salían más temprano ese día. Le pregunté por la dirección de la Municipalidad a una vendedora callejera, extremadamente gorda y vieja, ella me mandó de vuelta al lugar de donde yo venía. Ya había caminado un buen tramo y le pregunté a un hombre de unos cincuenta años.&lt;br /&gt;              - ¿Para qué quiere ir pa´ allá? -me preguntó de vuelta.&lt;br /&gt;               - Necesito saber dónde queda la dirección de la escuela de nado “Los Delfines”.&lt;br /&gt;              - Ah! Donde trabaja el tiburón. Yo soy amigo de él, pero a esta hora él está en su casa pue. ¿Quiere la dirección?&lt;br /&gt;              No lo podía creer, tan solo una cuadra antes de la esquina entre Avenida Colón y la Avenida Argentina estaba la casa de Víctor “Tiburón” Contreras, al lado de una vulcanización, era una casa gris, colonial, bastante humilde y antigua, de esas casas pareadas y angostas. Entonces me acerqué a la puerta y toqué. Rápidamente me abrió una señora de unos cincuenta y cinco años, llevaba puesto un chaleco café y una falda larga. Era un poco baja, con ojeras marcadas, pero con una cara que demostraba entusiasmo, se veía muy simpática.&lt;br /&gt;- ¿Diga?&lt;br /&gt;- Buenos días. ¿Está don Víctor?&lt;br /&gt;- Sí, lo llamo altiro. -y me hizo pasar mientras lo iba a buscar.&lt;br /&gt;              La casa era muy antigua, por lo menos así se veía, era de techo alto, un pasillo largo de madera que crujía en exceso, las paredes estaban decoradas con algunos calendarios que seguían marcando el mes de marzo y solo se podían ver las puertas de las piezas. Al rato aparece un hombre de casi sesenta años, muy bajo, de cara añeja, pero siempre con ánimo, piel morena al igual que su pelo, el que estaba peinado con gomina hacia atrás. Llevaba puesta una bata roja con negro, se veía que no tenía una polera debajo y caminaba con zapatillas de levantarse. Tenía una pulsera de oro en su muñeca izquierda que decía su nombre y caminaba con el pecho inflado, demostrando una actitud de superioridad y de un ser absolutamente soberbio.&lt;br /&gt;- Cuénteme, ¿qué quiere?  &lt;br /&gt;              - Quería hablar con usted, me interesa que me cuentes sobre el nado por el estrecho de Magallanes.&lt;br /&gt;              Me pidió que lo siguiera y me hizo entrar por una de las puertas del pasillo, la que daba con el comedor. El comedor era amplio, sus paredes celestes estaban decoradas con numerosos premios, medallas, recortes de prensa y miles de galardones por la trayectoria de Víctor como nadador.  Mafalda, su señora, la mujer que me recibió cuando llegué a la casa, me ofreció un café mientras me sentaba en la mesa.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;              Víctor ha sido muy unido a su esposa, casi nunca está sin ella, sin embargo, ese día todo era distinto, esta vez la tuvo que dejar y por más de dos semanas. El almirante Merino que era el que estaba a cargo de la travesía, no había dejado que Mafalda acompañara a su marido, decía que podía arruinarlo todo en caso de algún accidente. Ella siempre decía que si veía a Víctor en un estado crítico dentro del agua, sería capaz de tirarse ella misma para rescatarlo, hecho que el almirante tomó en cuenta como excusa más que necesaria para dejarla en Valparaíso.&lt;br /&gt;                Víctor “Tiburón” Contreras llegó a Punta Arenas la noche del 3 de febrero de 1979 y durmió en una casa naval para que en la mañana siguiente fuera a conocer la zona donde partiría nadando hasta llegar a Punta Delgada, cruzando así el Estrecho de Magallanes.&lt;br /&gt;              La Escuela Naval lo llevó hasta Bahía Azul. El cielo estaba completamente cubierto por las nubes más negras que Víctor haya visto jamás, se amontonaban como pingüinos invernando, el viento corría hasta los 30 kilómetros por hora, la temperatura ambiente era de unos once grados Celsius y el agua marcaba tres grados.&lt;br /&gt;              El ambiente era novedoso para el Tiburón, era algo nuevo, era aterradora la emoción que tenía por tirarse al agua, pero no le aterraba que en pleno estrecho había un grupo de ballenas orca esperándolo.&lt;br /&gt;              Una vez estudiadas las condiciones, Víctor volvió a Punta Arenas para terminar con una semana más de entrenamiento. Su entrenador de natación era una pesadilla para él, era una especie de etiqueta que necesita todo nadador de mar abierto para hacer de sus travesías algo legal. Su nombre era Carlos Sala, era un viejo entrenador que estaba a cargo de mejorar la técnica de nado del Tiburón. Es verdad, el Tiburón estéticamente nadando era horrible, era como un gato chapoteando cuando cae al agua, no tenía nada de estilo, ni mucho menos una técnica adecuada, pues, desde los ocho años de edad en que empezó a nadar, nadie le había enseñado ni siquiera como bracear. Carlos sin embargo, no fue la solución al problema. Estuvo trabajando con Víctor en las piscinas de la Escuela Naval de Punta Arenas, paralelo al trabajo físico que el atleta practicaba con trotes y pesas. Pero no sirvió mucho más que eso.&lt;br /&gt;              En uno de los entrenamientos, el Tiburón salió al costado de la piscina para descansar, cuando se le acercó el almirante Merino con cara de preocupación y de desilusión.&lt;br /&gt;              - No podí nadar.  -Le dijo con voz fría, pero débil.&lt;br /&gt;              - Jaja. Ahueonao.&lt;br /&gt;              - El hospital de Punta Arenas no dio el permiso, dijeron que no estás con las condiciones físicas necesarias.&lt;br /&gt;              - ¡Pero no puede ser!, ¡Hijos de puta! -Víctor no paraba de gritar, estaba exaltado y corrió a su pieza a vestirse para ir al hospital.&lt;br /&gt;             &lt;br /&gt;              Finalmente, ni el almirante ni el nadador pudieron convencer a los doctores. La situación era crítica, los ánimos estaban muy bajos y caldeados, sin embargo, el Tiburón de la nada sacó una sonrisa.&lt;br /&gt;              - ¿Y a vo qué chucha te pasa que tai tan contento? –Le dijo Merino al ver la cara de felicidad de Víctor.&lt;br /&gt;              - ¡Gustavo Charme po huevón!&lt;br /&gt;              Gustavo Charme era un doctor de Valparaíso muy amigo del Tiburón Contreras y de Merino, por lo que ambos no dudaron en contactarlo a penas consiguieron un teléfono. Cuando hablaron con él, le pidieron de inmediato el certificado que dijera que Contreras sí estaba capacitado, física y sicológicamente, para cruzar el Estrecho de Magallanes nadando.  El doctor respondió rápidamente y envió por correo la autorización médica al hospital de Punta Arenas.&lt;br /&gt;              El problema estaba solucionado y todo hacía prever que la hazaña llegaba a su punto de partida. Era un sábado 17 de febrero del mismo año, a las seis de la madrugada y Víctor “Tiburón” Contreras estaba precalentando en las horillas de Bahía Azul, su cuerpo lo habían cubierto entero con aceite de lobo y llevaba puesto solo un gorro, unos anteojos de agua y su traje de baño azul con rojo. El clima era frío, corría un viento fuerte, el agua estaba muy helada, pero el mar estaba calmo, lo que significaba que ése era el momento para empezar. Todo estaba listo, habían unos corresponsales de prensa, el lanchón de la Escuela Naval estaba ya encendido, con sus tripulantes arriba, incluido entre ellos al cuerpo médico de la municipalidad de Punta Delgada, el encargado de la declaración jurada, que finalmente dejó a Contreras cruzar el Estrecho, el señor Jorge Bertolucci y el almirante Merino, quién de repente gritó: “¡Al agua pato!” y Víctor partió.&lt;br /&gt;              En los primeros metros, con un horrible chapoteo, Víctor parecía dominar las corrientes que iban a su favor, se veía tranquilo, muy preparado físicamente, a pesar de su 1,64 m. de estatura y sus setenta kilos de más gordura que musculatura. Sin embargo, otro problema impidió el avance. Al bote de seguimiento se le encontró una falla en la proa, por lo que se debió tomar precaución y se tuvo que detener la prueba.&lt;br /&gt;              Cinco para las once de la mañana el bote estaba arreglado, ahora si que nada podía salir mal, ahora si que estaban todos listos y se escuchó de nuevo: “¡Al agua pato!” y Víctor se tiró. Con el mismo estilo poco ortodoxo, el Tiburón nadaba por el Estrecho de Magallanes. Sabía que en esas aguas podía morir de hipotermia, sabía que en ese mismo lugar, en el año 1974, un barco petrolero de 206.700 toneladas llamado “Metula”, había derramado 50.000 tn. de oro negro y había arruinado con eso, 150 kilómetros de costa chilena. También sabía que al lado suyo nadaban ballenas asesinas, que un diplomático había muerto a causa de un ataque producido por una de ellas, pero también sabía que la primera persona en cruzar el Estrecho de Magallanes a nado, era una joven norteamericana llamada Linne Cox y eso era lo que a Víctor le motivaba más. Él tenía que ser el primer chileno en cruzarlo, y más aún, por que ya había fallado otro chileno que había tratado la hazaña, un nadador de Puerto Aysen llamado David Savá. Pero no solo él era lo que más le importaba, sino que debía ser un chileno el dueño de sus aguas, tenía que haber un sello chileno. Era su amor por Chile lo que más le motivaba, y por eso viajó hasta tan lejos.&lt;br /&gt;              Víctor braceaba a mar abierto, cuando a los cuarenta minutos le dio un principio de hipotermia, estaba morado entero, entró en una especie de pánico y estuvo a punto de levantar el brazo en señal de agotamiento. Pero fue en ese minuto, cuando Merino le gritó: “¡Por Chile, mierda, por Chile. Vamos Chile, carajo!”, entonces el Tiburón peleó hasta el final, braceó, braceó, se olvidó del cansancio y sus espantosos chapoteos y la marea a favor, lo hacían avanzar a mucha velocidad.&lt;br /&gt;              Eran las 12:20 hrs. y Víctor “Tiburón” Contreras había pisado por fin la tierra del continente en Punta Delgada. Las promesas y esfuerzos ahora eran un hecho. La emoción, tal como su personalidad, fue poca. El almirante Merino gritaba con honor, en Valparaíso, Mafalda lloraba de orgullo y En la otra orilla, Víctor hacía ejercicios para no enfriarse. &lt;br /&gt;             &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Chao don Víctor, un placer haberlo conocido. -Le dije al Tiburón mientras&lt;br /&gt;Mafalda me iba a dejar a la puerta.&lt;br /&gt;              Mi visita a su casa en Valparaíso me dejó más que contento y satisfecho, me dejó un aire de tranquilidad. Me emocioné cuando estuve sentado conversando con Víctor y su señora, casi ni anoté en el cuaderno, solo me dediqué a escuchar todas las historias de un gran deportista que tiene Chile. Una persona fría, de pocas expresiones, poca emoción y nada de nostalgia al recordar todas sus proezas. Un hombre soberbio, pero no de esos que molestan, sino que de los que hacen reír. Una persona que habla lo que piensa y que se sabe todos los modismos y garabatos del chilenismo, un orgulloso de su país y finalmente, una persona con la que creo que establecí una relación cercana.&lt;br /&gt;              Antes de que me fuera, el Tiburón y su señora, me invitaron para siempre a su casa, me dejaron las puertas abiertas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-8062563438295719471?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/8062563438295719471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=8062563438295719471' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/8062563438295719471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/8062563438295719471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/10/el-tiburn-contreras.html' title='El &quot;Tiburón&quot; Contreras'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-3953242590190580752</id><published>2008-10-28T22:05:00.000-07:00</published><updated>2008-11-04T08:54:50.007-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><title type='text'>Periodismo actual</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#6633ff;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Los medios de la NO comunicación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#330099;"&gt;No hay que escarbar mucho para darse cuenta del momento que cursa nuestro periodismo actual –ojo, quizás sea yo el mal futuro periodista-. Para eso, voy a citar sólo algunos ejemplos.&lt;br /&gt;Portal Terra, 8 de octubre de 2008. Su comunicador nos cuenta de “la persecución que realizaron patrullas de Carabineros para lograr darle alcance al automóvil en que huía la banda de delincuentes”. Quizás haber dicho solamente “alcanzar” en vez de “lograr darle alcance” hubiese sido muy poco periodístico. Tal vez yo estoy mal y lo que el periodista realmente quería decir es que la patrulla de Carabineros quería darle una cuota de acercamiento –que se yo, con una cuerda o un látigo de uso automovilístico- para ver si los ladrones aceptaban el reto de realizar una persecución más emocionante, estando más cerca de sus perseguidores.&lt;br /&gt;Canal del Fútbol, 5 de octubre del mismo año, luego del partido en el que Colo-Colo le ganó a la Universidad de Chile, no en el cotejo en el cual la escuadra alba dio cuenta del conjunto estudiantil, o sea, los pupilos del estratego Arturo Salah. Tras el término, el periodista del canal le pregunta a un jugador de la “U”: ¿Cuál es su sentimiento de frustración luego de la derrota? Qué raro, si el reportero ya sabía cual era la respuesta, entonces ¿para qué hizo la pregunta?&lt;br /&gt;Portal Terra, 12 de octubre de 2008. Otro de sus comunicadores nos informan lo siguiente: “Martín Demichelis y Javier Mascherano terminaron tocados y hoy domingo no sesionaron con normalidad en el predio de Ezeiza”. Mmm no sesionaron, no sesionaron, no sesionaron… ¡ah, lo tengo! Debe ser que no entrenaron, claro eso debe ser. Veamos, aun me queda otro escoyo para entender este comunicado -¿comunicado?-. Predio de Ezeiza… Sé que Ezeiza efectivamente tiene algo que ver con Argentina, su aeropuerto se llama así, pero por qué predio. No lo sé con claridad, pero predio de Ezeiza debe tener algo que ver con el lugar de entrenamiento de la selección de Fútbol, porque predio es como una propiedad, pero de quién. Mmm no, no me pude informar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El periodismo actual no es malo porque sí, es malo porque lo compone gente que repite lo que ya mil veces se ha dicho y de la misma manera. Salvo en el periodismo de investigación escrito, del resto nadie se salva. La vos en off de las noticias de televisión parecieran estar cantando algún ritmo del cuartel de Carabineros de forma tan ridícula y vergonzosa, que hasta podría llegar a empatar el uso de la lengua castellana que le dan comentaristas, relatores, animadores, redactores y lo peor, editores de los medios. El invento de palabras y frases rebuscadas, son el condimento preciso como para poder ser parte de cualquier informativo.&lt;br /&gt;Por otro lado, la prostitución del periodismo con la industria medial. Por ser los primeros de la competencia, por tener primeros la noticia, los medios son capaces de dar información con un 20% de certeza sobre una niña presuntamente muerta tras el accidente de Putre –Canal 13 informó que eran 10 niñas muertas. Todo el mundo se preguntaba quién diablos era la décima. Nunca la hubo-.&lt;br /&gt;Que la noticia de un día entero sea que Mauricio Pinilla estuvo un par de horas con Coté López en un motel, que no se supo por 4 horas de la existencia de Marcelo Bielsa en Ecuador o que en pleno noticiario, absolutamente todos los periodistas deportivos de su opinión acerca de que Zamorano esté comiendo porotos con rienda tres veces a la semana en vez de dos. Para mi eso es crisis periodística. Para la gente que leyó estas líneas: Si comprendió mi punto de vista y lo comparte, entonces sabe cuál es mi punto de vista frente al periodismo actual. Si no logra entenderlo, debe saber que es parte del periodismo actual. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-3953242590190580752?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/3953242590190580752/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=3953242590190580752' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3953242590190580752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3953242590190580752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/10/periodismo-actual.html' title='Periodismo actual'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-3372732065722641272</id><published>2008-10-14T10:47:00.000-07:00</published><updated>2008-11-04T08:51:02.858-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mivudp'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SPTcIx4SitI/AAAAAAAAAAc/WkF67-D71QU/s1600-h/Dibujo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5257068708434709202" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SPTcIx4SitI/AAAAAAAAAAc/WkF67-D71QU/s400/Dibujo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.elmostrador.cl/"&gt;http://www.elmostrador.cl/&lt;/a&gt;:&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#3366ff;"&gt;Esperando el momento preciso para picar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#663366;"&gt;Son pocas las veces en que jugando por el Inter de Milán, Luchito Jiménez puede ganarle un puesto en la cancha a Dejan Stankovic, Luís Figo, Esteban Cambiasso o al brasileño Adriano. Pero a menudo lo hace. Tal como lo hizo la temporada pasada, al meter 3 goles en dos semanas. Por esos días, aquel eterno reserva se ganaba las portadas de los diarios italianos.&lt;br /&gt;Algo parecido pasa con un destacado, pero no muy popular medio de Internet. El Mostrador.cl, si bien no es uno de los portales más importantes del país, sí ha hecho noticias destacadas, donde apenas se dan a conocer, el medio tiene la obligación de publicitarse como la fuente que descubrió tal acontecimiento o hallazgo noticioso.&lt;br /&gt;Descubrimientos como el uso de un vehiculo fiscal que ocupaba la ex subsecretaria de Transportes, Elinett Wolf, para vender frambuesas. O las declaraciones nazis del fiscal Hernán Silva y su posterior desaprobación respecto de su participación en la Corte Suprema, son dos ejemplos que mantienen en competencia, o al menos en consideración, a este medio frente al mercado mediático.&lt;br /&gt;Los integrantes de El Mostrador saben que lo primordial en este minuto, intentar ser pioneros dentro del acontecer nacional. “En Internet no importa tanto la plata sino que importan más las ideas… En Internet pasa que una persona puede competir con muchas personas por una misma reputación o por el mismo nicho”, comenta Miguel Paz, uno de los periodistas de dicho medio.&lt;br /&gt;Además, Paz dice que El Mostrador es el sitio más serio en el que ha trabajado, porque “es un medio justo. Avisamos a todas las posibles fuentes, qué es lo que pasa. A todos se les considera antes de redactar una noticia”.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-3372732065722641272?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/3372732065722641272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=3372732065722641272' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3372732065722641272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/3372732065722641272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/10/httpwww.html' title=''/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SPTcIx4SitI/AAAAAAAAAAc/WkF67-D71QU/s72-c/Dibujo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-6937206815339216216</id><published>2008-10-09T11:06:00.000-07:00</published><updated>2008-11-04T08:51:02.859-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mivudp'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SO5NCu4W89I/AAAAAAAAAAU/HlxIbA-PVxQ/s1600-h/analytics.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5255222524527440850" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SO5NCu4W89I/AAAAAAAAAAU/HlxIbA-PVxQ/s400/analytics.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;¡Pa la casa!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Entrevista a un tal Jean Paul Sartre respecto del resultado de las visitas de mi blogspot, que al cabo de un mes alcanzaron una increíble estadística de cero. Sin embargo esto tiene una explicación, explicación que resultaría ser más grabe que ser un antisocial con cero visitas. En un principio pensé que mi error era escribir a la nada, pero aun siendo de esta manera, se hace algo. Por conclución, el error está en equivocarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;strong&gt;¿Por qué precisamente escribir?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Es que, detrás de los diversos propósitos de los autores, hay una elección más profunda e inmediata, común a todos. Vamos a intentar una elucidación de esta elección y veremos si no es ella misma lo que induce a reclamar a los escritores que se comprometan. (Respuesta exageradamente in entendible).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;strong&gt;¿De qué manera nos podemos expresar?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;El hombre es el medio por el que las cosas se manifiestan; es nuestra presencia en el mundo lo que multiplica las relaciones; somos nosotros los que ponemos en relación este árbol con ese trozo de cielo; gracias a nosotros, esa estrella, muerta hace milenios, ese cuarto de luna y ese río se revelan en la unidad de un paisaje; es la velocidad de nuestro automóvil o nuestro avión lo que organiza las grandes masas terrestres; con cada uno de nuestros actos, el mundo nos revela un rostro nuevo. (Claramente no soy un hombre).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Querido Jean, al parecer yo no llegaré nunca a organizar grandes masas. Esperé como un mes en conocer los resultados de las visitas de mi blog, sin embargo anoté mal la dirección, por lo que tendré que esperar otro mes más.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Pero, si sabemos que somos los detectores del ser, sabemos también que no somos sus productores. Si le volvemos la espalda, ese paisaje quedará sumido en su permanencia oscura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Explicate&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;No seai hueón. Eres futuro periodista y por lo tanto un comunicador, por ende no te podi equivocar en anotar una URL. Si lo haces ya no estás comunicando, por lo tanto ya no eres un periodista, o sea, ya no teni más pega. ¡Pa la casa!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-6937206815339216216?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/6937206815339216216/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=6937206815339216216' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6937206815339216216'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/6937206815339216216'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/10/pa-la-casa-entrevista-un-tal-jean-paul.html' title=''/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SO5NCu4W89I/AAAAAAAAAAU/HlxIbA-PVxQ/s72-c/analytics.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-8694461682324898482</id><published>2008-10-07T02:55:00.000-07:00</published><updated>2008-11-04T08:51:02.859-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mivudp'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#3366ff;"&gt;El medio de los mil millones de reporteros.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Los avances tecnológicos, tal vez sin quererlo, han creado un escenario, han puesto los objetos en sus lugares correspondientes, ubicaron a los actores, acomodaron al público y hasta que finalmente, lo incorporaron a este a ser parte de la actuación.&lt;br /&gt;En 1896, los hermanos Lumiere filmaron el primer rodaje de la historia del cine. Este filme trajo las primeras consecuencias de la relación individuo-tecnología. A penas comenzó a rodar la cinta, las imágenes mostraban una estación de trenes en un comienzo vacías. El público se sorprendía al ver por primera vez imágenes de la vida cotidiana, proyectadas en una pantalla gigante. Sin embargo, apenas se asomó el tren por la pantalla, las personas que habían asistido al cine, entre gritos y desesperación, abandonaron el cine, porque en una de estas, la locomotora los atropellaba.&lt;br /&gt;Los avances de la tecnología nos enseñaron la televisión, el cine, la radio. Luego nos hicieron un poco más partícipes, pues nos explicaron cómo se ocupa un walkman o un reproductor de VHS. Hasta que finalmente, con la llegada de Internet, aprendimos a ser parte de los medios mismos. O sea, ser nosotros mismos quienes informen a otros, a través de anónimos que nos han generado esa información.&lt;br /&gt;“Estamos viviendo un cambio de época donde la transmisión del conocimiento, que tradicionalmente estaba basada casi exclusivamente en los libros y la cultura escrita, empieza a complementarse con nuevos soportes y canales de comunicación debido a la irrupción de las nuevas tecnologías”, dice Javier Celaya, vicepresidente de la Asociación de Revistas Digitales de España (ARDE).&lt;br /&gt;En su libro “Planeta Web 2.0”, Cristóbal Cobo explica 4 líneas fundamentales (Social Networking, Contenidos, Organización Social e Inteligente de la Información y Aplicaciones y Servicios) que explican la relación de la web como medio y la integración del individuo como generador de información.&lt;br /&gt;Estos cuatro puntos explican de qué manera cumplen a cabalidad lo que han intentado ofrecer en la sociedad. Es decir: Conformación de comunidades sociales, los contenidos generados por un usuario, el orden y almacenamiento de la información disponible en la web y servicios de valor añadido al usuario.&lt;br /&gt;Así es como se han creado sitios web, generadores de información, donde participa el público como Yahoo Answers. Este buscador permite encontrar informaciones específicas que han sido respondidas por los mismos usuarios de este medio.&lt;br /&gt;Otro sistema de incorporación del público a los medios es lo que sucede con el portal de Terra, donde se ha creado un espacio llamado Tú Reportero, que incentiva a las personas a dar testimonio a través de grabaciones ya sea con sus celulares, o una cámara de video, de acontecimientos que los grandes medios no han cubierto.&lt;br /&gt;Sistemas de comunidades sociales de información como MSN, Facebook o Flikr son sólo el inicio de la incorporación del individuo a Internet. Es por esto que la web 2.0 está facilitando el sistema de navegación y ha simplificado el orden de su uso para las personas, ya que de alguna forma intenta integrarnos a todos.&lt;br /&gt;Bajo esta premisa es que sin lugar a dudas, la web 2.0 ayudará a todos sus usuarios a crear nuevos avances dentro de Internet. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-8694461682324898482?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/8694461682324898482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=8694461682324898482' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/8694461682324898482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/8694461682324898482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/10/el-medio-de-los-mil-millones-de.html' title=''/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-5830395247224887546</id><published>2008-09-25T11:13:00.000-07:00</published><updated>2008-11-04T08:51:02.859-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mivudp'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SNveeu5S7lI/AAAAAAAAAAM/lCcfVl1jMr4/s1600-h/Sin-t%C3%ADtulo-5.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5250034410196233810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SNveeu5S7lI/AAAAAAAAAAM/lCcfVl1jMr4/s320/Sin-t%C3%ADtulo-5.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;La Cuarta:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff6600;"&gt;La forma alternativa de informar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Acerca del medio, cuyo portal web está la mando de Daniel Brito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;El dilema está entre ser un líder de las comunicaciones a costa de escribir en no más de siete minutos qué pasó con la bolsa de Nueva York, o ser el espacio de entretención de gran parte de la población chilena, a costa de discutir durante siete minutos sobre cuál de todos los títulos, acerca de la venta de los caballos de carrera de la banda narcotraficante Los Caviares, es el menos informal a la ves que el más entretenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se necesita un arsenal de mediocristas, perdón, periodistas, para lograr ser un portal informativo con 150 mil visitas diarias. "En el sitio web del diario La Cuarta, trabajan sólo 3 personas", dice Daniel Brito, editor de La Cuarta Cibernética. Además de un colaborador asoma la ñata por las oficinas de la empresa los fines de semana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A diario, los titulares y el contenido de la noticia, muy lejos de intentar ser el primer medio en tener la información, busca de qué forma el lector chileno, de un target desde el C2 hacia abajo, se pueda cagar de la risa, o al menos sonreír un poco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;"A nosotros no nosinteresa llegar al lugar de los hechos, nos seríamuy caro pescar elauto y partir. Nosotros nos informamos de otros medios y de ahí publicamos, porque lo que nos interesa es entretener a la gente", comenta Brito.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;Esa es la esencia de este medio, donde en las reuniones de pauta se discute sobre cuál crónica es la menos informal para darle un gustillo alternativo al poblador chileno. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-5830395247224887546?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/5830395247224887546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=5830395247224887546' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/5830395247224887546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/5830395247224887546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/09/la-cuarta-la-forma-alternativa-de.html' title=''/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/SNveeu5S7lI/AAAAAAAAAAM/lCcfVl1jMr4/s72-c/Sin-t%C3%ADtulo-5.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5854842799413003863.post-896403855990548045</id><published>2008-09-11T10:58:00.000-07:00</published><updated>2008-11-04T08:54:50.008-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexiones'/><title type='text'>Para que nos riamos todos</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#33ccff;"&gt;Para que nos riamos todos&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#33ccff;"&gt;                                                     De una creación de Paulo Saavedra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;       &lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;     Dos tipos de frases, las que preocupan y las que se prestan para reírnos simuladamente mientras viajamos en el metro, esperamos la luz verde o hacemos la cola del supermercado. Algunas de ellas son denunciables, otras vergonzosas, las clásicas para el bronce y los re contra golazos. Todas esas riquísimas prédicas que escuchamos cuando estamos solos y que por siempre las callamos, han encontrado por fin su punto de encuentro para ser compartidas.&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;            “¡Que grato Sergio! Tenemos un lleno total esta tarde en el Estadio Nacional” –comentaba un periodista de unos sesenta años, de voz grabe, pelo aun rubio, corto y ruliento. En lo personal, aun no puedo imaginar un estadio lleno, pero que la totalidad de sus butacas no estén ocupadas.&lt;br /&gt;            Otro prócer de las comunicaciones escribió en El Mercurio: “El antisocial logró ser detenido por carabineros, cuando había intentado darse a la fuga”. ¡Frase para el Pulitzer! Es increíble como hoy en día los delincuentes se esfuerzan por que algún día un carabinero lo tome detenido, seguramente quería conocer la cana. Además, qué importante fue este colega al aclararnos que las personas se dan a la fuga en vez de decir que simplemente se fugó. Es por eso que “haré uso de mi teclado” para contarte que voy a escribir un par de líneas más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Otro tipo de frases son las casuales, las que escuchamos en el lapso de tiempo entre que termina una canción y empieza la siguiente en nuestro reproductor demp3 y que en ese minuto nos obliga a poner pausa para seguir escuchando lo que en ese minuto se dice.&lt;br /&gt;            &lt;/span&gt;&lt;a href="http://conversaron.blogspot.com/2008/09/no-me-duele-el-hoyo-ms-bien-me-duele-la.html"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;"No me duele el hoyo, más bien me duele la boca"&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt; -una compañera del magíster contándonos su doloroso proceso dental gracias a la muela del juicio.&lt;br /&gt;            &lt;/span&gt;&lt;a href="http://conversaron.blogspot.com/2008/08/es-que-aprenderse-toda-la-zona-plvica-y.html"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;"Es que aprenderse toda la zona pélvica y genital es peluo po"&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt; -Línea 1. Metro Universidad de Chile. Dos universitarios conversan sobre lo complicado que está el ramo de anatomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Todas las riquezas que las sociedades nos entregan gratuitamente hay que contarlas, porque si llenamos de alegría al resto, podremos reírnos nosotros también y usando la misma dosis. &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.conversaron.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt;www.conversaron.blogspot.com&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="color:#ffcc00;"&gt; es el mural de las frases que día a día se detectan del chileno. Esta gran idea del diseñador Paulo Saavedra, es un estudio de las masas que no ha requerido de ningún tipo de metodología, ni estadística, ni matemática, ni analítica. Sólo podemos conocer de manera no referencial, lo que el chileno es en su cotidianeidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5854842799413003863-896403855990548045?l=vicentesb.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://vicentesb.blogspot.com/feeds/896403855990548045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5854842799413003863&amp;postID=896403855990548045' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/896403855990548045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5854842799413003863/posts/default/896403855990548045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://vicentesb.blogspot.com/2008/09/para-que-nos-riamos-todos.html' title='Para que nos riamos todos'/><author><name>vicentesb</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14869136547806401273</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_wxeuI-_dNC4/TH6JHPFwLJI/AAAAAAAAAE8/2NnJ7M5D_Hk/S220/18732_298038732601_730387601_3500238_3134854_n.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
